Dubái acaba de encarecer los vertederos. ¿Puede alcanzar cero residuos para 2030?

Landfill ... getting more expensive in Dubai.
Landfill ... getting more expensive in Dubai.Image: Tom Fisk/Pexels
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  • El Gobierno de Dubái ha ordenado un aumento considerable del coste del depósito de residuos no reciclables.

  • Para que el emirato alcance su objetivo de cero residuos para 2030, habrá que introducir más medidas.

  • Gravar los materiales vírgenes utilizados en la fabricación sería un valioso siguiente paso.

Al cerrarse 2021 y comenzar 2022, en Dubái se produjo una revolución silenciosa que va a transformar el enfoque del emirato en materia de sostenibilidad y nos sitúa firmemente en el camino hacia un futuro más verde y limpio.

De la noche a la mañana, el coste de depositar residuos en vertederos pasó de 10 AED (dírhams de los EAU) por visita a 100 AED por tonelada de residuos no reciclables depositados. Todas las empresas de Dubái se verán afectadas directamente y es de esperar que haya quejas por este aumento de precio tan sustancial, cuya carga inicial recae en las empresas de gestión de residuos como la mía. Sin embargo, pese al aumento de los costes de nuestras operaciones y a los inevitables problemas iniciales que cabe esperar al modificar los contratos con los clientes, agradezco este paso audaz pero importante.

De hecho, me gustaría que el gobierno fuera aún más lejos.

Durante los últimos años, y especialmente en torno a la Expo de Dubái, se ha hablado mucho de la urgente necesidad de crear estilos de vida más sostenibles y una economía más circular. Por economía circular entiendo aquella en la que los materiales se reutilizan, reciclan o recuperan a nivel local, en lugar de limitarse a acabar en un vertedero.

Hoy en día somos todos muy conscientes de nuestra vulnerabilidad ambiental, con amenazas inminentes como el cambio climático, el colapso de la biodiversidad y la contaminación por plásticos. La idea de un enfoque más circular, en el que materiales como el papel, el plástico y los alimentos se conservan para reciclarse o compostarse, es muy atractiva; de hecho, es nuestra única esperanza de supervivencia a largo plazo en este planeta finito. Pero construir una economía circular exige que tenga sentido económico, y es aquí donde hasta ahora hemos tenido dificultades.

En resumen, cuando depositar residuos en un vertedero resulta mucho más barato que clasificarlos, separar los distintos materiales y tratarlos para que puedan reutilizarse, la mayoría de las empresas seguirá utilizando los vertederos. Y cuando el coste de los materiales reciclados es superior al de los materiales vírgenes, la mayoría de las empresas optará por la opción más rentable. Sin que los gobiernos utilicen palancas legislativas para cambiar este terreno de juego, nunca ganaremos la partida ni construiremos una sociedad más sostenible.

La nueva estructura de tasas de eliminación de residuos establece una escala móvil de tarifas para los distintos tipos de residuos, lo que hace más barato reciclar que eliminar residuos no reciclables y ofrece un claro incentivo económico para cambiar comportamientos e impulsar el reciclaje. Trabajaremos estrechamente con cada uno de nuestros clientes para apoyarlos en sus esfuerzos por reducir los residuos totales y aumentar la proporción reciclada; esperamos que el deseo de mantener sus facturas lo más bajas posible incremente sustancialmente el interés por el reciclaje. Puede que el camino no siempre sea fácil, pero es esencial si queremos cumplir el ambicioso pero importante objetivo de cero residuos a vertedero dentro de apenas ocho años.

Algunos se han preguntado por qué los residuos reciclables están sujetos a algún cargo en el nuevo sistema. La respuesta es que no todos los «residuos reciclables» son igualmente reciclables: existen cuestiones importantes relativas a la calidad de los materiales, además de la cantidad. La mayor parte del reciclaje es una mezcla de distintos artículos, algunos cubiertos de alimentos u otras sustancias indeseables, que requieren clasificación y limpieza. Uno de los objetivos de la nueva directiva es permitir que las instalaciones de reciclaje cubran los costes de preparación de los residuos antes de convertirlos de nuevo en materiales nuevos, cubriendo sus considerables gastos operativos y aumentando la posible inversión en estas instalaciones tan necesarias.

Todavía quedan algunos detalles por resolver. Seguimos a la espera de conocer los detalles de los planes para el tratamiento de los alimentos y los residuos orgánicos, que son una importante causa del calentamiento global cuando se depositan en vertederos. Y nos encantaría que el gobierno fuera aún más lejos y utilizara sus facultades reguladoras para gravar los materiales vírgenes del sector manufacturero de aquí, lo que ayudaría a crear más mercado para los materiales reciclables en los EAU.

Aún queda mucho por hacer y, para alcanzar nuestras ambiciones compartidas, deberemos trabajar juntos, forjar alianzas entre las autoridades, las empresas de residuos y reciclaje, los fabricantes, las pequeñas empresas y los residentes por igual. Pero al comenzar el nuevo año, me siento muy animado por este valiente y vital paso que ha dado ahora el gobierno de Dubái. Este es el liderazgo que todos necesitamos si queremos salvar el planeta para nuestros hijos y nietos.

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