Leer libros, escuchar pódcast y ver películas y series de televisión puede ayudarte a escapar del frenesí de la vida cotidiana y a emprender un viaje hacia otros mundos posibles.
Como ocurre con cualquier tipo de viaje, el trayecto te afecta. El grado en que te involucras con una historia se conoce como transporte narrativo. Este efecto provoca sentimientos y pensamientos coherentes con el mundo narrativo. Cuanto más te transporte una historia, más probable es que te convenzas de adoptar las creencias que defiende.
También se producen cambios más profundos. Las investigaciones previas demuestran que los cambios de actitudes e intenciones forman parte del efecto de transporte narrativo. Mis colegas Stephanie Feiereisen, Luca Visconti y yo nos preguntamos qué factores predicen un mayor efecto de transporte narrativo, por lo que utilizamos un metaanálisis para medir el poder de las historias para atraer y cambiar a las personas.
Factores que incrementan el transporte narrativo
Los metaanálisis agregan los resultados de un gran número de estudios empíricos publicados, lo que puede aumentar considerablemente la confianza en un fenómeno. No se había realizado ningún metaanálisis sobre el transporte narrativo durante cinco años, así que investigamos todas las investigaciones publicadas desde entonces.
Promediamos los resultados de 64 artículos diferentes, que informan de 138 efectos separados, basados en los resultados de más de 20 000 participantes.
Hemos descubierto que tres factores influyen de forma fiable en el efecto de transporte narrativo: si una historia es comercial o no comercial, si es generada por usuarios o creada por profesionales, y si hay otras personas presentes mientras te involucras con la historia.
Motivo de lucro
Una historia que transporta tiene un 16% más de probabilidades de afectarte si su objetivo principal es el beneficio comercial, en lugar de un valor artístico u otro.
Muchas películas y series de televisión se realizan principalmente con fines comerciales, con la intención de obtener beneficios. Si no eres consciente de este motivo de lucro, el efecto del transporte narrativo se intensifica. Como resultado, te sentirás inclinado a comprar productos, e incluso animales, que aparecen en películas y series de televisión.
Por ejemplo, 101 dálmatas hicieron que las familias quisieran perros manchados. Del mismo modo, Finding Nemo provocó un rápido crecimiento del comercio de peces payaso como mascotas, lo que, a su vez, contribuyó al declive de las poblaciones silvestres.
Autopublicación
Una historia que transporta tiene un 11% más de probabilidades de cambiarte si se pone a disposición del público, refleja un cierto esfuerzo creativo y se crea al margen de las rutinas y prácticas profesionales.
Muchos libros y pódcast son generados por usuarios, lo que significa que se autopublican a costa de sus propios autores. La participación emocional del creador en la historia refuerza el efecto de transporte narrativo.
Tomemos el libro de Andy Weir The Martian. En 2011, tras una larga búsqueda de un agente profesional, renunció a las grandes editoriales. En su lugar, publicó el libro en Amazon. Pronto subió a las listas de éxitos y atrajo a un grupo de seguidores fieles en todo el mundo. Más tarde se adaptó a una película protagonizada por Matt Damon, que fue elogiada por su atención al detalle científico.
Otros ejemplos de este tipo de influencia de los creadores incluyen a adolescentes como Charlotte D'Alessio, que se convirtió en un fenómeno de la moda en Instagram de la noche a la mañana. Los comediantes de monólogos en las noches de micrófono abierto son otros ejemplos de creadores no profesionales que cuentan historias con impacto.
¿Estás solo o acompañado?
Una historia que transporta tiene un 10% menos de probabilidades de influir en ti si la consumes acompañado de otras personas, en lugar de solo.
Los grupos sociales debilitan el efecto de transporte narrativo. Por ello, es menos probable que te dejes persuadir si compartes la experiencia con familiares o grupos de amigos.
Los juegos de rol en vivo son un buen ejemplo. Estos eventos, cada vez más populares, eventos de fans te animan a vivir películas y series queridas junto con otras personas. Esta forma colectiva de consumo narrativo te protege en cierta medida de la influencia de una historia.
Cuanto más te transporte una narrativa, más probable es que tus creencias, actitudes e intenciones converjan con las de la historia. Esto no es ni bueno ni malo. Sin embargo, ser consciente de este efecto —y de los factores que lo aumentan— podría ayudarte a pensar de forma crítica en tu deseo de adoptar una nueva mascota después de ver una película.
Cuando llegan las vacaciones, hay un único lugar al que muchas personas quieren ir: instaladas en una historia. Los libros, pódcast, películas y series son viajes ya preparados. Asegúrate de estar preparado para lo que encierran.

