Cómo promover las librerías en Japón puede ayudar a construir una sociedad inclusiva

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  • El Gobierno de Japón está revitalizando las librerías como centros culturales para fomentar la participación comunitaria y la creatividad.

  • El paso de la distribución tradicional a la directa busca mejorar la rentabilidad y agilizar las operaciones de las librerías en Japón.

  • Las librerías físicas se consideran esenciales para fomentar la inclusión y ampliar las perspectivas de los lectores más allá de los algoritmos digitales personalizados.

Las librerías están en declive constante en todo el mundo, y Japón no es una excepción. Según el Instituto de Investigación de Publicaciones, el número de librerías en Japón casi se ha reducido a la mitad en dos décadas: de unas 21.000 en 2003 a 11.000 en 2023.

Solo en la última década han cerrado 4.600 librerías en el país.

Las ventas también han caído drásticamente, de aproximadamente 2,7 billones de yenes japoneses en 1996 a 1,1 billones de yenes japoneses en 2022. Además, la Fundación de la Industria Editorial de Japón para la Cultura informa de que actualmente más del 27 % de los municipios de Japón no tienen ninguna librería.

Mientras desaparecen las librerías físicas, las librerías digitales crecen: sus ventas aumentaron de unos 160.000 millones de yenes japoneses en 2013 a aproximadamente 290.000 millones en 2022.

Centros culturales locales que fomentan la creatividad

En abril de 2024, en respuesta al declive de las librerías en Japón, el Ministerio de Economía, Comercio e Industria puso en marcha el Equipo del Proyecto para la Promoción de las Librerías con el fin de revitalizar el sector librero y presentarlas como centros culturales locales. Ryo Minami, responsable del equipo del proyecto, identifica tres canales clave mediante los cuales los lectores pueden conectar con los libros: las librerías, las bibliotecas e Internet.

Él subraya que «promover las librerías no entra en conflicto con la tendencia hacia la digitalización» y explica que cada canal ofrece ventajas particulares. Minami también señala que el proyecto brinda la oportunidad de reflexionar sobre la importancia de los libros y las librerías.

Como parte de la iniciativa, el equipo del proyecto publicó en octubre un informe basado en entrevistas con responsables de librerías y otras partes interesadas.

El informe, Retos para revitalizar las librerías identificados por las partes interesadas, expone 29 retos específicos de las librerías. Entre ellos figuran los problemas del modelo de distribución actual, la presión que ejerce sobre las librerías el enorme volumen de publicaciones y la competencia de las bibliotecas y los comercios minoristas en línea.

El informe también destaca que una de las ventajas de las librerías físicas es la «visibilidad». Los libreros seleccionan y organizan cuidadosamente libros de distintos géneros, que pueden verse con facilidad y propiciar el encuentro con obras que quizá estén fuera de la zona de confort del lector, ampliar sus horizontes y ofrecerle experiencias nuevas.

Las bibliotecas también cuentan con la ventaja de la «visibilidad». Sin embargo, como los libros se toman en préstamo, tenerlos solo temporalmente podría limitar el impacto de la experiencia de lectura. En las librerías en línea, los algoritmos suelen recomendar libros según las preferencias de los lectores, lo que podría dificultar el descubrimiento de nuevos tipos de títulos.

Además, el equipo del proyecto publicó una Guía para que los propietarios de librerías aprovechen las medidas de apoyo. En ella se explican las subvenciones que los propietarios de librerías pueden utilizar para aumentar las ventas y mejorar la eficiencia de la gestión, con ejemplos de iniciativas de librerías locales.

El equipo tiene previsto estudiar periódicamente las políticas de promoción de las librerías, recabando la opinión pública y analizando más a fondo los retos.

También en Japón se está reconsiderando el papel de las librerías locales más allá de su propósito tradicional como lugares donde se venden libros.

Qué necesitan las librerías de Japón para prosperar

Mientras el Gobierno impulsa la promoción de las librerías en Japón, las empresas también redoblan sus esfuerzos con iniciativas propias.

Dai Nippon Printing, una empresa líder del sector de la impresión, puso en marcha un servicio para ayudar a sus clientes a abrir librerías en Japón con el fin de aumentar el valor de sus negocios. Su primer proyecto, inaugurado en septiembre de 2024, fue una librería con temática de viajes dentro de un hotel en Sapporo, al norte de Japón.

Los visitantes pagan una entrada para recorrer la librería y comprar libros; también hay bebidas y refrigerios disponibles. El concepto permite al hotel atraer a este espacio singular a visitantes que no se alojan allí, mientras Dai Nippon Printing puede promocionar su negocio de impresión.

Algunas empresas también están abordando retos específicos del mercado librero japonés. Kinokuniya, una de las principales cadenas de librerías y editoriales del país, ha comenzado a crear un sistema de distribución más directo prescindiendo del «toritsugi», es decir, del intermediario tradicional entre editoriales y libreros.

Desde hace tiempo se critica el modelo basado en el toritsugi por provocar retrasos, un acceso desigual al inventario y una reducción de los márgenes de las librerías. Al pasar a un sistema de distribución directa, Kinokuniya espera agilizar las compras y mejorar la rentabilidad de las librerías.

En medio de estos cambios en el sector, abrió una nueva librería con cafetería en la ciudad de Narashino, en la prefectura de Chiba, justo al este de Tokio. El propietario dio nueva vida al negocio después de que el anterior lo cerrara al jubilarse. Ahora, una perspectiva renovada llega a una apreciada tienda local.

La librería de Narashino forma parte de una tendencia: se calcula que al menos 78 librerías independientes abrieron en todo Japón en 2021, seguidas de 55 en 2022 y 105 en 2023.

Promover las librerías en Japón para una sociedad inclusiva

Aunque sigue creciendo la popularidad de comprar libros en línea, los jóvenes del Reino Unido están descubriendo el placer de visitar librerías, donde pueden recibir recomendaciones de libros y conocer mejor a la comunidad.

También en Japón se está reconsiderando el papel de las librerías locales más allá de su propósito tradicional como lugares donde se venden libros.

Los libros inspiran nuevas ideas, ofrecen perspectivas frescas y nos ayudan a afrontar retos de pequeña y gran escala. Aunque las librerías en línea ofrecen comodidad, las librerías físicas crean un espacio para la participación comunitaria, el descubrimiento y las conexiones humanas compartidas.

Por ello, promover las librerías en Japón es fundamental para fomentar una sociedad más inclusiva, resiliente y orientada al futuro.

Cinco millones de niños reciben libros gratis de esta organización sin fines de lucro cada año.
Cinco millones de niños reciben libros gratis de esta organización sin fines de lucro cada año.
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