El secretario general de la ONU, António Guterres, advierte en su discurso de Davos sobre las «amenazas existenciales que plantean el caos climático desbocado y el desarrollo descontrolado de la inteligencia artificial sin salvaguardias».
Afirma que eliminar gradualmente los combustibles fósiles es «esencial e inevitable» y dice que debemos actuar ahora «para garantizar una transición justa y equitativa hacia las energías renovables».
Reconstruir la confianza exige «reformas profundas de la gobernanza mundial para gestionar las tensiones geopolíticas en una nueva era de multipolaridad».
Gracias por su cálida bienvenida.
Es bueno estar de vuelta y ver que Davos destaca la crisis mundial de confianza.
Creo que esta crisis es el resultado directo de una paradoja a la que se enfrenta nuestro mundo.
Ante las graves amenazas, incluso existenciales, que plantean el caos climático desbocado y el desarrollo descontrolado de la inteligencia artificial sin salvaguardias, parece que no tenemos capacidad para actuar.
Mientras comienza el colapso climático, los países siguen empeñados en aumentar las emisiones.
Nuestro planeta se encamina hacia un aumento abrasador de tres grados en las temperaturas mundiales,
Las sequías, las tormentas, los incendios y las inundaciones azotan a países y comunidades.
Antes de viajar a las conversaciones de las Naciones Unidas sobre el clima en la COP28 de Dubái, vi con mis propios ojos el dramático retroceso de los glaciares del Himalaya y el acelerado deshielo de la capa de hielo de la Antártida.
Aquí, en Suiza, los glaciares desaparecen ante nuestros ojos.
Algunos han desaparecido para siempre; otros han perdido el 10 % de su volumen tan solo en los últimos dos años. Estos cambios tan rápidos deberían inquietarnos a todos.
2023 pasó a la historia como el año más caluroso jamás registrado.
Pero podría ser uno de los años más frescos del futuro.
La industria de los combustibles fósiles acaba de lanzar otra campaña multimillonaria para frenar el progreso y mantener indefinidamente el flujo de petróleo y gas.
Permítanme ser muy claro: eliminar gradualmente los combustibles fósiles es esencial e inevitable. Ninguna campaña de manipulación ni táctica para infundir miedo cambiará eso. Esperemos que no sea demasiado tarde.
Debemos actuar ahora para garantizar una transición justa y equitativa hacia las energías renovables.
Mientras tanto, cada nueva versión de la IA generativa aumenta el riesgo de consecuencias graves e imprevistas.
Esta tecnología tiene un enorme potencial para el desarrollo sostenible, pero el Fondo Monetario Internacional acaba de advertir que es muy probable que agrave la desigualdad.
Las poderosas empresas tecnológicas ya persiguen beneficios con un desprecio temerario por los derechos humanos, la privacidad personal y el impacto social.
No es ningún secreto. Los gobiernos, los medios de comunicación y los líderes aquí en Davos debaten ampliamente estas dos cuestiones —el clima y la IA—.
Y, sin embargo, no tenemos una estrategia mundial eficaz para abordar ninguna de las dos.
Las divisiones geopolíticas nos impiden unirnos en torno a soluciones mundiales.
No es de extrañar que la gente de todo el mundo esté perdiendo la confianza en los gobiernos, las instituciones y los sistemas financieros y económicos.
Estimados amigos:
En el pasado, en momentos de peligro existencial, el mundo se unió para mitigar los riesgos.
Durante la Guerra Fría, el mundo afrontó terribles conflictos regionales y momentos de gran peligro. Pero existían sistemas para promover la estabilidad y la previsibilidad, entre ellos iniciativas de control de armamentos y líneas telefónicas directas para casos de crisis nuclear.
Hoy, muchos de estos sistemas se han erosionado o debilitado.
En lugar de desarme nuclear, se habla de rearme nuclear.
Los Estados gastan miles de millones para que sus arsenales nucleares sean más rápidos, furtivos y precisos.
A la era de la Guerra Fría, dominada por dos superpotencias, le siguió un breve período de unipolaridad.
Ahora, algunos analistas pronostican una situación de caos total, en la que las divisiones geopolíticas en todos los niveles impidan cualquier respuesta mundial a las amenazas globales.
Creo firmemente que es posible evitar este escenario desastroso.
Confío en que podamos construir un nuevo orden mundial multipolar, con nuevas oportunidades de liderazgo, equilibrio y justicia en las relaciones internacionales.
Pero la multipolaridad genera complejidad.
Si se la deja a su suerte, podría ahondar las fracturas: entre el Norte y el Sur; Oriente y Occidente; las economías desarrolladas y en desarrollo; dentro del G20; y entre el G20 y todos los demás.
La única manera de gestionar esta complejidad y evitar caer en el caos es mediante un multilateralismo reformado, inclusivo y en red.
Esto requiere instituciones y marcos multilaterales sólidos, así como mecanismos eficaces de gobernanza mundial.
Sin ellos, una mayor fragmentación es inevitable, y sus consecuencias están claras.
Vemos una epidemia de impunidad en todo el mundo.
Vemos que algunos países hacen lo que sea para promover sus propios intereses, cueste lo que cueste.
