Érase una vez una empresa emergente que soñaba con acercar el placer de la lectura a más personas.
Por suerte, el sueño se hizo realidad.
Con solo pulsar un botón, la máquina dispensadora de cuentos imprime relatos de ficción que pueden leerse en uno, tres o cinco minutos, gratis.

Las máquinas negras y naranjas, ideadas por la editorial francesa Short Edition, dispensan cuentos en largas tiras de papel. No tienen pantallas y los relatos se imprimen a partir de un catálogo digital de obras originales de la comunidad de más de 5000 autores de Short Edition.
Short Edition afirma que el objetivo es fomentar la lectura y la escritura, y compartir el trabajo de sus autores con un público más amplio.
La empresa, con sede en Grenoble, Francia, instaló su primera máquina dispensadora de cuentos en 2016. Desde entonces, se han instalado más de 150 en oficinas gubernamentales, aeropuertos, estaciones de tren, centros comerciales, universidades y cafeterías, incluida una en Cafe Zoetrope, de propiedad del director de cine Francis Ford Coppola en San Francisco.
Los cuentos, que abarcan diversos géneros, incluida la literatura infantil, se seleccionan para adaptarse al público de cada lugar.
Las Escuelas de la Ciudad de Columbus, en Ohio, compraron cinco máquinas como parte de una estrategia para promover la lectura entre los jóvenes, y bibliotecas públicas de varias ciudades de Estados Unidos también han anunciado que las instalarán.

