Este artículo se actualizó el 10 de marzo de 2023 y el 27 de octubre de 2022. Se publicó por primera vez el 14 de junio de 2022.
En una economía circular, los productos se reutilizan una y otra vez, lo que reduce el uso de materias primas valiosas y las emisiones de CO2.
Sin embargo, un nuevo informe afirma que la cantidad de materiales secundarios que se reincorporan a la economía mundial ha disminuido en los últimos cinco años.
The Circularity Gap Report destaca cuatro principios clave de la economía circular que debemos seguir para volver a encarrilar las cosas.
Las iniciativas de economía circular también están ayudando, entre ellas Circulars Accelerator, un programa de innovación desarrollado en colaboración con el Foro Económico Mundial.
La forma en que vivimos ahora está utilizando un 60 % más de recursos de los que la Tierra puede proporcionar y generando demasiados residuos, según los expertos.
En general, se considera que la transición a una economía circular es el camino a seguir.
¿Qué es la economía circular?
En una economía circular, los bienes se producen y consumen de forma que se minimiza el uso de los recursos del planeta, se reducen los residuos y se recortan las emisiones de carbono. Los productos se mantienen en uso el mayor tiempo posible mediante su reparación, reciclaje y rediseño, para que puedan reutilizarse una y otra vez.
Al final de la vida útil de un producto, los materiales utilizados para fabricarlo permanecen en la economía y se reutilizan siempre que sea posible, explica el Parlamento Europeo.
¿Por qué es importante la economía circular?
La economía circular es una alternativa a las economías lineales tradicionales, en las que extraemos recursos, fabricamos productos, los consumimos y los desechamos. Esta forma de vida agota las materias primas finitas y genera enormes cantidades de residuos.
Por ejemplo, la Unión Europea produce más de 2.500 millones de toneladas de residuos al año.
La extracción y el procesamiento de materias primas afectan al medio ambiente y aumentan el consumo de energía y las emisiones de CO2.
Una economía circular podría generar 4,5 billones de dólares en valor para 2030, según estima un informe de Accenture.
¿Qué cambios podrían hacer que el mundo fuera más «circular»?
Un mundo más circular requeriría un cambio sistémico. Los consumidores, las empresas y los políticos deben cambiar la forma en que se diseñan, producen, venden, fabrican y reutilizan los bienes. Algunos cambios podrían ser:
Diseño: Una economía circular exige diseñar productos que puedan reciclarse o desmontarse fácilmente (para repararlos, reutilizarlos o recuperar sus recursos). Esto podría significar diseñar productos de consumo con menos materias primas o equipos de capital que sean fáciles de mantener, modulares y reacondicionar. Por ejemplo, el fabricante de teléfonos móviles Fairphone creó el primer teléfono inteligente del mundo diseñado teniendo en cuenta la circularidad y las cadenas de suministro: un teléfono Android de diseño modular, fácil de reparar y para el que es sencillo comprar piezas de repuesto.
Modelos de negocio: Los modelos de producto como servicio (en los que el proveedor conserva la propiedad de un producto y el cliente paga por acceder a él), la economía colaborativa (en la que varios propietarios comparten activos) y otros enfoques ofrecen formas alternativas de hacer negocios que incorporan la sostenibilidad a las operaciones.
Nuevos indicadores y datos compartidos: Disponer de mejores datos sobre la disponibilidad de materiales utilizados en sectores difíciles de descarbonizar, como la construcción, puede ayudar a reducir drásticamente las emisiones y proteger la biodiversidad mediante la reutilización. Por ejemplo, el Departamento de Obras Públicas de los Países Bajos, junto con Róterdam y Ámsterdam, creó un banco nacional de puentes, o National Bridge Bank, que funciona como mercado para puentes y materiales que pronto se desmontarán, con el fin de maximizar su reutilización.
También serán esenciales mejores datos, ya que actualmente no existe un conjunto estandarizado de indicadores para hacer seguimiento de avances en ámbitos como la reutilización, algo vital para combatir la contaminación por plásticos o proteger recursos esenciales. En este sentido, la iniciativa del Foro Económico Mundial Consumers Beyond Waste (CBW) está ayudando a desarrollar un conjunto de indicadores estandarizados, un paso clave para acelerar la transición a modelos de reutilización.Políticas. Crear incentivos para que las empresas y las comunidades adopten hábitos más circulares es fundamental para impulsar cambios a largo plazo. Francia, por ejemplo, aprobó una ley para eliminar progresivamente los envases de plástico de un solo uso para 2040, que también establece otros objetivos de reducción, reutilización y reciclaje. En septiembre de 2022, los residentes de Zúrich votaron a favor de incluir la economía circular en la constitución del cantón. Además, la Unión Europea publicó recientemente el Reglamento sobre los envases y residuos de envases (PPWR), que establece objetivos de reutilización para determinados sectores industriales.
