El tema del concierto inaugural de la Reunión Anual 2025 del Foro Económico Mundial será la Antártida y el deshielo de los casquetes polares.
El concierto fusiona música, artes visuales y tecnología, trasciende las barreras lingüísticas, evoca una respuesta emocional profunda y unificadora, e inspira un sentido de responsabilidad colectiva por el futuro del planeta.
El concierto amplifica la urgencia de la crisis climática y crea un impacto profundo y duradero que conmueve nuestras emociones y nos impulsa a actuar.
Mientras el mundo afronta los efectos cada vez más intensos del cambio climático y la destrucción del medioambiente, la necesidad de encontrar formas innovadoras y eficaces de comunicar estos problemas urgentes es más apremiante que nunca.
La fusión de música, artes visuales y tecnología es un poderoso medio de reivindicación, porque trasciende las barreras lingüísticas, evoca una respuesta emocional profunda y unificadora e inspira un sentido de responsabilidad colectiva.
2025 es el tercer año de una trilogía de conciertos centrados en el clima
El concierto inaugural de 2025 — lunes 20 de enero, de 18:30 a 19:15 CET — completa una trilogía de conciertos sobre el medioambiente producidos por el Foro Económico Mundial. En 2023, el Foro exploró la protección y conservación de los arrecifes de coral del norte del mar Rojo. Al año siguiente, estudió la relación insólita, pero fascinante, entre el Sahara y el Amazonas. Este año, el concierto aborda la cuestión crítica del deshielo de los casquetes polares.
En consonancia con el Año Internacional de la Conservación de los Glaciares 2025 de la ONU, el concierto se centra en la Antártida, donde se encuentra el 91 % de los glaciares del mundo, y destaca la urgente necesidad de actuar.
Al combinar imágenes inmersivas generadas por IA, paisajes sonoros electrónicos y música orquestal, el concierto inaugural ofrecerá una experiencia multisensorial que integra a la perfección la interpretación en vivo con tecnología de vanguardia.
Programa: composiciones originales por encargo
El programa incluye composiciones originales encargadas a Michael Kamm y Tim Allhoff. Las dinámicas partituras electrónicas de Kamm complementan la fusión de composiciones y arreglos musicales clásicos, de jazz y contemporáneos de Tim Allhoff. La Morphing Chamber Orchestra, con sus músicos galardonados, aporta una base clásica y da vida a este programa musical diverso y multifacético. Artistas galardonados de todo el mundo, como la cantante escandinava Ane Brun, el tenor indígena canadiense Jeremy Dutcher y la estrella de la ópera Danielle de Niese, añaden profundidad emocional con sus voces y amplifican el contundente mensaje medioambiental del concierto.
A medida que se agrava la crisis ecológica, urge crear representaciones de la naturaleza que conmuevan. Uno de los momentos destacados del concierto de Davos 2025 será una obra inmersiva de gran formato encargada especialmente al artista y tecnólogo Refik Anadol. Anadol continúa su colaboración con el Foro; en 2024 presentó por primera vez su Large Nature Model (LNM), que se sitúa en la confluencia del arte visual, la ciencia y la tecnología y está concebido para explorar la sinergia entre la IA y la naturaleza.
Para el concierto de este año, utiliza el LNM para transformar datos sobre glaciares en impresionantes paisajes digitales que capturan visualmente su movimiento y textura. Esta experiencia sensorial refuerza los mensajes centrales del concierto sobre la crisis climática y la fragilidad de nuestros ecosistemas.

El diseñador suizo Kévin Germanier presenta sus diseños sostenibles, confeccionados con materiales 100 % reutilizados y reciclados. Inspirados en la pureza fría y cristalina de la Antártida y la danza hipnótica de las auroras boreales, los trajes que ha creado para las cantantes Ane Brun y Danielle de Niese evocarán paisajes helados y aunarán conciencia medioambiental con diseño innovador.

Una nueva frontera de la expresión artística
La combinación de sonidos electrónicos y música clásica con tecnología de vanguardia abre una nueva frontera para la expresión artística. A medida que aumentan los desafíos medioambientales, estas formas de arte híbridas se perfilan como un medio principal de reivindicación.
Los avances tecnológicos están revolucionando la forma en que visualizamos los datos climáticos: nos ofrecen una comprensión más profunda de la crisis y nos impulsan a tomar medidas eficaces. Herramientas como la IA, el aprendizaje automático y la visualización de datos nos permiten sintetizar cantidades ingentes de datos complejos procedentes de satélites, sensores y modelos climáticos y presentarlos en formatos interactivos y accesibles.
Cuando estas tecnologías se combinan con música y canciones, el mensaje adquiere una carga emocional que nos conmueve profundamente. Esta fusión conecta tanto con el corazón como con la mente, amplifica la urgencia de la crisis climática y crea un impacto profundo y duradero que conmueve nuestras emociones y nos impulsa a actuar.
En definitiva, esta fusión marca el comienzo de un futuro en el que el arte y la tecnología dejan de considerarse entidades separadas y pasan a ser fuerzas complementarias que trabajan juntas para afrontar los problemas más críticos de nuestro tiempo. Las obras creativas surgidas de esta combinación pueden impulsar la acción, inspirar la reflexión y propiciar cambios reales: una actuación, una experiencia visual y un hito tecnológico a la vez.
