Las ciudades, no los Estados nación, determinarán nuestra supervivencia futura. He aquí por qué

People take photos with the skyline of the central business district shrouded by haze in Singapore September 10, 2015. REUTERS/Edgar Su
Most nation states have failed to deal with the major global challenges of our era. In their place, cities are stepping up.Image: REUTERS/Edgar Su
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Los Estados nación parecen cada vez más anticuados e incluso peligrosos. Algunos son abiertamente beligerantes y amenazan con una guerra catastrófica. Aunque algunos Estados nación muestran tendencias neoimperiales, la mayoría está perdiendo poder e influencia. El experimento de construcción nacional, de 369 años, se está desmoronando y la mayoría de los Estados nación no logra hacer frente a los grandes desafíos globales de nuestra época, como el cambio climático, la migración forzada, el terrorismo, las pandemias y otros más.

Las ciudades, no los Estados nación, determinarán nuestra supervivencia futura. ¿Por qué? Para empezar, la mitad de la humanidad vive actualmente en una de ellas, un marcado contraste con la mayor parte de la historia humana, cuando menos del 1% de la población mundial se concentraba en asentamientos. Y la urbanización seguirá avanzando: dos tercios de la población mundial vivirán en zonas urbanas en 2030. Hoy, las ciudades generan más de dos tercios del PIB mundial: son prodigios de innovación y motores de prosperidad. Las ciudades son abiertas, plurales y cosmopolitas mientras que los Estados nación son cerrados, nativistas y provincianos.

La buena noticia es que muchas ciudades están dando un paso al frente justo cuando los Estados nación se están quedando atrás. Ya existen más de 200 redes de ciudades en todo el mundo que impulsan una nueva agenda urbana. Una de las más destacadas, Ciudades y Gobiernos Locales Unidos busca promover la conexión entre ciudades y defender sus intereses. Una nueva coalición llamada Parlamento Global de Alcaldes también insta a las ciudades de todo el mundo a aprovechar la revolución de la descentralización. Al fin y al cabo, las ciudades ya no necesitan esperar ni pedir permiso para ejercer su soberanía urbana.

Sin embargo, las más de 50.000 ciudades del mundo tendrán que hacer mucho más que intercambiar buenas ideas si la humanidad quiere sobrevivir este siglo. Como mínimo, deben tomar medidas inmediatas para reducir las emisiones de carbono (ya que generan más del 70% de ellas) y reducir el consumo de recursos (porque consumen el 75% de los recursos del mundo). También tendrán que tomar medidas urgentes para reducir otros riesgos, como la desigualdad de ingresos, el desempleo, la violencia delictiva y otros más.

Image: Bloomberg

Con la ayuda de una de las redes de ciudades más poderosas, C40, algunas están empezando a descarbonizarse e invertir en energías renovables y transporte público integrado. El recién creado Pacto Global de Alcaldes por el Clima y la Energíareúne a más de 7.100 ciudades de 119 países para tomar medidas prácticas que permitan aprovechar el potencial de las energías renovables. Es la mayor coalición de alcaldes del mundo y moviliza a una amplia gama de actores para ampliar la acción de las ciudades.

Un primer paso para empoderar a las ciudades —especialmente a sus alcaldes, líderes cívicos y ciudadanos— es garantizar que tengan acceso a información básica. Necesitan datos no solo sobre los riesgos que afrontan, sino también sobre cómo se están adaptando. Un puñado de ciudades globales de América del Norte y Europa están hiperconectadas y cuentan con abundantes datos. Sin embargo, la gran mayoría de las ciudades de América, África y Asia sufre una grave falta de información. Esto resulta especialmente alarmante si se considera que el 90% del crecimiento futuro de la población urbana tendrá lugar en estas últimas regiones.

Las visualizaciones de datos pueden ayudar a tomar el pulso a nuestras ciudades y ofrecer nuevas formas de entender los desafíos que afrontan y cómo pueden adaptarse. En la Reunión Anual de este año en Davos y en TED2017 presentamos una plataforma digital que ayuda a cerrar la brecha informativa. Earth Timelapse registra riesgos climáticos y causados por el ser humano —desde los flujos de refugiados hasta el terrorismo— a escala planetaria durante las últimas tres décadas. Hemos identificado algunas lecciones que pueden ayudar a dar forma a la próxima generación de herramientas basadas en datos para convertir la conciencia en acción.

Personalizar la plataforma

La mayoría de las personas razonables está de acuerdo en que el cambio climático y otras amenazas causadas por el ser humano están afectando al planeta. Pero prácticamente todo el mundo —tanto los fundamentalistas del cambio climático como quienes lo niegan— tiene dificultades para imaginar cómo afectará el cambio climático a su propio barrio. Resulta que las visualizaciones centradas en las ciudades llegan realmente a la gente cuando los usuarios pueden ver claramente lo que ocurre en su entorno. Esto quedó más claro al mostrar cómo la subida del nivel del mar sumergiría Vancouver, Miami, La Haya y Shanghái.

Urbanización acelerada de Shanghái - 1984-2016​

Predecir el futuro

La mayoría de las personas suele valorar las condiciones presentes por encima de las futuras. Se trata de una predisposición arraigada llamada «descuento hiperbólico», que puede remontarse a nuestros antepasados, quienes vivían, literalmente, al día. Esto significa que tendemos a ser complacientes ante los riesgos futuros. El panel de Earth Timelapse ofrece algunos atisbos de los paisajes del mañana. Otras visualizaciones de datos, incluida la plataforma de ciudades frágiles que también se presentó en Davos, ofrecen asimismo predicciones sobre el bienestar futuro de las ciudades de todo el mundo.

Subida del nivel del mar en Florida - 0C-4C​

Liberar los datos

Se necesitaron siglos para generar datos exhaustivos sobre los Estados nación. Como era de esperar, la información detallada disponible sobre las ciudades dista mucho de alcanzar el mismo nivel. Gran parte de la información existente es difícil de consultar y se encuentra en manos privadas. Siempre que sea posible, las visualizaciones de datos deberían ponerse a disposición del público. Además de publicar la información en línea, es importante llevar estas herramientas a museos, universidades y escuelas de todo el mundo para maximizar la comprensión de los riesgos y las oportunidades que afrontan nuestras ciudades.

Flujos mundiales de refugiados - 2000-2016

Identificar soluciones

Existe un pesimismo considerable sobre nuestra capacidad para mejorar la salud de nuestras ciudades. Las visualizaciones destacan los riesgos endógenos y exógenos que hemos observado en el pasado y que probablemente afrontaremos en el futuro. También es importante incluir relatos seleccionados de «éxito», en los que ciudades que alguna vez fueron vulnerables lograron revertir la situación. Por ejemplo, hay historias extraordinarias sobre cómo planificadores municipales, empresas y grupos de la sociedad civil han invertido en energía solar y eólica, y merecen celebrarse.

Expansión de la energía eólica y solar en EE. UU. - 1984-2016

En última instancia, toda visualización de datos tiene puntos fuertes y débiles, y es importante ser transparentes sobre sus limitaciones y supuestos. Por supuesto, divulgamos nuestros métodos y fuentes de datos, y reconocemos que siempre hay indicadores nuevos y mejores, así como mejores formas de presentar la información. Las visualizaciones de datos ofrecen perspectivas sobre cómo prepararse para los riesgos urbanos y mitigar el estrés climático. En esta era de saturación informativa, es más importante que nunca distinguir la señal del ruido.

Earth Timelapse cuenta con numerosos socios, entre ellos Climate Central, Google, Igarapé Institute, NASA, NREL, Oxford Martin, ACNUR, USGS y CREATE Lab.

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