Desde la invasión rusa de Ucrania hasta Sudán y, más recientemente, Gaza, las partes en conflicto ignoran el derecho internacional, pisotean los Convenios de Ginebra e incluso violan la Carta de las Naciones Unidas.
El mundo observa mientras civiles, en su mayoría mujeres y niños, mueren, sufren mutilaciones y bombardeos, son expulsados de sus hogares y se les niega el acceso a la ayuda humanitaria.
Reitero mi llamamiento a un alto el fuego humanitario inmediato en Gaza y a un proceso que conduzca a una paz duradera para israelíes y palestinos, basada en una solución de dos Estados.
Esta es la única manera de frenar el sufrimiento y evitar una escalada que podría hacer arder toda la región.
También pido una paz justa en Ucrania, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional.
Estimados amigos:
Las divisiones geopolíticas son un importante factor de riesgo que afecta a nuestra debilitada economía mundial.
La inestabilidad política agrava la inseguridad económica.
Mientras tanto, la desigualdad y la injusticia alcanzan niveles obscenos, un grave obstáculo para el desarrollo sostenible.
Oxfam informa de que los cinco hombres más ricos del mundo han más que duplicado sus fortunas desde 2020, a un ritmo de 14 millones de dólares estadounidenses por hora.
Al mismo tiempo, más de la mitad de la población mundial, casi cinco mil millones de personas, se ha empobrecido.
El Banco Mundial advierte que nos encaminamos hacia el peor quinquenio de crecimiento en 30 años.
Muchos de los mismos países azotados por el caos climático están atrapados en una asfixia financiera.
Más de la mitad de los 75 países más pobres del mundo afrontan problemas de endeudamiento.
Sus pagos de intereses se han cuadruplicado en los últimos años.
Tras décadas de reducción de la pobreza y el hambre, el progreso se ha ralentizado y, en algunos países, ha retrocedido. Esto alimenta el resentimiento y la ira.
Estimados amigos:
Cuando se derrumban las normas mundiales, también se derrumba la confianza.
Me conmueve personalmente que se socaven de forma sistemática principios y normas que antes dábamos por sentados.
Me indigna que tantos países y empresas persigan sus propios intereses limitados sin tener en cuenta nuestro futuro compartido ni el bien común.
Y estoy seguro de que, si no actuamos, podemos esperar cosas mucho, mucho peores.
Seamos claros: reconstruir la confianza no es un eslogan ni una campaña de relaciones públicas.
Requiere reformas profundas de la gobernanza mundial para gestionar las tensiones geopolíticas en una nueva era de multipolaridad.
Y es esencial para construir un mundo más seguro, estable y próspero.
Estimados amigos:
Las instituciones y los marcos de la gobernanza mundial, desde el Consejo de Seguridad hasta el sistema de Bretton Woods, se crearon hace 80 años.
No podemos construir un futuro para nuestros nietos con un sistema diseñado para nuestros abuelos.
Este año, las Naciones Unidas participan plenamente en los esfuerzos por actualizarlos, sobre la base de la igualdad y la solidaridad, y de conformidad con la Carta de la ONU y el derecho internacional.
En septiembre celebraremos una Cumbre del Futuro, centrada en las soluciones.
La Cumbre estudiará reformas esenciales de la arquitectura financiera mundial para que responda a los desafíos actuales y represente al mundo de hoy, incluidos muchos países del Sur Global que estaban bajo dominio colonial cuando se creó.
Las reformas del Consejo de Seguridad y la propuesta de una Nueva Agenda para la Paz ayudarían a prevenir y resolver conflictos, reequilibrar las relaciones geopolíticas y dar a los países en desarrollo una voz proporcional en la escena mundial.
Un Pacto Digital Global puede acelerar considerablemente los ODS y ayudar a cerrar la brecha de conectividad digital, compartir datos y crear bienes públicos digitales.
El sector privado lidera en conocimientos especializados y recursos en materia de IA. Necesitamos su plena participación en nuestro esfuerzo de múltiples partes interesadas para desarrollar un modelo de gobernanza en red y adaptable.
Creo que la ONU debería desempeñar un papel central de convocatoria.
Mi Órgano Asesor sobre IA ya ha formulado recomendaciones preliminares sobre la gobernanza de la IA que aprovechan los beneficios de esta increíble tecnología nueva y, al mismo tiempo, mitigan sus riesgos.
Necesitamos que los gobiernos trabajen urgentemente con las empresas tecnológicas en marcos de gestión de riesgos para el desarrollo actual de la IA, así como en el seguimiento y la mitigación de daños futuros.
También necesitamos un esfuerzo sistemático para ampliar el acceso a la IA, de modo que las economías en desarrollo puedan beneficiarse de su enorme potencial. Debemos cerrar la brecha digital en lugar de ahondarla.
Estimados amigos:
Reconstruir la confianza no sucederá de la noche a la mañana, pero estoy convencido de que es esencial y posible.
Les insto a que utilicen su influencia para evitar más daños y encaminar de nuevo nuestro mundo hacia la seguridad, la prosperidad y la paz.
Gracias.




