Día de la Tierra: qué es, cuándo se celebra y por qué es importante

A wind turbine seen over solar power plant panels in Incheon, South Korea, highlighting renewable energy efforts for Earth Day .
Image: REUTERS/Jo Yong-Hak
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  • El Día de la Tierra se celebra cada año el 22 de abril y es una de las mayores movilizaciones ambientales de protesta del planeta.

  • El lema vuelve a ser «Nuestro poder, nuestro planeta», pero el enfoque ha pasado de la red eléctrica al poder de la acción: se destaca cómo la innovación comunitaria y la resolución local de problemas perduran, al margen de los cambios en las políticas.

  • El Informe de Riesgos Globales 2026 del Foro Económico Mundial concluye que los riesgos ambientales siguen dominando el panorama mundial, ya que representan la mitad de los diez principales riesgos de los próximos diez años.

«Buenas noches, hoy termina un día único en la historia de Estados Unidos. Un día dedicado a una manifestación nacional de la humanidad que busca su propia supervivencia».

Estas fueron las palabras del presentador de televisión estadounidense Walter Cronkite al describir las consecuencias del primer Día de la Tierra, en 1970.

Esto es lo que debe saber sobre el Día de la Tierra en 2026.

¿Qué es el Día de la Tierra y cuál es el lema en 2026?

El Día de la Tierra es una jornada internacional dedicada a nuestro planeta. Llama la atención sobre el medio ambiente y promueve la conservación y la sostenibilidad.

Cada año, el 22 de abril, alrededor de 1000 millones de personas en todo el mundo emprenden acciones para concienciar sobre la crisis climática y propiciar un cambio de comportamiento para proteger el medio ambiente.

Aunque el cambio climático es uno de los desafíos definitorios de nuestra época, el Día de la Tierra también trata sobre la salud de los bosques, los océanos, los sistemas de agua dulce, los suelos y la biodiversidad. Estos sistemas sustentan la producción de alimentos, la salud humana, la resiliencia económica y los medios de vida.

Proteger la naturaleza no es algo separado de la acción climática: los ecosistemas sanos absorben carbono, reducen los riesgos de desastres y ayudan a las comunidades a adaptarse a un mundo en cambio.

La participación en el Día de la Tierra puede adoptar muchas formas, como pequeños proyectos en el hogar o en el aula, por ejemplo, plantar un huerto de hierbas aromáticas o recoger basura. Asimismo, las personas se ofrecen como voluntarias para plantar árboles, se suman a otras iniciativas ecológicas o participan en manifestaciones callejeras sobre el cambio climático y la degradación ambiental.

Las campañas oficiales del Día de la Tierra 2026 se centran en la movilización cívica y la acción democrática. Su objetivo es aumentar la alfabetización ambiental, al tiempo que organizan eventos como campañas de inscripción de votantes, «charlas educativas» comunitarias y asambleas municipales para defender las salvaguardas ambientales a nivel local y nacional.

Estos proyectos reúnen a grupos con ideas afines para abordar desafíos urgentes. Entre las principales iniciativas de 2026 se encuentran:

  • La Revolución del 25%: Una campaña centrada en cómo la acción social comprometida puede cambiar las normas e impulsar los mercados.

  • El Proyecto Dosel: Esfuerzos mundiales de reforestación para mejorar la calidad del aire local y la biodiversidad.

  • Fin de los plásticos: Más allá de las decisiones individuales, esta campaña aborda las fuentes sistémicas y a gran escala de los plásticos.

  • Desafío Global de la Tierra: Capacitar a la ciudadanía para recopilar datos científicos sobre la calidad del aire y las poblaciones de insectos mediante una aplicación móvil.

El lema de este año, que se repite en el Día de la Tierra, «Nuestro poder, nuestro planeta», sitúa en primer plano la capacidad de acción humana. Ha evolucionado desde un impulso a favor de la energía limpia en 2025 hacia un recordatorio audaz: incluso cuando las políticas vacilan, las comunidades tienen el poder de innovar y resolver problemas allí donde viven.

