Esta nueva tienda de Berlín vende únicamente productos de segunda mano en buen estado.
Desde muebles hasta moda, todo lo que se vende en la tienda es de segunda mano.
Al seleccionar solo artículos de alta calidad, la ciudad espera poner fin a la cultura del usar y tirar.
Forma parte de una iniciativa de toda la ciudad para convertir Berlín en una ciudad de residuo cero para 2030.
El gobierno municipal de Berlín ha dado recientemente el inusual paso de abrir un almacén por departamentos. Pero no se trata de un establecimiento minorista convencional: la tienda vende únicamente artículos reciclados y reacondicionados de alta calidad.
Todo forma parte de los esfuerzos de la ciudad por reducir los residuos y proteger el medio ambiente. La tienda temporal estará abierta en la tercera planta del almacén Karstadt Hermannplatz de la ciudad, en el popular distrito de Kreuzberg, durante los próximos seis meses. Si el proyecto piloto funciona, se prevé abrir más tiendas.
Denominada B-Wa(h)renhaus, la tienda pretende atraer a personas que quizá no consideren comprar en las numerosas tiendas de muebles y ropa de segunda mano de la ciudad.
En los 650 metros cuadrados de superficie de venta de la nueva tienda, nueve proveedores ofrecen productos que van desde muebles y prendas de vestir reciclados y reacondicionados hasta electrodomésticos reacondicionados y juguetes. Para quienes quieran tomar algo, también hay un puesto que vende empanadillas que hacen el bien (están elaboradas con ingredientes “excedentes pero de alta calidad”).
En la planta superior hay un espacio de reuniones que se utilizará para una serie de eventos destinados a concienciar sobre el reciclaje y la reutilización, entre ellos la promoción de un programa que permite a los compradores tomar prestadas bicicletas de carga para llevarse sus compras a casa.
“Nuestro lema es ‘lo nuevo puede usarse’”, afirma Stefan Tidow, secretario de Estado de Medio Ambiente y Protección del Clima, que inauguró oficialmente la tienda. “Queremos que los productos usados en buen estado sean más accesibles para aún más personas.”
Compras de segunda mano
B-Wa(h)renhaus forma parte de la política de residuo cero de la ciudad, respaldada por el Senado de Berlín. El plan inicial de Tidow es abrir cuatro "almacenes del futuro" más, que vendan productos de segunda mano de buena calidad a precios atractivos.
A largo plazo, pretende ver tiendas similares en cada uno de los 12 distritos de Berlín para integrar las “compras de segunda mano” en el estilo de vida de la ciudad y contribuir a acabar de una vez por todas con la cultura del usar y tirar.
Berlín quiere ser una ciudad de residuo cero para 2030. Los datos de la Comisión Europea muestran que ya recicla el 90 % de los residuos de vidrio y papel y el 41 % de los de plástico y metal. Bloomberg informa de que la ciudad ha reducido los residuos domésticos anuales por habitante en 11 kilos desde 2008.
Los hogares separan sus residuos en cinco contenedores de colores para reciclaje, y los desechos que no pueden reciclarse se incineran en una planta de valorización energética. El servicio de reciclaje de la ciudad indica que los residuos alimentarios utilizados para producir biogás han sustituido hasta la fecha 2,5 millones de litros de gasóleo.
En su informe sobre la economía circular, el Foro Económico Mundial y la Fundación Ellen MacArthur piden una cooperación internacional para reducir la demanda de materias primas mediante la reutilización y la reconversión de productos existentes para prolongar su vida útil.
“Comprar productos de segunda mano puede convertirse en lo habitual”, afirma Tidow. “Las cosas usadas tienen futuro: quienes dan una segunda vida a los objetos usados evitan residuos, ahorran materias primas y protegen el medio ambiente y el clima.”