¿Forma parte el reciclaje de la economía circular?
El reciclaje consiste en transformar materiales de desecho en nuevos materiales y objetos. Este proceso consume energía y genera emisiones, por lo que puede seguir contribuyendo al calentamiento global.
En una economía circular ideal, los productos se rediseñan para que duren varios ciclos de vida en lugar de reciclarse de inmediato.
Esto puede incluir el reacondicionamiento y la redistribución de productos.
¿Cuál es la situación de la circularidad mundial?
Según The Circularity Gap Report, publicado en febrero de 2023, la cantidad de materiales secundarios que se reincorporan a la economía mundial ha disminuido del 9,1 % del total de insumos materiales en 2018 al 7,2 % en 2023.
«No se debe simplemente a que no estemos reciclando más», señala. «También se debe al aumento de la extracción de materias primas vírgenes y al hecho de que estamos acumulando cada vez más materiales en infraestructuras como carreteras y viviendas, y en bienes duraderos».
La extracción total de materiales se ha más que triplicado desde 1970 y casi se ha duplicado desde 2000, hasta alcanzar los 100.000 millones de toneladas al año, según el informe. Este estima que una economía circular podría reducir en un tercio la extracción mundial de materiales, algo que hace mucha falta, pues el mundo ya ha transgredido cinco de los nueve «límites planetarios» que miden la salud ambiental.
El desperdicio de materias primas no solo alterará nuestro estilo de vida (se estima que seis de los elementos clave de los teléfonos móviles se agotarán en el próximo siglo). También puede ralentizar nuestro avance hacia otros objetivos más ambiciosos. (Muchos materiales que hoy acaban en vertederos como residuos electrónicos serán clave para la transición energética).
El informe afirma que continuar por este camino podría provocar «el colapso total de los sistemas que sustentan la vida en la Tierra, que ya están al borde del colapso».
¿Cómo puede la innovación impulsar la economía circular?
Ya está en marcha un número creciente de iniciativas y tecnologías de economía circular.
Algunos ejemplos son Circulars Accelerator, un programa de seis meses dirigido por UpLink, la plataforma de innovación abierta del Foro Económico Mundial, para ayudar a los innovadores de la economía circular a ampliar sus ideas. En 2022, 17 empresas emergentes participan en el programa.
Entre ellas están Aquacycl, una empresa estadounidense que genera electricidad a partir de aguas residuales no tratables; Done Properly, una empresa chilena que desarrolla ingredientes alimentarios sostenibles; y Green Mining, una empresa brasileña que recicla envases de consumo.
La innovación es clave para progresar. Una investigación de la iniciativa del Foro Scale360° y ScaleUpNation concluyó que las empresas emergentes que buscan desarrollar ideas escalables y, a la vez, abordar cambios sistémicos pueden tener un impacto extraordinario en industrias enteras, acelerar el trabajo para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas e impulsar cambios que no serían posibles mediante estrategias comerciales convencionales.
The Circularity Gap Report señala que debemos seguir cuatro principios clave de la economía circular para lograr una reducción del 33 % en la extracción y el consumo de materiales: usar menos, usar durante más tiempo, volver a usar y producir de forma limpia. El informe pide una mayor colaboración público-privada para hacer realidad esta visión y señala la razón de fondo por la que las cosas deben cambiar: «Al adoptar un modelo que maximice el valor que extraemos de nuestros valiosos materiales, podemos garantizar mejor el bienestar de las generaciones presentes y futuras, respetando al mismo tiempo los límites de nuestro planeta».
UpLink, la iniciativa de innovación en fase inicial del Foro Económico Mundial, impulsa y acelera a emprendedores con propósito, esenciales para un futuro con cero emisiones netas, positivo para la naturaleza y equitativo. Para obtener más información y unirse a la comunidad de UpLink, haz clic aquí.




