Tu antiguo portátil podría renacer como una pieza de joyería o como un nuevo dispositivo.
La startup neozelandesa Mint Innovation utiliza microbios y productos químicos de bajo coste para recuperar metales preciosos de los residuos electrónicos.
La visión es contar con una biorrefinería en cada gran ciudad.
La empresa es una de las 17 que forman parte de The Circulars Accelerator Cohort 2021.
Los dispositivos electrónicos que desechamos, como teléfonos móviles y ordenadores, son una rica fuente de metales preciosos.
Un récord 53,6 millones de toneladas de residuos electrónicos se generaron en todo el mundo en 2019, según el informe de la ONU titulado Global E-waste Monitor 2020. Las materias primas de estos residuos electrónicos valían alrededor de 57 000 millones de dólares, y el hierro, el cobre y el oro son los que más contribuyen a ese valor. Pero solo una sexta parte de ese valor (10 000 millones de dólares) se recupera de forma ambientalmente adecuada.
¿Qué pasaría si más de estos preciosos residuos pudieran recuperarse de forma sostenible y reincorporarse a la economía?
Esta es la visión de la startup neozelandesa Mint Innovation, que ha desarrollado un proceso biotecnológico de bajo coste para recuperar metales valiosos de los residuos electrónicos.
“Imagina que el oro de tu viejo portátil acabe como un anillo en el dedo de alguien, o que se reutilice en nuevos dispositivos”, afirma el consejero delegado de Mint Innovation, Will Barker.
Mediante microbios de origen natural y productos químicos económicos, la empresa recupera metales preciosos de los residuos electrónicos triturados y pulverizados.
Un teléfono móvil, por ejemplo, está compuesto por un 15 % de cobre y otros compuestos, un 10 % de otros metales y un 3 % de hierro, según el informe del Foro Económico Mundial titulado Una nueva visión circular para la electrónica: es hora de un reinicio global.
Minería urbana
La visión de Mint es contar con una biorrefinería en cada gran ciudad del mundo. Acaba de recaudar 20 millones de dólares neozelandeses (14 millones de dólares) para ayudar a construir sus dos primeras biorrefinerías en Sídney (Australia) y en el noroeste de Inglaterra. La planta de Sídney podrá procesar hasta 3500 toneladas de residuos electrónicos al año.
“Idealmente, esos metales se venderán a empresas locales, como joyeros y fabricantes, creando una economía verdaderamente circular”, afirma Barker.
Mint Innovation es una de las 17 empresas seleccionadas de entre más de 200 candidaturas para formar parte de The Circulars Accelerator Cohort 2021. El programa, de seis meses de duración, ayuda a los innovadores circulares a escalar sus soluciones al ponerlos en contacto con líderes del sector y expertos en economía circular, para recibir apoyo y mentoría personalizados.
El acelerador es una colaboración con UpLink, la plataforma de innovación colaborativa del Foro Económico Mundial, y está dirigido por la empresa de servicios profesionales Accenture en colaboración con Anglo American, Ecolab, y Schneider Electric.
Los socios afirman que la economía circular representa una oportunidad de mercado única, valorada en más de 4,5 billones de dólares para 2030.
Soluciones circulares
Se había previsto que, en 2020, el número de dispositivos conectados a internet estaría entre 25 000 y 50 000 millones, según el informe del Foro Una nueva visión circular para la electrónica: es hora de un reinicio global, publicado en 2019, antes de que la pandemia de COVID-19 acelerara la adopción digital.
También estimó que, para 2040, las emisiones de carbono derivadas de la producción y el uso de productos electrónicos, incluidos dispositivos como ordenadores personales, portátiles, monitores, teléfonos inteligentes y tabletas (y su producción), alcanzarán el 14 % de las emisiones totales.
“A escala mundial, la sociedad solo gestiona de forma adecuada el 20 % de los residuos electrónicos y hay pocos datos sobre lo que ocurre con el resto, que en su mayor parte acaba en vertederos o es eliminado por trabajadores informales en condiciones precarias”, afirma el Foro.
Los cambios tecnológicos, como la computación en la nube y el internet de las cosas (el mundo de los dispositivos conectados), podrían tener el potencial de “desmaterializar” la industria electrónica, según concluye el informe.
Un mejor seguimiento de los productos y los sistemas de recompra o devolución podría dar lugar a cadenas de valor circulares a nivel mundial. La eficiencia en el uso de materiales, la infraestructura de reciclaje y el aumento del uso y la calidad de los materiales reciclados son claves.
UpLink, la iniciativa de innovación en etapas iniciales del Foro Económico Mundial, impulsa y acelera a los emprendedores con propósito que son esenciales para un futuro de cero emisiones netas, positivo para la naturaleza y equitativo. Para saber más y unirse a la comunidad de UpLink, haga clic aquí.





