5 cosas que los líderes pueden hacer para crear una economía verdaderamente circular

An elderly woman takes a picture of lit balloons at the former Berlin Wall location near Friedrichstrasse in Berlin November 8, 2014. A part of the inner city of Berlin will be temporarily divided from November 7 to 9, with a light installation 'Lichtgrenze' (Border of Light) featuring 8000 luminous white balloons to commemorate the 25th anniversary of the fall of the Berlin Wall. REUTERS/Michael Dalder (GERMANY - Tags: POLITICS ANNIVERSARY SOCIETY) - RTR4DCZG
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A medida que el mundo sigue creciendo, también aumenta nuestra huella ambiental. El año pasado, en el taller de la Alianza del G7 para la Eficiencia de los Recursos celebrado en Washington D. C., se señaló que tres cuartas partes de todas las materias primas utilizadas en los países industrializados acaban en vertederos en tan solo un año; una cifra asombrosa y motivo de gran preocupación.

La economía circular puede cambiar drásticamente esa tendencia y crear un futuro más sostenible y rentable. Sin embargo, existen importantes obstáculos que nos impiden lograrlo. A continuación, presentamos cinco medidas que podemos tomar como líderes de la Cuarta Revolución Industrial para crear una verdadera economía circular:

Entender que un círculo no es una línea

Necesitamos un cambio fundamental de paradigma para dejar atrás el pensamiento lineal y dejar de considerar el fin de la vida útil de un producto como un residuo; en cambio, debemos verlo como una fuente esencial de suministro para nuevos productos. En una economía circular, la cadena de suministro empieza y termina en el mismo lugar. Puede parecer sencillo, pero para muchos es un concepto radical. Debemos cambiar nuestra perspectiva y comprender que un producto no llega al fin de su vida útil: simplemente deja de ser eficaz.

Comprometerse con cadenas de suministro circulares

Para lograr una economía circular, los productos deben diseñarse con materiales que puedan recuperarse o reutilizarse de forma rentable y responsable. Si las empresas tienen en cuenta el ciclo de vida de las materias primas en lugar de centrarse en el producto terminado, pueden beneficiarse tanto económica como socialmente. En Johnson Controls, hemos diseñado nuestras baterías convencionales para automóviles de modo que pueda reutilizarse el 99 % de sus materiales. Aunque esto quizá no sea posible con todos los productos, este enfoque, combinado con el intercambio de cada producto usado por uno nuevo, es fundamental para crear una cadena de suministro circular.

Promover materiales estandarizados en todas las industrias y sectores

Sin materiales estandarizados en todos los sectores, un sistema circular quedaría limitado a una sola empresa o línea de productos. Eso ocurrió en la década de 1990, cuando otra empresa de baterías introdujo materiales no estandarizados en las baterías de sus vehículos. Lo que supuso una mejora marginal del producto hizo que todo el sistema de reciclaje dejara de funcionar, ya que el nuevo producto no podía recuperarse y reutilizarse en todo el sector. Afortunadamente, las fuerzas del mercado acabaron desplazando esa mejora marginal para preservar el mayor valor que posibilita la economía circular. Hoy, aunque nuestros productos están muy diferenciados, utilizan un conjunto estándar de materiales que nos permite reciclar en nuestro sistema los productos de la competencia.

Integrar el sistema circular en todas las áreas de la empresa

Cuando se entregan y venden productos nuevos, también deberían intercambiarse por los usados. En un escenario así, una campaña de marketing puede influir en el suministro de materias primas al aumentar las devoluciones. En cuanto a la logística, hay que implantar un nuevo sistema para gestionar al mismo tiempo el flujo de materiales nuevos y usados. Además, se necesitan una planificación y una ejecución minuciosas para garantizar que las instalaciones de reciclaje estén bien equipadas para abastecer el proceso de fabricación.

Abordar las restricciones normativas

Las normativas gubernamentales elaboradas en compartimentos funcionales, según un paradigma lineal, pueden obstaculizar la capacidad de cerrar el ciclo y crear una economía circular. Las normativas de fabricación y distribución varían de un país a otro, lo que dificulta crear un proceso escalable para gestionar el fin de la vida útil y recuperar los productos usados. Por ejemplo, aunque la única diferencia entre una batería nueva y una usada para vehículos es que esta última ya no puede mantener una carga eficaz, la normativa trata ambos productos de forma muy distinta. Así como el sector empresarial debe integrar el pensamiento circular, los responsables de formular políticas también deben identificar y eliminar los obstáculos normativos.

Nuestro camino hacia la creación de una cadena de suministro de ciclo cerrado en Johnson Controls comenzó cuando reciclamos nuestra primera batería en Alemania, en 1904. Hoy, en las economías del G7, el 99 % de todas las baterías convencionales usadas de vehículos se reciclan y recuperan de forma responsable para fabricar otras nuevas.

A principios del siglo XX, Henry Ford fue pionero de la integración vertical para abastecer la creciente demanda de Ford Motor Company. Mientras nos preparamos para la Cuarta Revolución Industrial y sus consecuencias, ha llegado el momento de ser pioneros de la «integración circular». Ya se ha hecho y se puede hacer.

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