Lecciones de Nepal: cómo hacer frente a olas de calor más intensas y prolongadas

A Hindu boy dives into Bagmati River after a solar eclipse in Kathmandu July 22, 2009. As heatwaves grip swathes of South Asia and the US, it is essential that response plans like that of Nepal are developed.
As heatwaves grip swathes of South Asia and the US, it is essential that response plans like that of Nepal are developed.Image: REUTERS/Shruti Shrestha
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  • El año pasado murieron al menos 60.000 personas en Europa a causa del calor, aunque es probable que la cifra real sea mucho mayor.

  • Mientras Estados Unidos y amplias zonas de Asia se enfrentan a olas de calor inminentes o en curso, es esencial que las autoridades desarrollen mecanismos de respuesta, tal como lo harían ante otros desastres naturales.

  • En Nepal, un proyecto para elaborar un plan frente a las olas de calor ofrece lecciones sobre cómo salvar vidas durante episodios de calor extremo.

El mes pasado, Kami Rita, un sherpa nepalí, alcanzó por trigésima vez la cima del Everest. El logro de Rita, en algunas de las condiciones menos acogedoras de la Tierra, es asombroso.

Para Nepal —de donde soy—, las montañas y el frío son el tópico. Pero, en realidad, el problema creciente es el calor extremo.

El frío y la altura del Everest se cobran una docena o más de vidas la mayoría de los años. Pero en Nepal el calor se cobra muchas más.

La mayor parte de Nepal está bajo el azote de una ola de calor abrasadora. Este mes, se han cerrado escuelas en todo Chitwan porque, con 38 °C, sencillamente hace demasiado calor para aprender. En la ciudad de Nepalgunj la situación es peor. Las temperaturas diurnas alcanzan los 44 °C.

Un mundo bajo el azote de las olas de calor

De hecho, gran parte de Asia lleva semanas bajo el azote de una ola de calor. Amplias zonas de África sufrieron un calor sin precedentes en marzo y hasta abril. A medida que América del Norte y Europa entran en el verano, las olas de calor se extienden a ambas regiones. Una ola de calor «épica» azota ahora mismo el este de Estados Unidos. La Acrópolis de Atenas ha cerrado sus puertas debido a que Grecia registra el episodio de calor extremo más temprano del año desde que existen registros. En todo el mundo, 2023 fue el año más caluroso de la historia de la humanidad. Y todo apunta a que 2024 será peor.

El problema queda claramente expuesto en un informe reciente. Este define un día de calor extremo como aquel en que un lugar registra una temperatura dentro del 10 % más alto de todas las temperaturas observadas allí entre 1991 y 2020, o por encima de ese umbral. Entre el 15 de mayo de 2023 y el 15 de mayo de 2024, casi todos los lugares del mundo soportaron un número récord de días de calor extremo; en algunos hubo cientos. El informe concluye que el cambio climático añadió, en promedio, 26 días al recuento de días de calor extremo de cada lugar. Casi todas las personas de la Tierra se vieron afectadas.

Es casi seguro que la situación empeorará durante nuestras vidas. Nos espera un futuro abrasador. Lo fundamental será cómo afrontarlo.

El calor no es tan repentino ni visible como un ciclón, una inundación o un deslizamiento de tierra. Las muertes no son tan evidentes en el momento y, aun después, se atribuyen a problemas de salud, en vez de al calor que los causó o agravó. Oficialmente, Europa es el continente con más muertes relacionadas con el calor: 60.000 en 2022. Pero la realidad es que los países europeos son simplemente los que mejor las registran con precisión. Quienes corren más riesgo son las personas ya vulnerables: las mayores, los niños muy pequeños, las personas pobres y quienes trabajan al aire libre.

Así pues, el calor es demasiado a menudo un asesino silencioso, un peligro mortal invisible. Pero hay formas de combatirlo. La organización que dirijo, que apoya y representa a las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en todo el mundo, ha dado máxima prioridad a compartir las mejores prácticas en toda nuestra red. Las lecciones de Nepal están demostrando ser vitales.

Comprender el verdadero impacto del calor extremo

El Centro del Clima de la Cruz Roja y de la Media Luna Rojapublicará pronto un resumen de tres años de trabajo en Nepalgunj. Su conclusión principal será que, durante las olas de calor, los esfuerzos coordinados y dirigidos localmente —a menudo muy sencillos— pueden salvar vidas.

