La acción global frente al cambio climático está ganando impulso entre el sector público y el privado, reforzada por el Acuerdo de París.
La COVID-19 ha reducido temporalmente las emisiones, pero a medida que el mundo sale del confinamiento, estas aumentarán inevitablemente si no se adoptan medidas radicales.
Los consumidores pueden desempeñar un papel crucial en la reducción de las emisiones y en la ralentización del cambio climático mediante compras más respetuosas con el medio ambiente.
En 2015, las Partes de la CMNUCC adoptaron el Acuerdo de París para reforzar la respuesta mundial a la amenaza del cambio climático, con el objetivo de mantener el aumento de la temperatura global a lo largo de este siglo muy por debajo de 2 °C con respecto a los niveles preindustriales, y de proseguir los esfuerzos para limitar el aumento de la temperatura a 1,5 °C. Lo firmaron 175 países, lo que lo convirtió en el mayor número de países que jamás han firmado un acuerdo internacional en un solo día. Desde entonces, el número ha aumentado hasta 186 países.
Casi todos los gobiernos del mundo están firmemente comprometidos con la lucha contra el cambio climático. En este marco, las empresas tienen la responsabilidad de hacerlo realidad. El sector privado es cada vez más consciente de su papel. Un número creciente de empresas trabaja para alcanzar emisiones netas cero para 2050 mediante una combinación de acciones individuales e iniciativas colaborativas como Universal ESG Reporting, Race to Zero o Climate Action.
Sin embargo, a pesar de todos estos esfuerzos, las emisiones de CO2 siguen aumentando. La COVID-19 parece haber solo ralentizado este crecimiento por el momento y es probable que las emisiones vuelvan a crecer.
¿Qué podemos hacer al respecto?
Como consumidores, debemos comprender la relación entre nuestro propio comportamiento y su impacto en el medio ambiente. Los consumidores son responsables del 60-70% de todas las emisiones directas e indirectas. Podemos liderar el cambio que tanto anhelamos.
El impacto varía según el nivel de ingresos. Existe una diferencia de al menos 10 veces en la huella de carbono entre los hogares de ingresos bajos y altos. Según Global Demographics, el 21 % de los hogares representa el 61 % de los ingresos mundiales totales. Un hogar se considera de ingresos altos a nivel mundial cuando gana 38 000 $ o más al año.
Por tanto, es necesario que todos los consumidores de ingresos altos y alto gasto seleccionen, compren y utilicen todos los bienes de forma acorde con nuestras ambiciones climáticas, especialmente si su hogar gasta 38 000 $ o más al año.
Está claro que la acción de los consumidores no es la única forma de mitigar el cambio climático, y necesitaremos todos los esfuerzos y mejoras posibles por parte de los gobiernos y las industrias. Sin embargo, dado que los hogares son responsables de dos tercios de todas las emisiones directas e indirectas, considero que los consumidores deben desempeñar un papel importante en este cambio.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial frente al cambio climático?
5 formas en que puede marcar la diferencia
1) Comprenda sus propias emisiones directas e indirectas. Existen varias calculadoras de huella de carbono, como footprintcalculator.org, conservation.org o WWF. Cada una tiene ventajas e inconvenientes, pero todas ofrecen resultados coherentes.
En mi caso, estos resultados no solo son coherentes, sino también bastante inquietantes. Según mi estilo de vida, mis emisiones antes de la pandemia se situaban entre 28 y 32 toneladas de CO2 al año. A partir de estos resultados comprendí que necesitaríamos ocho planetas Tierra si todos viviéramos como yo. Cuando reduje a la mitad los desplazamientos en coche y eliminé por completo los viajes en avión (para tener en cuenta la pandemia), mis emisiones se redujeron a la mitad de los niveles previos a la COVID-19. Mejor, pero aun así cuatro veces más de lo sostenible y tres planetas de más.
2) Procure acceder a la información. Hoy en día, a menudo resulta difícil comprender el impacto de los productos que compra. ¿Sabe qué manzana de su supermercado habitual es la más respetuosa con el medio ambiente? O, lo que es más importante, ¿y qué decir de toda su ropa, sus coches, su carne, sus productos electrónicos y sus servicios en la nube, por no hablar de su consumo energético?
Empresas pioneras ofrecen información relacionada con la huella de carbono para ayudar a tomar mejores decisiones; sin embargo, todavía no es una práctica generalizada. Esperamos que un número creciente de empresas aproveche iniciativas como el Open Footprint Forum para aumentar la precisión y la transparencia en la medición y la presentación de informes sobre la huella ambiental en el sector.
Es necesario hacer más en este ámbito, y los gobiernos tienen un papel importante que desempeñar. Según la encuesta del Eurobarómetro, el 72 % de los ciudadanos de la UE considera que la información sobre la huella de carbono de los productos debería ser obligatoria. Es necesario un sistema de información a los consumidores, posiblemente mediante etiquetas de huella de carbono. Los gobiernos podrían ayudar a introducir estas normas de etiquetado para que las industrias las utilicen. Pero, mientras tanto, busque la información, ya que cada vez está más disponible.
3) Empiece a tomar mejores decisiones como consumidor. A menudo parece que solo existe una opción binaria, consumir o no, con muy pocas alternativas para consumir de forma más responsable. Sin embargo, un mayor acceso a la información demuestra con frecuencia que existen más opciones.
Por ejemplo, al consultar el menú de Just Salad, una de las opciones que podría elegir es entre la ensalada Maple Crispy Chicken y la ensalada Chicken Pitta. Ambas incluyen pollo y tienen un contenido calórico similar. Sin embargo, la huella de carbono de la segunda es un 60 % superior a la de la primera. Imagine que pudiéramos hacer lo mismo con todas nuestras decisiones de consumo.
4) Esté dispuesto a pagar por ello. Los productos o servicios de mayor calidad a menudo no serán más baratos que los muy contaminantes. Depurar las cadenas de suministro y hacer las cosas bien tiene un coste. Esté preparado para pagar un precio superior por un producto de bajas emisiones. Ojalá algún día alcancemos una escala en la que estas disyuntivas ya no existan.
5) Ayude a otros a aumentar su concienciación. Asegúrese de que su familia comprenda su impacto. Ayúdeles a tomar mejores decisiones y multiplicará su impacto.
Algunos sostienen que abordar el cambio climático es responsabilidad de los gobiernos y las industrias. Y es que necesitamos una revolución, no solo que unos pocos adinerados se sientan mejor consigo mismos. Creo firmemente que cada uno de estos actores tiene un papel importante que desempeñar. Los gobiernos deben facilitar y educar, y las industrias deben depurar sus operaciones y ofrecer productos sostenibles junto con más información.
Al mismo tiempo, estoy convencido de que los consumidores también pueden liderar esta revolución. Cuanto más consume una persona, mayor es su responsabilidad. Así que haga que usted mismo y los demás tomen conciencia, busque información, tome decisiones prudentes y genere demanda de mejores productos. Si puede permitírselo, esté dispuesto a pagar más. Cuando los consumidores lo hagan, los fabricantes de automóviles, las petroleras y los productores de carne los seguirán.
