De Fiona a Ian: cómo pueden las zonas afectadas por desastres recuperar el suministro eléctrico y reforzar su resiliencia de cara al futuro

A worker removes utility poles in the aftermath of Hurricane Fiona in Higuey, Dominican Republic, September 19, 2022. REUTERS/Ricardo Rojas/File Photo
Hurricane Ian has left millions of people without power.Image: REUTERS/Ricardo Rojas/File Photo
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  • El huracán Ian destrozó la red eléctrica de Cuba y ahora ha dejado sin electricidad a 2 millones de personas en Florida.

  • Lugares como Puerto Rico, con redes eléctricas débiles, sufren especialmente cuando azotan los huracanes.

  • La energía solar ofrece una solución resiliente y sostenible para las regiones afectadas por desastres donde abunda el sol.

Los fenómenos meteorológicos extremos, como huracanes, inundaciones, incendios forestales y olas de calor, aumentan en intensidad, frecuencia y duración debido al cambio climático. Recientemente, se han sucedido tormentas devastadoras en el Caribe y América del Norte, y los últimos informes indican que el huracán Ian ha dejado a dos millones de personas sin electricidad en Florida tras destrozar la red eléctrica de Cuba.

El caso del huracán Fiona, que primero causó estragos en Puerto Rico y luego azotó la costa de la Canadá atlántica, es inusual, ya que las tormentas no suelen mantener vientos tan fuertes en latitudes tan septentrionales. Esto pone de relieve el vínculo entre el calentamiento de los mares y el aumento de la intensidad de las tormentas.

Los países que corren mayores riesgos ante estos fenómenos, incluido el territorio de Puerto Rico, suelen ser los menos preparados para responder eficazmente debido a la debilidad de sus infraestructuras críticas. Los apagones generalizados y prolongados ponen vidas en peligro y dejan al descubierto las vulnerabilidades del sistema. Reforzar la resiliencia ante los desastres naturales no solo es necesario para proteger a la población, sino que también ofrece la oportunidad de encontrar soluciones sostenibles que ayuden a mitigar el cambio climático.

En Estados Unidos, entre 2000 y 2021, aproximadamente el 83 % de los principales apagones notificados se atribuyeron a fenómenos meteorológicos. El mayor apagón de la historia de Estados Unidos, y el segundo mayor del mundo, fue causado por el huracán María en 2017. Este fenómeno devastó el noreste del Caribe, incluido el territorio estadounidense de Puerto Rico.

¿Cómo ha afectado el huracán a Puerto Rico?

La población de Puerto Rico, de aproximadamente 3 millones de personas, sigue sintiendo hoy los efectos catastróficos de María. Según la Associated Press, desde que María azotó la isla en septiembre de 2017, el gobierno solo ha completado «el 21 % de los más de 5.500 proyectos oficiales posteriores al huracán, y siete de los 78 municipios de la isla informan que no ha comenzado ni un solo proyecto».

Casi exactamente cinco años después, el 18 de septiembre de 2022, el huracán Fiona azotó la isla, ya duramente golpeada, y dañó aún más su infraestructura eléctrica, debilitada y envejecida. Según el Departamento de Energía de Estados Unidos, el territorio sufrió aproximadamente 1,37 millones de cortes de electricidad a clientes durante las primeras 24 horas (el 93 % del total de clientes). Casi 10 días después, la isla registraba aproximadamente 491.000 cortes (el 33 % de los clientes).

Los apagones no son nada nuevo en la isla. LUMA Energy, la empresa recientemente privatizada responsable del suministro energético de Puerto Rico, ha recibido numerosas críticas por los apagones crónicos y las subidas de tarifas, que han provocado protestas. Puerto Rico necesita urgentemente un suministro eléctrico fiable y asequible, capaz de resistir los efectos del cambio climático y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.

Los proyectos de energía solar refuerzan la resiliencia y la recuperación

Afortunadamente, Puerto Rico está bien situado para hacer la transición a las energías renovables, en particular a la solar, gracias a su exposición al sol durante todo el año. Hay muchos ejemplos de grupos comunitarios y ONG que ayudan a la población de la isla a acceder a la energía solar.

