El problema de los residuos en el mundo empeora día a día, a medida que usamos y desechamos miles de millones de objetos que merecen una segunda oportunidad. Aunque se espera que el mercado mundial del reciclaje siga creciendo rápidamente, no puede seguir el ritmo actual de consumo.
Cada vez más empresas comienzan a adoptar la idea de la economía circular, en la que los productos y materiales se reutilizan, reparan o reciclan en lugar de desecharse.

Desde hace más de una década, la empresa de diseño Miniwiz encuentra nuevos usos sorprendentes para los residuos, como utilizar más de un millón de botellas de plástico para construir un edificio de varias plantas y fabricar gafas de sol con CD reciclados.
Bienvenidos a la Casa de la Basura
Ahora, la empresa taiwanesa se ha asociado con la compañía de artículos para el hogar Pentatonic para crear la Casa de la Basura, una exposición de diseño de interiores en Milán donde, como su nombre indica, todo, desde tazas de café hasta muebles y obras de arte, está hecho con basura. Esto incluye sillones fabricados con botellas de plástico recicladas y cristalería elaborada con pantallas rotas de teléfonos inteligentes.
«Creemos que todo se puede fabricar con basura», dijo Arthur Huang, fundador de Miniwiz, en una entrevista con Project Breakthrough. «La basura es una fuente abundante y muy valiosa de plásticos, metales y fibras de primera calidad; todos son materiales perfectamente aptos para usarse y reutilizarse una y otra vez», explica. «Y, dado que su suministro aumenta un 70% cada año, la rentabilidad de la basura como recurso escalable ya es muy alta».
El laboratorio de basura
En su «laboratorio de basura», el equipo de Miniwiz recoge y descompone residuos para crear nuevos productos.
Su próximo reto es un concepto experimental de aeronave llamado EcoFighter, que combinará nanotecnologías avanzadas e ingeniería mecánica para fabricar alas de avión con basura.
Llegar al gran público
Aunque las ventajas de utilizar materiales de desecho quizá no sean evidentes para todo el mundo, el interés por la economía circular está creciendo. Miniwiz, reconocida por el Foro Económico Mundial como Pionera Tecnológica en 2015, cuenta entre sus clientes con marcas internacionales como Nike, Coca-Cola y Starwood.
Muchas empresas y organizaciones están experimentando con la reincorporación de materiales de desecho a la economía.
El Foro Económico Mundial y la Fundación Ellen MacArthur han colaborado en Project MainStream, una iniciativa que ayuda a desarrollar ideas de negocio para la economía circular.
Lanzada en 2017, la Plataforma para Acelerar la Economía Circular (PACE) amplía esta labor al alentar a los sectores privado y público a unir fuerzas para expandir la economía circular, especialmente en países en desarrollo y emergentes. La plataforma financia nuevas ideas y ayuda a superar posibles obstáculos a la expansión de la economía circular.
El mundo produce una cantidad asombrosa de residuos: 2.12 mil millones de toneladas al año. Y abordar este problema mediante la transición a una economía circular probablemente signifique que tendremos que cambiar no solo nuestro comportamiento, sino también nuestra mentalidad.