La acción colectiva es cada vez más importante para mantener la estabilidad de las sociedades y ayudarlas a adaptarse. Los datos de la Organización Meteorológica Mundial y de Copernicus muestran que 2024 fue el primer año completo en superar los 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales, mientras que 2025 fue uno de los tres años más cálidos jamás registrados.

Ideas en movimiento: Johan Rockstöm
Ideas en movimiento: Johan Rockstöm
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¿Cómo comenzó el Día de la Tierra?

Millones de personas salieron a las calles de ciudades y pueblos de Estados Unidos el 22 de abril de 1970 en protestas masivas por los daños que se causaban al planeta y a sus recursos.

Durante las manifestaciones, los manifestantes paralizaron la habitualmente bulliciosa Quinta Avenida de la ciudad de Nueva York, mientras que los estudiantes de Boston realizaron un «die-in» (un «morir en masa» simbólico) en el aeropuerto de Logan.

En aquella época empezaban a percibirse los efectos ambientales del auge del consumo de la posguerra. Los derrames de petróleo, la contaminación industrial y otras amenazas ecológicas iban en aumento, con una legislación escasa o inexistente para prevenirlos.

El Día de la Tierra se ha convertido en un movimiento mundial de protesta ambiental.Image: Unsplash.

Las protestas reunieron a personas de todos los ámbitos de la vida estadounidense —alrededor del 10 % de la población de Estados Unidos— para manifestarse y exigir un cambio sostenible. El sitio web del Día de la Tierra la califica como el nacimiento del movimiento ambiental moderno.

¿Qué llevó a las protestas callejeras de 1970?

Preocupado por los crecientes niveles de destrucción ambiental sin control, el senador júnior Gaylord Nelson, de Wisconsin, propuso en 1969 una serie de «charlas educativas» en campus universitarios de todo Estados Unidos para concienciar sobre las amenazas ambientales.

Nelson contó con la colaboración del congresista Pete McCloskey y del activista Denis Hayes para organizar las charlas, pero el grupo pronto reconoció una oportunidad para ampliar el atractivo del evento más allá de la población estudiantil.

Los actos de protesta del recién bautizado Día de la Tierra atrajeron la atención de los medios nacionales y el apoyo de unos 20 millones de estadounidenses de distintas edades y espectros políticos, ocupaciones y grupos de ingresos.

¿Qué lograron las protestas?

Las manifestaciones del Día de la Tierra dejaron una huella imborrable en la política de Estados Unidos. Para finales de 1970, se creó la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos y se promulgó una serie de leyes para ayudar a proteger el medio ambiente. Entre ellas figuraban la Ley Nacional de Educación Ambiental, la Ley de Seguridad y Salud Ocupacional y la Ley de Aire Limpio.

Poco después se presentaron nuevas leyes para proteger la calidad del agua y las especies en peligro de extinción, y para controlar el uso de productos químicos y plaguicidas nocivos.

¿Cuándo se globalizó el Día de la Tierra?

El Día de la Tierra trascendió las fronteras de Estados Unidos en 1990. Alrededor de 200 millones de personas de 141 países se unieron ese año para impulsar el reciclaje en todo el mundo, allanando el camino para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de 1992 en Río de Janeiro, Brasil.

Esta «Cumbre de la Tierra», como se la conoció, dio lugar a la creación de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y del Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica, junto con la Comisión sobre el Desarrollo Sostenible para supervisar e informar sobre la aplicación de los acuerdos de la Cumbre de la Tierra.

Y, a medida que la ciudadanía se preocupaba cada vez más por los impactos corporativos en el medio ambiente natural, las empresas grandes y pequeñas empezaron a sentir la presión de tener en cuenta la sostenibilidad en su práctica.

¿Cómo ha evolucionado el Día de la Tierra y qué ha logrado?

