Salvar el planeta no significa erradicar el plástico. Significa transformarlo

A man collects recyclable plastic materials, washed ashore by waves, which will be sold for 21 pesos ($0.48) in exchange for food in Manila August 2, 2008. REUTERS/Cheryl Ravelo (PHILIPPINES) - RTR20K6N
Over the past few decades, there has been increased awareness of our dependence on a limited oil supply and this has driven research into alternative, sustainable sources of chemicals.Image: REUTERS/Cheryl Ravelo
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Los plásticos son materiales increíblemente útiles y con propiedades muy diversas, que permiten multitud de aplicaciones diferentes beneficiosas para nuestra vida.

Más allá de las botellas y los tenedores, solo en el campo médico se han utilizado plásticos para fabricar válvulas cardíacas artificiales, implantes y dispositivos médicos, sistemas de liberación controlada de fármacos, superficies y recubrimientos especializados que repelen el agua, baterías orgánicas… la lista es interminable.

Sin embargo, dado que se estima que los residuos plásticos marinos alcanzarán los 250 millones de toneladas en 2025, los gobiernos de todo el mundo empiezan a pensar cómo superar este grave problema.

Una parte fundamental del problema es que los plásticos no sostenibles de un solo uso representan hasta el 40% de la producción mundial de plástico. Esto equivale a unos 128 millones de toneladas. La gran mayoría de estos plásticos tienen bajas tasas de reciclaje y no se biodegradan en un plazo aceptable: el polipropileno puede tardar milenios en descomponerse por completo.

Peor aún, si estos plásticos llegan al medio marino, el movimiento del mar, junto con la luz solar, puede fragmentarlos en pequeñas partículas llamadas «microplásticos».

Generación y eliminación de residuos plásticos Image: The Conversation

Se ha demostrado que la presencia de macroplásticos y microplásticos en nuestros océanos tiene un efecto perjudicial en la vida marina. Pero el posible efecto en la salud humana se conoce mucho menos.

Una prohibición de fabricar cosméticos y productos de cuidado personal que contienen microesferas de plástico entró en vigor a principios de año. En realidad, se estima que esto solo representa 680 toneladas de microplásticos al año en el Reino Unido.

El problema de los plásticos

Está claro, pues, que los residuos plásticos son un problema complejo que abarca la economía, la sostenibilidad, las presiones sociales y la infraestructura de reciclaje, tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo. Aunque es ampliamente sabido que los plásticos pueden ser un problema para el medio ambiente, no suele saberse que su persistencia en el entorno está estrechamente relacionada con la forma en que se fabrican.

La inmensa mayoría de los plásticos se fabrica con materiales derivados del petróleo, lo que significa que, por su naturaleza química, muchos no contienen oxígeno. Esto los hace muy hidrófobos (repelen el agua) y, por ello, a las bacterias o enzimas comunes les resulta muy difícil descomponerlos cuando llegan al medio ambiente.

En las últimas décadas ha aumentado la conciencia sobre nuestra dependencia de unas reservas limitadas de petróleo, lo que ha impulsado la investigación de fuentes alternativas y sostenibles de productos químicos. En particular, ha cobrado mucho impulso la idea de utilizar materiales de origen biológico como recurso en lugar de materiales derivados del petróleo. Los materiales sostenibles de origen biológico pueden proceder de cultivos de desecho, madera residual o alimentos desechados; de hecho, de cualquier materia biológica residual.

Y, lo que es más importante, estos materiales naturales de origen biológico pueden descomponerse fácilmente en componentes químicos más pequeños, llamados «moléculas plataforma», que a su vez pueden utilizarse para fabricar otros productos químicos útiles, incluidos los plásticos.

Los componentes básicos de la naturaleza

A partir de estas moléculas plataforma, el Centro de Excelencia en Química Verde de la Universidad de York ha colaborado con la industria del plástico para crear una nueva generación de poliésteres de origen biológico. A menudo se utilizan para fabricar fibras textiles, así como películas y envases para líquidos y alimentos. Los materiales resultantes son íntegramente de origen vegetal, reciclables y, lo que es importante, totalmente biodegradables.

Además de la sostenibilidad, la gran ventaja de utilizar biomasa como recurso es la elevada cantidad de oxígeno incorporada a las estructuras químicas de la naturaleza (celulosa, glucosa, etc.). Al fabricar plásticos de origen biológico con materiales de ese tipo, el oxígeno se conserva en el material. Se espera que, gracias a su alto contenido de oxígeno, estos plásticos tengan una biodegradabilidad elevada, pero controlada. Esto significa que pueden descomponerse por completo y de forma segura en materiales de partida inocuos.

Aunque esta nueva generación de plásticos sostenibles supone un gran avance y los plásticos compostables ofrecen enormes ventajas, ese no es en absoluto el objetivo final para todos los plásticos de origen biológico.

Economía circular

La economía circular consiste en mantener los recursos en un ciclo constante, reutilizándolos y reciclándolos tantas veces como sea posible. Esto ayuda a minimizar los residuos y reduce la necesidad de recursos completamente nuevos.

Tratar los residuos plásticos como un recurso en vez de como un problema es un cambio importante que debe producirse en las próximas décadas. Esto ayudará a conservar los materiales químicos que aún nos quedan y a proteger el medio ambiente.

Los plásticos son una parte fundamental de la sociedad moderna y han llegado para quedarse. En última instancia, la sociedad debe abandonar los productos derivados del petróleo en favor de alternativas sostenibles de origen biológico. Pero, independientemente de que un plástico sea de origen petrolífero o vegetal, el mayor impacto que se puede tener en el ciclo de vida de un producto plástico es reutilizarlo y reciclarlo.

Como consumidor, tienes la posibilidad de elegir y el poder de generar un impacto positivo. Averigua dónde está el punto de reciclaje de residuos plásticos más cercano y promueve la recogida domiciliaria y el reciclaje adecuado de todo tipo de residuos plásticos.

Así que, la próxima vez que termines el kétchup, ayuda a conservar nuestros recursos asegurándote de que tus residuos plásticos sigan dentro del ciclo de reciclaje.

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