Las personas con una afección cardíaca preexistente deben tener cuidado con las temperaturas más altas.
Incluso un corazón sano puede verse sometido a estrés cuando las temperaturas aumentan.
Las estrategias para proteger su corazón durante el calor del verano pueden incluir hidratarse, conocer las señales de alerta de las enfermedades por calor y vestirse adecuadamente.
Con temperaturas altas y humedad, es importante proteger su corazón de los riesgos del calor del verano.
On Chen, cardiólogo intervencionista y director de las Unidades CCU y de Telemetría, los Servicios de Cardiología Ambulatoria y el Programa de Lípidos en Stony Brook Medicine, ofrece algunas sugerencias para ayudarle a mantener la salud cardíaca durante todo el verano.
Las personas con una afección cardíaca preexistente deben tener cuidado con las más altas temperaturas, pero incluso un corazón sano puede verse sometido a estrés cuando las temperaturas aumentan.
Estos son algunos consejos para ayudar a que su verano sea seguro para el corazón:
1. Hidrátese. Beber abundante agua ayuda a regular la temperatura corporal, facilita el bombeo del corazón y mantiene todos los órganos funcionando correctamente. Recuerde beber antes de tener sed y evite el alcohol y las bebidas con cafeína, que pueden deshidratar el cuerpo. Algunos medicamentos comunes para el corazón pueden hacerle más vulnerable al calor intenso y aumentar sus necesidades de hidratación. Consulte con su médico sus necesidades específicas de hidratación.
2. Manténgase fresco.Si no tiene acceso a aire acondicionado, las compresas frías (una bolsa de hielo o una botella llena de agua helada) aplicadas en sus puntos de pulso, es decir, las zonas donde las venas están más cerca de la superficie de la piel, como las muñecas, el cuello, las sienes y las axilas, pueden ayudarle a refrescarse.
3. Consuma alimentos ricos en agua.Alrededor del 20 % del agua que consume proviene de los alimentos. Una dieta para climas cálidos que prioriza las sopas frías, las ensaladas y las frutas puede saciar el hambre y aportar líquidos adicionales. Las fresas, la sandía, los melocotones, los pepinos, el apio, los tomates, los pimientos y las espinacas son frutas y verduras que contienen un 90 % o más de agua.
4. Conozca las señales de alerta de las enfermedades por calor. Pasar demasiado tiempo en calor extremo puede provocar agotamiento por calor y, a su vez, golpe de calor, dos enfermedades graves relacionadas con el calor en las que el cuerpo no puede controlar su temperatura.
- Síntomas del agotamiento por calor: Sudoración abundante, náuseas o vómitos, calambres musculares, cansancio, mareos y desmayos. Tratamiento: trasládese a un lugar fresco, afloje la ropa, use compresas frías y beba sorbos de agua fresca (no fría). Si los síntomas persisten, llame al 911.
- Golpe de calor (también llamado insolación), síntomas: Fiebre de 104 grados o más, dolor de cabeza intenso, cambios de comportamiento, confusión, piel caliente y enrojecida, ausencia de sudoración, latidos rápidos y pérdida del conocimiento. Tratamiento: el golpe de calor es una emergencia médica que pone en riesgo la vida. Llame al 911 de inmediato. Traslade rápidamente a la persona a un lugar más fresco, use compresas frías y no le dé nada de beber.
5. Conozca sus cifras.Consulte a su médico para que revise con detenimiento sus «cifras», incluidos los niveles de colesterol y triglicéridos, la presión arterial y otros valores. Conocer sus cifras y sus factores de riesgo es una parte importante de la salud cardíaca, especialmente antes de realizar actividades en clima cálido.
6. El momento es lo más importante. Evite estar al aire libre durante las horas más calurosas del día, cuando el sol es más intenso y las temperaturas son más altas. Su sistema cardiovascular debe trabajar más en un día caluroso para intentar mantener el cuerpo fresco. De hecho, por cada grado que aumenta la temperatura corporal, el corazón debe bombear 10 latidos adicionales por minuto. Todas las personas corren riesgo en un calor extremo, pero las temperaturas altas y la humedad resultan especialmente estresantes para quienes ya tienen un corazón debilitado.
7. Protéjase del sol. Una quemadura solar puede deshidratarle y dificultar la capacidad del cuerpo para refrescarse. Si va a estar al aire libre durante las horas de sol más intenso del día, asegúrese de aplicarse protector solar 30 minutos antes de salir. Vuelva a aplicárselo cada un par de horas.
8. Vístase adecuadamente. Use ropa holgada y de colores claros (para ayudar a reflejar el calor), hecha de un tejido ligero y transpirable, como el algodón. Añada calzado bien ventilado, un sombrero de ala ancha, gafas de sol y protector solar.
9. Regule su ritmo.Haga sus entrenamientos en clima cálido más cortos y a un ritmo más lento, procure hacerlos por la mañana o por la tarde, cuando la temperatura y la humedad son más bajas, y elija senderos y rutas con sombra o un espacio con aire acondicionado. Trabaje con su equipo de atención médica para desarrollar un plan que sea el más adecuado para usted.
10. Escuche a su cuerpo. Si no está acostumbrado al ejercicio regular, tiene más de 50 años, padece una enfermedad cardíaca, o tiene preguntas sobre su salud cardíaca, consulte a su médico antes de participar en cualquier actividad veraniega intensa al aire libre.


