El mayor sueño de Marianne, de siete años, es tener su propia bicicleta algún día.
«Quizá entonces, si voy muy rápido en bicicleta, podré volar», dice.
Marianne, que nació en Somalia pero ahora vive en Berlín, es una de los millones de niños que huyeron de sus hogares para empezar una nueva vida en Europa.
Participó en un nuevo proyecto del ACNUR, Los diarios de los sueños, cuyo objetivo es ilustrar las esperanzas y los sueños de los niños que han buscado refugio en Europa.

En los Países Bajos, Manaal sueña con ser azafata para «poder viajar, ver París y sentir mariposas» en el estómago.
Al igual que Marianne, Manaal es refugiada de Somalia. Vive en Ámsterdam. «Solo he viajado en avión una vez, cuando llegamos aquí desde Somalia», dice.

Ilustrar los sueños de los niños
A lo largo de 16 días, Humans of Amsterdamla fotógrafa Debra Barraud y su colega Benjamin Heertje, la diseñadora gráfica neerlandesa Annegien Schilling y el cineasta Kris Pouw recorrieron más de 7.000 km por cinco países europeos para captar los sueños de niños que habían huido de la guerra y la persecución en Siria, Afganistán, Somalia y otros lugares.
Sus historias conforman Los diarios de los sueños.
«Una vez reunidas sus historias y sus sueños, creamos una imagen que simbolizara su realización», explica Barraud.
«Con el proyecto vimos la fortaleza de estos niños y cómo, con el apoyo adecuado, pueden lograr cualquier cosa».
La mitad de los refugiados son niños

En 2016, más del 50 % de los refugiados eran niños.
Ese año, niños no acompañados o separados de sus familias, principalmente de Afganistán y Siria, presentaron unas 75.000 solicitudes de asilo en 70 países. Aproximadamente un tercio de las personas que solicitaron asilo en Alemania en 2015 y 2016 eran niños y jóvenes.
«El tono general de las imágenes de personas refugiadas es muy triste, desesperanzado y casi deprimente. Me pareció interesante que creáramos imágenes que transmitieran esperanza», dice Schilling, la diseñadora gráfica del proyecto.
Levantar el ánimo
Uno de los objetivos del proyecto Los diarios de los sueños es llamar la atención sobre la petición mundial del ACNUR, que pide que se ofrezcan seguridad, educación y oportunidades a los refugiados en cuanto lleguen a su nuevo país.
Pero el proyecto también buscaba dar esperanza a los niños.

«Tengo mala memoria, así que no recuerdo mucho de nuestro viaje a Suiza, pero sí recuerdo mi primer día aquí en la escuela», dice Roussel, una refugiada siria.
«Todo el mundo hablaba francés y lo único que sabía decir era “Bonjour”».
«Cuando estoy sola en mi habitación, lo que más me gusta hacer es bailar. También me encanta bailar con mis hermanas y amigas. Cuando estamos de mal humor o tristes, bailamos. Nos levanta el ánimo».
Para leer más sobre el proyecto de @humansofAmsterdam y @Fetching_tigerss, visita www.unhcr.org/dream-diaries.html
