
En 2015, los cristianos seguían siendo el grupo religioso más numeroso del mundo y representaban casi un tercio (31 %) de los 7.300 millones de habitantes de la Tierra, según un nuevo análisis demográfico del Pew Research Center. Sin embargo, el informe también muestra que el número de cristianos en Europa, el continente que muchos consideran el corazón de esta religión, está disminuyendo.
Según nuestros modelos demográficos, en los últimos años los cristianos registraron el mayor número de nacimientos y defunciones de todos los grupos religiosos. Entre 2010 y 2015, se estima que nacieron 223 millones de bebés de madres cristianas y murieron alrededor de 107 millones de cristianos, lo que supuso un aumento natural de 116 millones.
Pero entre los cristianos de Europa ocurre lo contrario: durante este breve período, las defunciones superaron a los nacimientos por casi 6 millones. Solo en Alemania, se estima que entre 2010 y 2015 hubo 1,4 millones más de defunciones que de nacimientos entre los cristianos. Esta disminuciónnatural de la envejecida población cristiana de Europa fue un fenómeno único en comparación con los cristianos de otras partes del mundo y con otros grupos religiosos. De hecho, tanto los musulmanes como las personas sin afiliación religiosa de Europa experimentaron aumentos naturales de población. Según las estimaciones de nuestro nuevo informe, entre 2010 y 2015 hubo más de 2 millones y 1 millón de nacimientos por encima de las defunciones, respectivamente.
A escala mundial, los musulmanes constituyen el segundo grupo religioso más numeroso, con 1.800 millones de personas, es decir, el 24 % de la población mundial. Les siguen las personas sin afiliación religiosa (16 %), los hindúes (15 %) y los budistas (7 %). Los seguidores de religiones populares, los judíos y los miembros de otras religiones representan proporciones menores de la población mundial.
Los musulmanes experimentaron el mayor aumento naturalde todos los grupos religiosos, incluidos los cristianos. Entre 2010 y 2015, los nacimientos de musulmanes superaron a las defunciones en 152 millones (213 millones de nacimientos frente a 61 millones de defunciones). A escala mundial, todos los grupos principales registraron más nacimientos que defunciones.
Por supuesto, no todos los bebés seguirán la religión de su madre. En algunos países, incluido Estados Unidos, es bastante común que los adultos abandonen la religión de su infancia y se conviertan a otra (o dejen de profesar una religión). Sin embargo, a escala mundial, el efecto de los cambios de religión queda eclipsado por el impacto de las diferencias en la fecundidad y la mortalidad.
En efecto, las diferencias de fecundidad entre los grupos religiosos son uno de los factores clave que explican las tendencias demográficas actuales y serán importantes para el crecimiento futuro. A escala mundial, los musulmanes tienen la tasa de fecundidad más alta de todos los grupos religiosos: un promedio de 2,9 hijos por mujer, muy por encima del nivel de reemplazo (2,1), el mínimo que suele hacer falta para mantener estable una población. Esta ventaja en fecundidad es una de las razones por las que se prevé que los musulmanes alcancen a los cristianos en número absoluto y en su proporción de la población mundial en las próximas décadas. Los cristianos tienen la segunda tasa de fecundidad más alta, con 2,6 hijos por mujer. La fecundidad de hindúes y judíos (2,3 en ambos casos) está justo por debajo del promedio mundial de 2,4 hijos por mujer. Los niveles de fecundidad de todos los demás grupos religiosos principales son demasiado bajos para mantener sus poblaciones.
Las diferencias de edad también son importantes para el crecimiento futuro. Algunos grupos religiosos están compuestos principalmente por personas jóvenes, que aún no han llegado a sus años de mayor fertilidad, mientras que los integrantes de otros grupos son mayores y ya han pasado en gran medida esa etapa. Los musulmanes tienen la edad mediana más baja de todos los grupos religiosos (24 años), lo que también contribuirá, según las previsiones, a su rápido crecimiento. Los hindúes (27 años) también son más jóvenes que la población mundial en su conjunto (30 años), mientras que la edad mediana de los cristianos (30 años) coincide con la mediana mundial. Todos los demás grupos superan la mediana mundial, lo que explica en parte que se prevea que su crecimiento quede por detrás del ritmo de crecimiento de la población mundial.