Cuando el Día de la Tierra comenzó en 1970, la preocupación pública se centraba principalmente en la contaminación visible: smog, derrames de petróleo, residuos tóxicos y ríos sucios.

Hoy, la agenda es más amplia e interconectada. El cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la deforestación, el estrés hídrico, la inseguridad alimentaria y la contaminación por plásticos se consideran cada vez más parte del mismo desafío para los sistemas terrestres.

Actualmente, el Día de la Tierra sirve no solo como momento de protesta, sino también como plataforma para la ciencia, la política, la acción empresarial y la participación pública.

En las últimas cinco décadas, ha contribuido a convertir la protección del medio ambiente en un asunto de interés público generalizado, ha respaldado una presión cívica sostenida para lograr medidas políticas y ha creado un momento anual perdurable para la educación, la defensa de causas y la rendición de cuentas.

¿Por qué es importante el Día de la Tierra en la actualidad?

A medida que se acercaba el nuevo milenio, el movimiento del Día de la Tierra centró su atención en la creciente realidad de la inminente crisis climática, con un mensaje claro para los líderes mundiales y las empresas: se necesita una acción urgente para hacer frente al calentamiento global.

Este mensaje es aún más pertinente hoy. El Informe sobre la Brecha de Emisiones 2025 del PNUMA indica que, sin una transformación rápida y a gran escala de los sistemas energéticos mundiales, el mundo se encamina hacia un calentamiento de hasta 2,8 °C para 2100. Este nivel de calentamiento podría desencadenar puntos de inflexión climáticos en los sistemas terrestres, con graves consecuencias para la seguridad alimentaria, los ecosistemas y la estabilidad mundial, advierte el IPCC.

El Informe de Riesgos Globales 2026 del Foro Económico Mundial concluye que los riesgos ambientales siguen dominando el panorama a largo plazo, ya que representan la mitad de los diez principales riesgos de los próximos diez años. Los fenómenos meteorológicos extremos, la pérdida de biodiversidad y los cambios críticos en los sistemas terrestres siguen siendo las tres amenazas más graves para la estabilidad mundial.

Los riesgos ambientales dominan la lista a diez años.Image: Foro Económico Mundial

La naturaleza es nuestra mayor aliada en la lucha contra la crisis climática y ha frenado el calentamiento global al absorber el 54 % de las emisiones de dióxido de carbono de origen humano en los últimos 10 años. Sin embargo, estamos perdiendo animales, especies marinas, plantas e insectos a un ritmo sin precedentes, no visto en 10 millones de años. Las amenazas derivadas de la actividad humana, como la producción de alimentos, el uso de los océanos, la infraestructura, la energía y la minería, ponen en peligro alrededor del 80 % de todas las especies amenazadas o casi amenazadas.

Cómo es el Día de la Tierra hoy

Hoy en día, el Día de la Tierra se conmemora de muchas maneras: proyectos comunitarios de restauración, movilización juvenil, compromisos corporativos de sostenibilidad, medidas de transporte limpio impulsadas por las ciudades, esfuerzos de reforestación y campañas para reducir los residuos y la contaminación por plásticos.

En 2026, se celebrarán en todo el mundo más de 9000 eventos registrados del Día de la Tierra, desde jornadas de limpieza hasta plantaciones de árboles, y puede consultar los detalles de todos ellos aquí.

Los gobiernos, las empresas y las organizaciones de la sociedad civil aprovechan esta ocasión para poner en marcha iniciativas, informar sobre los avances y fomentar la participación pública. Aunque los desafíos siguen siendo inmensos, el Día de la Tierra continúa generando visibilidad, rendición de cuentas e impulso a la acción.

Al celebrar su 56.º aniversario, debemos aprovechar este movimiento verdaderamente mundial para actuar, como ciudadanos y gobiernos, como consumidores y empresas, y como individuos y comunidades. Nuestra supervivencia podría depender de ello.

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