El Informe del Índice de Poder Generacional 2021 de Visual Capitalist revela qué generación de Estados Unidos ejerce el mayor poder e influencia culturales.
Según el estudio, la Generación X acapara la mayor cuota de poder cultural.
La Generación X domina especialmente la industria del cine y la televisión, ya que alrededor del 50% de los ganadores de los Oscar de 2020 pertenecían a la Generación X.
Más de la mitad de las mayores corporaciones de noticias de Estados Unidos tiene como consejero delegado a un miembro de la Generación X.
Los Baby Boomers tienen un dominio particular en el entretenimiento tradicional, ya que el 42% de los autores de la lista de los más vendidos del NYT eran Baby Boomers.
¿Qué generación estadounidense ejerce el mayor poder cultural?
Este año, nuestro equipo ha elaborado el Índice de Poder Generacional inaugural de Visual Capitalist (GPI), que analiza las dinámicas de poder entre generaciones en Estados Unidos.
Consideramos tres categorías en nuestra búsqueda por cuantificar el poder: económica, política y cultural. Y, aunque resulta que los Baby Boomers dominan en los factores económicos y políticos; la influencia cultural es otra historia.
Aquí tiene un análisis de qué generación estadounidense ostenta el mayor poder cultural y de cómo se prevé que esta dinámica de poder cambie en los próximos años.
Generaciones y poder, definidos
Antes de empezar, es importante aclarar qué generaciones hemos incluido en nuestra investigación, junto con sus rangos de edad y de años de nacimiento.
Utilizando estos grupos de edad como marco, calculamos después la categoría de Poder Cultural con estas variables distintas y ponderadas por igual:
Con esta metodología en mente, así se distribuye la categoría de Poder Cultural, a partir de los datos del GPI.
Cuota de poder cultural por generación
En general, comprobamos que la Generación X acapara la mayor cuota de poder cultural, con un 36%.
La Generación X domina especialmente la industria del cine y la televisión, así como los medios de comunicación. Por ejemplo, más de la mitad de las mayores corporaciones de noticias de Estados Unidos tiene a un miembro de la Generación X como consejero delegado, y aproximadamente el 50% de los ganadores de los Oscar de 2020 pertenecían a la Generación X.
Los Baby Boomers ocupan el segundo lugar, con una 25% de la cuota de poder cultural. Muestran un dominio particular en el entretenimiento tradicional, como los libros y el arte. Por ejemplo, el 42% de los autores de la lista de libros más vendidos del NYT eran Baby Boomers.
Sin embargo, estas generaciones mayores quedan rezagadas en una categoría fundamental: las plataformas digitales.
El dominio de lo digital
¿Por qué es tan importante lo digital en lo relativo al poder cultural? Porque los medios digitales son cada vez más populares que las fuentes de medios tradicionales (p. ej., televisión, radio).
En 2020, los estadounidenses dedicaron casi 8 horas diarias al consumo de medios digitales, casi dos horas más al día que las que dedicaron a los medios tradicionales.
Se prevé que esta brecha crezca aún más en los próximos años. Dado que las generaciones más jóvenes dominan el espacio digital, la Generación X podría perder pronto su posición de máxima referencia en la categoría de cultura.
Celebridad 2.0: el influencer social
A medida que el público acude a los canales en línea, los anunciantes lo han seguido, y están dispuestos a invertir mucho dinero para acceder a sus grupos demográficos objetivo.
De hecho, el gasto en marketing de influencers ha aumentado de forma constante en los últimos cinco años, y se espera que alcance 13,8 mil millones de dólares a finales de 2021.
Este cambio hacia la publicidad en redes sociales está redefiniendo el concepto de celebridad y quién obtiene los beneficios económicos de la creación de contenidos. Por ejemplo, la vlogger de seis años Like Nastya ganó, según estimaciones, 7,7 millones de dólares al mes desde su canal de YouTube en 2020. Y hay que tener en cuenta que esta estimación se basa únicamente en los ingresos de YouTube; ni siquiera incluye las alianzas corporativas ni la venta de productos.
Con todos estos cambios, la cultura tal como la conocemos se encuentra en una encrucijada. Y a medida que avanzamos hacia una sociedad de dominio digital, quienes ostentan el poder en los ámbitos tradicionales se adaptarán o cederán el testigo.





