Se han descubierto en África 7.000 millones de árboles que antes no habían sido contabilizados.
La colaboración entre Google y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura también ha identificado numerosas oportunidades para mejorar el uso de la tierra.
Los datos podrían ayudar a combatir la deforestación y a defenderse del cambio climático.
Científicos han descubierto miles de millones de árboles no registrados previamente en África, gracias a una colaboración entre Google y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Mediante una herramienta tecnológica de código abierto llamada Collect Earth, un equipo de más de 350 expertos africanos ayudó a revisar, escanear y analizar datos de 88.000 sitios de todo el continente. Examinaron el uso de la tierra y los cambios en dicho uso durante los últimos 20 años. Uno de sus hallazgos ha sido casi siete mil millones de árboles que, hasta ahora, no habían sido contabilizados.
Los árboles recién descubiertos se encuentran fuera de los bosques y están distribuidos en una superficie equivalente a 537 millones de hectáreas. No solo se descubrieron árboles. El equipo concluyó que existen más bosques y más tierras cultivables de lo que se había registrado en el pasado.
La Gran Muralla Verde
Collect Earth recopila imágenes satelitales de alta resolución y datos cartográficos de Google Earth y Bing Maps. Puede utilizarse para verificar y validar mapas existentes, supervisar el suelo en zonas rurales y urbanas, recopilar datos que pueden emplearse para el análisis socioeconómico y medir la deforestación, la reforestación y la desertificación.
La desertificación ha transformado una zona llamada Sahel, en el oeste y el centro-norte de África. Grandes extensiones de tierra fértil se han secado y han sido absorbidas por el cercano desierto del Sahara. Muchas naciones africanas están en primera línea de trastornos relacionados con el clima como este y están tomando medidas para hacerles frente.
En 2007, más de 20 países africanos comenzaron a trabajar activamente en una iniciativa llamada la Gran Muralla Verde – un cinturón verde de árboles y bosques que se extiende 8.000 km desde Senegal, en el oeste, hasta Yibuti, en el este.
«Tras una década y con aproximadamente un 15 % en marcha, la iniciativa ya está devolviendo la vida a los paisajes degradados de África a una escala sin precedentes», afirma el sitio web de la Gran Muralla Verde.
Además de proporcionar seguridad alimentaria y empleo, la Muralla «promete ser una solución convincente para las numerosas amenazas urgentes que enfrentan no solo el continente africano, sino también la comunidad mundial en su conjunto, en particular el cambio climático, la sequía, la hambruna, los conflictos y la migración», añade.
Revertir la tendencia a la deforestación podría ser una de las formas más eficaces de limitar los efectos nocivos del cambio climático. Asociándose con organizaciones como la Alianza para los Bosques Tropicales y el movimiento Un Billón de Árboles, el Foro Económico Mundial trabaja en la creación de una serie de asociaciones público-privadas globales integradas por empresas, gobiernos, sociedad civil, pueblos indígenas y organizaciones internacionales.
Un hito importante para África
El proyecto Collect Earth se denominó Africa Open DEAL, que significa Datos para el Medio Ambiente, la Agricultura y la Tierra. “África [es] el primer continente en completar la recopilación de datos digitales precisos, exhaustivos y armonizados sobre el uso de la tierra y sobre los cambios en el uso de la tierra”, afirma la FAO.
Un equipo de más de 350 personas con conocimiento de los paisajes y de los usos del suelo recopiló datos con Collect Earth y después trabajó en ellos en una serie de sesiones grupales denominadas Mapatones. Estas fueron dirigidas y organizadas por la Agencia Panafricana de la Gran Muralla Verde y la Comunidad de Desarrollo de África Austral, junto con la FAO.
El estudio ha evaluado que la iniciativa de la Gran Muralla Verde cuenta con 393 millones de hectáreas de tierra que podrían plantarse y restaurarse. También ha identificado oportunidades para la gestión de tierras agrícolas que podrían generar rendimientos sostenibles y mejorados.


