Las ciudades que dependen del efectivo deben recurrir a socios privados

Cairo, Egypt.
Cairo, Egypt, where Mastercard has partnered with authorities to create a digital ID program.Image: REUTERS/Amr Abdallah Dalsh
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Por primera vez en la historia, más personas viven en ciudades que en zonas rurales, y este cambio sin precedentes, impulsado por la perspectiva de empleo, educación y una vida mejor, no hace sino acelerarse. De hecho, según la ONU, el 60 % de la población mundial vivirá en entornos urbanos en 2030. Si bien esto está transformando nuestras ciudades en centros vibrantes de innovación y desarrollo, el enorme crecimiento de la población urbana también plantea numerosos desafíos a los gobiernos locales de todo el mundo, así como en Oriente Medio y el norte de África (MENA).

Por ejemplo, con presupuestos ajustados y una infraestructura que necesita mejoras costosas y complejas, es un desafío para los gobiernos locales atender sus necesidades en todos los niveles para mejorar la calidad de vida de las personas y garantizar un acceso fácil y seguro a los servicios.

Además, los bajos niveles de inclusión financiera en la región agravan aún más este problema, ya que la gran dependencia del efectivo hace que servicios ya sometidos a presión sean aún más ineficientes y limita que las comunidades desatendidas puedan acceder fácilmente incluso a los servicios más básicos. A su vez, esto también afecta a su capacidad para contribuir al crecimiento económico y obstaculiza el desarrollo de un ecosistema emprendedor próspero en un país.

Colaborar en identidades digitales

En MENA, el 86 % de la población sigue sin cuenta bancaria y carece de acceso a servicios formales básicos. Mastercard considera que ayudar a las personas no bancarizadas a crear una identidad digital es un primer paso fundamental para que los gobiernos construyan ciudades inteligentes.

En Egipto, Mastercard se asoció con el gobierno para crear un programa de identificación digital que ha permitido vincular el documento nacional de identidad de los ciudadanos con la plataforma nacional de dinero móvil existente. Como resultado, los ciudadanos egipcios —casi el 65 % de la población— ya pueden participar en la economía formal a través de un único programa sin efectivo, fácil de usar.

Como socio de confianza de numerosos gobiernos de todo el mundo, Mastercard considera que las ciudades pueden lograr de la mejor manera la aceleración y la eficiencia a gran escala aprovechando los avances de las demás, en colaboración con el sector privado y el mundo académico. Con esta idea en mente, la empresa puso en marcha su iniciativa City Possible, un modelo colaborativo de asociación público-privada cuyo objetivo es aprovechar el poder de la colaboración.

La iniciativa está creando la mayor red de ciudades del mundo (con el objetivo de llegar a 500) para ayudar a los líderes urbanos a encontrar eficiencias mediante el intercambio de experiencias, invertir en las empresas adecuadas para acelerar el crecimiento y diseñar soluciones que beneficien a todas las comunidades. Dieciséis ciudades se han convertido en miembros fundadores de la red mundial City Possible, entre ellas Dubái.

El poder del «organizador del mercado»

Estos son solo algunos ejemplos que ponen de relieve cómo los gobiernos pueden aprovechar la «colaboración» como superpoder inexplorado para impulsar el futuro de nuestras comunidades, ya que afrontar los desafíos asociados a la urbanización requerirá esfuerzos plurales para alcanzar un objetivo único.

Al desempeñar el papel de «organizador del mercado», empresas como Mastercard están creando nuevas oportunidades para que los sectores público y privado se unan en torno a un objetivo común y generen cambios significativos para nuestras ciudades. Pero es importante recordar que el corazón de cualquier ciudad son sus habitantes y que, a medida que las ciudades se vuelven más inteligentes, la vida de las personas también debe volverse más fácil.

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