Casa Pueblolidera la revolución de la energía limpia en Puerto Rico y funciona con energía solar desde 1999. Esta organización medioambiental ha instaladocientos de sistemas de energía solar, de modo que, cuando azotó Fiona, la población pudo mantener un suministro de energía de emergencia. En un caso, una familiapudo continuar el tratamiento de diálisis, que salvó la vida de su hija. La meta de la organización es que la energía solar cubra el 50 % de la capacidad energética de la isla. El grupo también promueve una recuperación equitativa al capacitar a decenas de mujerespara instalar paneles solares desde 2018.

Solar Responderses otra organización sin fines de lucro con una misión clara: garantizar que «nadie pierda la vida porque los equipos de primera respuesta carezcan de electricidad». Fundada tras el huracán María, la organización instala sistemas solares y soluciones de almacenamiento en estaciones de bomberos. Consciente del desafío persistente que supone responder a los desastres y de la debilidad de la red eléctrica, hasta ahora ha proporcionado soluciones solares a 19 estaciones, una producción solar de 260 kWh, más de 1.000 horas de energía de respaldo y servicios a 335.000 personas.

Con sede en Estados Unidos, Footprint projectse centra en responder a los desastres con soluciones ecológicas: proporciona energía solar móvil para que los equipos de primera respuesta puedan acceder a electricidad y ayudar a quienes lo necesitan. En enero de 2020 desplegó generadores solares para apoyar las tareas de socorro tras una serie de terremotosque azotaron la isla. La energía limpia permitió a los equipos alimentar y recargar dispositivos esenciales, equipos de comunicación y sistemas de iluminación.

La primera cooperativa eléctrica de la isla, Cooperativa Hidroeléctrica de la Montaña, gestiona un proyecto solarque prevé instalar cientos de sistemas fotovoltaicos en los tejados de empresas locales y centros comunitarios. Gracias a su modelo cooperativo, la organización está en una posición única para apoyar a los miembros de la comunidad de la región con bajos ingresos y, a menudo, marginados. Sobre el desarrollo de proyectos de energías renovables en este tipo de comunidades, C.P. Smith, director ejecutivo de la cooperativa, dijo lo siguiente:

«Para que los proyectos de energía renovable sean accesibles a una amplia franja de comunidades vulnerables y con pocos recursos, las partes interesadas deben comprender cada una su función específica para acelerar el desarrollo de estos proyectos. En lugar de donar sistemas en bloque, el gobierno y las ONG deberían asumir la función de reducir el costo de los sistemas, a fin de que el costo total del proyecto sea accesible para las comunidades con escasos recursos propios».

Estos ejemplos muestran lo que se puede hacer para aprovechar las soluciones de energía limpia, tanto en respuesta a los desastres como a modo de alternativa sostenible. Sin embargo, por ahora, el impulso de estos proyectos recae en gran medida en organizaciones sin fines de lucro.

¿Qué enseñanzas podemos extraer de Puerto Rico?

El gobierno de Biden ha declaradoque seguirá apoyando a Puerto Rico en las labores de socorro en curso tras el huracán Fiona: desde respaldar la respuesta de emergencia hasta acelerar la restauración del suministro eléctrico e invertir en resiliencia climática a largo plazo. Sin embargo, hacen falta más apoyo del gobierno y de las ONG para ayudar a reconstruir las comunidades e invertir en soluciones sostenibles.

La energía solar puede ser un auténtico salvavidas para lugares como Puerto Rico, cuya infraestructura es inestable, obsoleta y depende de los combustibles fósiles. Los gobiernos y el sector privado pueden colaborar para ampliar las soluciones viables de energía limpia. No se trata solo de mantener las luces encendidas: también hay que avanzar con rapidez hacia el Objetivo de Desarrollo Sostenible 7: el derecho de todas las personas a disponer de energía asequible, fiable, sostenible y moderna.

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