¿Cómo podemos crear empleo para los jóvenes de Oriente Medio y África?

¿Cómo podemos crear empleo para los jóvenes de Oriente Medio y África?
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Para afrontar los numerosos desafíos a los que se enfrenta el mundo, desde el cambio climático hasta la escasez de recursos, necesitamos aprovechar la energía y el talento de nuestros jóvenes. Sin embargo, en regiones como Oriente Medio estamos viendo niveles inaceptablemente altos de desempleo juvenil. Casi el 30 % de los jóvenes de la región no tiene trabajo, según un reciente informe del Foro Económico Mundial, Rethinking Arab Employment.

Sin duda, hay muchas causas, y es positivo ver que este tema se abordará en la reunión del Foro en Jordania. Los líderes de la región podrán aprovechar sus conocimientos para ayudar a encontrar soluciones.

Uno de los temas que también figuran en la agenda es la economía circular. Creo que ambos asuntos pueden vincularse y dar lugar a líneas de investigación fructíferas. La idea de la economía circular sigue ganando terreno. Hay varias razones por las que cada vez más líderes empresariales y políticos aceptan que debemos desarrollar formas más inteligentes de fabricar las cosas, sustituyendo el actual modelo lineal de «extraer, fabricar y desechar» por uno circular y regenerativo, inspirado en la naturaleza.

McKinsey & Co, cuyas investigaciones han contribuido mucho a marcar el rumbo de la economía circular, reafirmó recientemente la importancia de gestionar los recursos de la Tierra de manera más inteligente. El planeta puede satisfacer nuestras necesidades a medida que la población mundial aumente hasta alcanzar la previsión de 9.000 millones a mediados de siglo, pero solo si desarrollamos sistemas de reciclaje, refabricación y reutilización a gran escala en toda la economía mundial. Y, en este sentido, McKinsey afirma que la productividad de los recursos debe ser ahora una prioridad. Según la firma, los fabricantes están «topándose con los límites de lo que pueden lograr mediante un enfoque tradicional».

Un segundo punto clave es que la economía circular fomenta el uso de materiales saludables, lo que conduce a sistemas de ciclo cerrado no tóxicos, y promueve un mayor uso de energías renovables. Si los productores y las empresas del mundo pueden avanzar en esta dirección, empezaremos a abordar el grave problema del cambio climático. Esto es especialmente preocupante en Oriente Medio y África, donde los cambios están afectando gravemente a la agricultura. Un artículo reciente de un economista del Banco Mundial sobre el cambio climático y Oriente Medio señalaba: «El rápido crecimiento de la población, los veranos más calurosos, la disminución de las precipitaciones y la menor escorrentía de las montañas cubiertas de nieve probablemente perturbarán la agricultura, un sector que emplea a más del 35 % de la fuerza laboral de MENA».

Los líderes de la región están impulsando cambios en estos ámbitos. Fijémonos, por ejemplo, en la Visión 2021 de los Emiratos Árabes Unidos, que incluye objetivos ambiciosos sobre la calidad del aire, el tratamiento de residuos, el desarrollo de energías renovables y el reciclaje de agua. Recientemente anunció el desarrollo de un gran proyecto de energía solar del tamaño de 300 campos de fútbol. Según algunos, las nuevas tecnologías solares generarán oportunidades interesantes en la región de MENA, por ejemplo, al proporcionar electricidad asequible al África subsahariana.

Otra megatendencia es la creciente importancia de las ciudades y regiones de todo el mundo, que se urbanizan a ritmos asombrosos, en gran medida en economías emergentes, lo que trae consigo nuevas oportunidades y desafíos comerciales. Las empresas, conscientes de la importancia de estas nuevas ciudades, instalan cada vez más allí sus sedes. De hecho, McKinsey calcula que, para 2025, la mitad de las mayores empresas del mundo tendrá su sede central en mercados emergentes. El mismo informe calcula que la población urbana mundial ha crecido a un promedio de 65 millones de personas al año durante los últimos 30 años, el equivalente a añadir cada año siete ciudades del tamaño de Chicago. Estas ciudades rebosan actividad y generan nuevas oportunidades de negocio para todos. La mayoría ni siquiera las conoceremos, pero llegarán a ser enormes. Por ejemplo, se prevé que Tianjin, ciudad al sureste de Pekín, alcance para 2025 el mismo PIB que Suecia en su conjunto (625.000 millones de dólares).

La economía circular requiere nuevas competencias para diseñar productos de forma verdaderamente circular, con materiales saludables y fáciles de desmontar. Necesita toda la capacidad innovadora de las personas de las ciudades de los mercados emergentes para encontrar las mejores maneras de compartir recursos y refabricarlos, darles un uso de mayor valor y reutilizarlos. Se necesitan personas con cualificación intermedia y alta para impulsar la economía circular, y aquí podrían generarse oportunidades para los jóvenes desempleados de Oriente Medio y el Norte de África. Un informe calcula que las industrias de refabricación y reciclaje ya representan alrededor de 1 millón de empleos en Europa y Estados Unidos. Empresas como Desso, Philips, DSM, Novelis, DLL y Cisco, que han empezado a avanzar hacia la economía circular, tienen experiencia e ideas que compartir sobre el desarrollo de las competencias necesarias para la nueva economía, que podrían ser útiles para las industrias y los gobiernos de la región.

En el informe del Foro sobre el empleo en Oriente Medio, el desafío se plantea claramente: «Con más de la mitad de su población menor de 25 años y la tasa regional de desempleo juvenil más alta del mundo, la región de Oriente Medio y Norte de África se encuentra en un momento crítico. Esta población joven puede convertirse en un “dividendo juvenil” o en una “carga juvenil”». Si los jóvenes se concentran más y participan en trabajos significativos, también serán menos vulnerables a la radicalización. Se necesitan su creatividad y energía para que prospere la economía circular. Ojalá podamos unir ambos objetivos.

El Foro Económico Mundial sobre Oriente Medio y Norte de África 2015 se celebra en el mar Muerto, Jordania, del 21 al 23 de mayo.

Autor: Roland Jonkhoff es director general de Desso y vicepresidente de Carpet (EMEA) en Tarkett

Imagen: Omar Abu Isheh, de 28 años, recolector palestino de basura, recoge botellas de plástico reciclable trituradas en un vertedero de la localidad de Kfar Rai, en Cisjordania, cerca de Yenín, el 28 de febrero de 2012. REUTERS/Ammar Awad

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