El primer paso en Nepalgunj fue que investigadores del Centro del Clima y de la Sociedad de la Cruz Roja de Nepal, en colaboración con múltiples socios, identificaran las zonas de la ciudad con mayor riesgo y a las personas que vivían en ellas. También debían definir los umbrales de calor. ¿Cuándo pasa un día caluroso a ser el comienzo de una ola de calor peligrosa? Para responder a esta pregunta se necesitaba un enfoque de datos descendente —por ejemplo, satélites, datos de teledetección y la aplicación de ciencias con diversas siglas— y un enfoque ascendente. Este último implicó entrevistar a quienes viven en asentamientos informales o trabajan al aire libre, así como recopilar datos en puntos concretos de determinadas calles. En la jerga del sector humanitario, ese trabajo se llama «verificación sobre el terreno». Una conversación con un vendedor ambulante de comida puede ser tan valiosa como los datos del satélite más avanzado.

Descubrieron que cuanto más urbanizada era una zona, más calor hacía. Las áreas alrededor del aeropuerto, las carreteras transitadas y las zonas industriales eran las peores. Quienes pasaban tiempo al aire libre, vivían en casas de hojalata o trabajaban como conductores de rickshaw o vendedores ambulantes eran quienes más sufrían. ¿Y quienes reunían ambas condiciones? Bueno, el aeropuerto de Nepalgunj no es un lugar fácil para trabajar como mozo de equipaje.

El siguiente paso fue averiguar si el calor realmente suponía una amenaza. Los certificados de defunción no indican cuándo alguien muere «por calor». Sin embargo, los estudios en Nepalgunj mostraron que los casos de hospitalización atribuidos a enfermedades transmitidas por el agua, como el cólera y la diarrea, aumentaban un 2,1 % por cada aumento de 1 °C en la temperatura media. Las hospitalizaciones por picaduras de insectos —malaria y dengue— aumentaban un 7,3 % por cada incremento de 1 °C. Había muchos menos datos sobre agotamiento, deshidratación o afecciones cardíacas agravadas por el calor, pero la verificación sobre el terreno recogió muchos testimonios al respecto.

Las montañas de Nepal han perdido un tercio de su hielo en 30 años, afirma el Secretario General de la ONU.
Las montañas de Nepal han perdido un tercio de su hielo en 30 años, afirma el Secretario General de la ONU.
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Cómo Nepal está salvando vidas durante las olas de calor

Con información sobre cuándo y dónde actuar, los investigadores acudieron a quienes tenían poder para cambiar las cosas. En este caso, era crucial contar con el respaldo de las autoridades municipales locales. Juntos elaboraron un Plan de Acción contra el Calor, puesto en marcha en 2023. Se centra en reducir el riesgo estacional de calor —las medidas necesarias para proteger a la población antes, durante e inmediatamente después de las olas de calor— y en la planificación urbana a largo plazo. Esto incluye cualquier medida que pueda evitar que las temperaturas suban tanto en el futuro, como aumentar las zonas verdes o instalar cubiertas frescas.

El Plan de Acción contra el Calor de Nepalgunjya está en marcha. Una parte importante consiste en concienciar sobre el calor extremo y sus peligros. Los sistemas de alerta temprana avisaron a la población antes de que llegara la última ola de calor. Ahora, paneles LED muestran en toda la ciudad datos en tiempo real sobre el calor y la humedad, junto con recomendaciones sobre qué hacer. También se han instalado las llamadas máquinas expendedoras de aguapara que la población pueda acceder a agua potable fría subvencionada cuando y donde la necesite. Las visitas domiciliarias de voluntarios de la Cruz Roja están dirigidas a quienes corren mayor riesgo.

Nada de esto es revolucionario. Pero el calor extremo ha aumentado tan rápido que los planes de acción contra el calor son nuevos y todavía poco comunes. Las autoridades de cientos de otras ciudades observan lo que han logrado Nepalgunj y un puñado de otros lugares para ver qué pueden aprender.

En la cultura nepalí, las montañas son la vida. Como muchas personas que crecieron allí, yo solía contemplarlas con asombro y con el deseo de alcanzar sus cumbres. Ahora observo con temor cómo se extiende el calor. Pero también me permito albergar algo de esperanza. Nepal es famoso por el Everest, el frío y el hielo. Todavía podría ganarse fama como caso de estudio sobre cómo combatir el calor.

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