Desde el inicio de la pandemia, cada vez más personas hemos estado en contacto con la naturaleza, ya sea pasando más tiempo al aire libre o a través de la literatura.
Estos 5 libros le ayudarán a conectar con el medio ambiente y a comprender la importancia y la urgencia de la crisis climática.
Desde el inicio del confinamiento, cada vez más personas hemos recuperado la bicicleta, cultivado nuestras propias verduras y horneado nuestro propio pan. Por ello, no es sorprendente que se haya sugerido aprovechar esta experiencia para replantear nuestro enfoque frente a la crisis climática.
La lectura de literatura medioambiental, a veces denominada «ecoliteratura», también puede brindarnos la oportunidad de pensar en el mundo que nos rodea de formas diferentes.
La ecoliteratura tiene una larga tradición literaria que se remonta a los escritos de los poetas románticos ingleses y los autores estadounidenses del siglo XIX.English romantic poets and US authors. Y la creciente conciencia sobre el cambio climático ha acelerado el desarrollo de la literatura medioambiental.
Animal’s People de Indra Sinha
Animal’s People, de Indra Sinha, aborda la explosión de gas de Bhopal en la India, uno de los desastres medioambientales más atroces del siglo XX. Una fuga de gas venenoso procedente de una planta de pesticidas de propiedad estadounidense causó la muerte de varios miles de personas y heridas a más de medio millón.
El protagonista de la novela, Animal, es un huérfano de 19 años que sobrevive a la explosión con un cuerpo deformado. Esto significa que debe «arrastrarse como un perro a cuatro patas». Animal no odia su cuerpo, sino que abraza su identidad animista, ofreciendo una perspectiva no humana.
Con esta figura herida de «humano-animal», Sinha expone su crítica a las condiciones poscoloniales de la India y demuestra cómo la dominación capitalista occidental sigue dañando a las personas y al medio ambiente en la sociedad poscolonial contemporánea.
My Year of Meats, de Ruth Ozeki
La novela de Ruth Ozeki entremezcla temas como la maternidad, la justicia medioambiental y la práctica ecológica para explorar el espantoso uso de hormonas de crecimiento en la industria cárnica estadounidense desde una perspectiva ecocrítica feminista.
La novela emplea un modo narrativo «documental» y comienza con un programa televisivo de cocina patrocinado por una empresa cárnica. Mientras graba el programa, Jane Takagi-Little, la directora, se encuentra con una pareja de lesbianas vegetarianas que revelan la cruda verdad sobre el uso de hormonas de crecimiento en la industria ganadera. Este encuentro motiva a Jane a emprender un proyecto documental para descubrir cómo las hormonas de crecimiento envenenan los cuerpos de las mujeres.
Mediante la elección deliberada de que todos sus personajes principales sean mujeres, Ozeki llama la atención de sus lectores sobre figuras femeninas inconformistas y atípicas que se rebelan contra las normas sociales o culturales inherentes a la sociedad capitalista patriarcal.
Disgrace de J.M. Coetzee
En Disgrace, J.M. Coetzee, galardonado premio Nobel de Literatura y también conocido por su franca defensa de los derechos de los animales, entrelaza una brutal escena de matanza de perros con la violación colectiva de una mujer sudafricana blanca a manos de tres hombres negros.
Considerada uno de los cánones poscoloniales sudafricanos, la novela explora cuestiones complejas como la supremacía blanca y la resistencia anticolonial, así como la violencia racial y de género. Vincula estas cuestiones con la dominación y explotación de los animales por parte de los seres humanos y cuestiona aún más nuestra posición ética.
La combinación de estos dos actos, la matanza de perros y la violación de una mujer, puede interpretarse como la ecocrítica de Coetzee sobre la violencia colonial contra los seres no humanos y el medio natural.
The Man with the Compound Eyes de Wu Ming-yi
La ficción climática o la llamada «cli-fi» aborda un descubrimiento o fenómeno científico genuino y lo combina con un giro distópico o exagerado. Este enfoque subraya la capacidad de acción de los seres no humanos, los entornos o incluso fenómenos como los árboles, el océano o un tsunami.distópico o exagerado.
La novela de Wu Ming-yi se compone de cuatro narrativas diferentes: un profesor universitario taiwanés, un niño de la mítica isla de Wayo Wayo y otros dos personajes indígenas que viven en la ciudad. Sus historias se presentan en fragmentos desde las múltiples perspectivas de los «ojos compuestos». Como telón de fondo, un tsunami provoca que la gran isla de basura del Pacífico se estrelle contra la costa oriental de Taiwán y contra la ficticia isla pacífica de Wayo Wayo, que reúne todas sus historias.
Wu combina este acontecimiento poco realista con el vórtice de basura de la vida real para llamar nuestra atención sobre los graves problemas medioambientales del vertido de residuos y de nuestros estilos de vida insostenibles.
The Overstory de Richard Powers
La crítica elogia The Overstory por su ambición de concienciar sobre la vida de los árboles y por su defensa de un modo de vida ecocéntrico. La novela de Powers presenta nueve personajes diferenciados que representan las «raíces» de los árboles. Poco a poco, sus historias y sus vidas se entrelazan para formar el «tronco», la «copa» y las «semillas».
Uno de los personajes, la doctora Patricia Westerford, publica un artículo que demuestra que los árboles son seres sociales, porque pueden comunicarse y advertirse mutuamente cuando se produce una intrusión extraña. Su idea, aunque en la novela se presenta como controvertida, está en realidad bien respaldada por los estudios científicos actuales.
A pesar de su trabajo pionero, la doctora Westerford acaba quitándose la vida al beber extractos venenosos de árboles durante una conferencia, para dejar claro que los seres humanos solo pueden salvar los árboles y el planeta dejando de existir.
Estos son solo algunos libros centrados específicamente en los problemas medioambientales, perfectos para su lista de lectura actual. Para sorpresa de todos, este confinamiento mundial nos ha brindado algunos beneficios ecológicos, como una caída repentina de las emisiones de carbono y una gran disminución de nuestra dependencia de la energía tradicional de combustibles fósiles. Quizás, si somos capaces de aprender de esta experiencia, podamos avanzar hacia un futuro más ecológico.





