Por qué nuestro futuro de la IA depende de las redes 5G que construimos hoy

A sign of 5G is seen at the 2020 China International Fair for Trade in Services (CIFTIS) in Beijing, China September 4, 2020: AI services can only scale with access to reliable connectivity such as 5G and 6G
AI services can only scale with access to reliable connectivity such as 5G and 6G.Image: REUTERS/Tingshu Wang
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  • A medida que la inteligencia artificial (IA) traspasa los centros de datos hacia aplicaciones del mundo real, como la robótica, los sistemas autónomos y la realidad extendida, hoy depende de un 5G de alto rendimiento y mañana, del 6G.

  • Las redes 5G independientes (standalone), abiertas y programables, permiten nuevas capacidades empresariales, automatización e innovación para desarrolladores, a la vez que sientan las bases de las redes 6G nativas de IA.

  • La cooperación entre naciones aliadas, la industria y el mundo académico es fundamental para crear estándares compartidos, cadenas de suministro seguras y tecnologías interoperables que eviten la fragmentación y garanticen la eficiencia económica y la seguridad.

Estamos en la antesala de una nueva era de innovación, en la que la conectividad avanzada y la inteligencia artificial (IA) transformarán la economía mundial.

A medida que las aplicaciones de IA se amplían en las empresas y en toda la sociedad, el foco de la industria de la IA se extenderá más allá de los centros de datos, los semiconductores y los grandes modelos. Los próximos pasos incluirán el despliegue de la IA en nuevas aplicaciones y dispositivos, entre ellos sensores, drones, robots humanoides y gafas de realidad extendida, entre otros muchos.

Estos nuevos casos de uso serán distribuidos y requerirán una conectividad avanzada, basada inicialmente en redes 5G independientes (standalone) y que migrará progresivamente al 6G.

La conectividad de mejor esfuerzo, como el 4G y el WiFi, simplemente no puede ofrecer la fiabilidad, la seguridad y el rendimiento necesarios. Estas redes no logran garantizar enlaces de subida que gestionen grandes volúmenes de datos cargados, la baja latencia necesaria para respuestas casi instantáneas ni la alta densidad de conexiones requerida para dar soporte a muchos dispositivos al mismo tiempo.

Hacer realidad este futuro impulsado por la IA dependerá de las redes que decidamos construir ahora. Una base tecnológica abierta, segura e interoperable –que abarque las redes 5G y 6G, la infraestructura en la nube, los semiconductores y la IA– es esencial para dar soporte a nuevas aplicaciones a escala global.

Dado que ningún país ni empresa puede lograrlo por sí solo, la cooperación entre naciones aliadas y ecosistemas será fundamental para evitar mercados fragmentados, inversiones duplicadas y tecnologías inseguras o incompatibles.

Por qué el 5G es clave para el éxito de la IA

A nivel mundial, se prevé que el 5G supere al 4G como tecnología de acceso móvil dominante en cuanto a suscripciones (es decir, número de planes de datos) a finales de 2027, nueve años después de su lanzamiento. Según el último Informe de Movilidad de Ericsson, se espera que las suscripciones 5G alcancen los 2.900 millones a finales de 2025, lo que representará un tercio de todas las suscripciones móviles.

Consideremos las redes 5G avanzadas actuales como el primer paso esencial para crear lo que llamamos un tejido digital inteligente. Ofrecen velocidades de subida más altas e interfaces de red abiertas (API o interfaces de programación de aplicaciones) para que los desarrolladores las utilicen. Además, hacen que las redes sean más programables y más fáciles de automatizar.

Para que este tejido funcione en todas partes, el mundo necesita una cobertura 5G más completa, en particular a través de redes 5G independientes (standalone) (5G SA). Estas redes funcionan de forma independiente del 4G, lo que permite a los proveedores de servicios de comunicación ofrecer funciones empresariales avanzadas, como el network slicing.

Un cartel de la World 5G Exhibition en Pekín (China), el 22 de noviembre de 2019Image: REUTERS/Jason Lee

Para comprender el potencial transformador, observemos China, que identificó el 5G como infraestructura nacional crítica desde el principio y es líder en 5G SA. La densa infraestructura de red de China y su pila tecnológica integrada centrada en el móvil han impulsado el crecimiento de nuevos ecosistemas, como la robótica, una economía de drones y un gran número de «fábricas faro» automatizadas.

Estados Unidos también demuestra su fortaleza mediante una innovación impulsada por el mercado, con la que lidera en aplicaciones 5G de alto valor e integración de la IA. Es claramente un referente en el uso del 5G para el acceso fijo inalámbrico, con el que está transformando el mercado de banda ancha, y además es pionero en la red de acceso radioeléctrico abierta y en las API de red.

Si bien Estados Unidos es un líder reconocido en el desarrollo de aplicaciones, su desafío consiste en garantizar que la infraestructura digital no se convierta en un cuello de botella.

Mirando hacia el 6G

En el futuro, el 6G se construirá sobre la base abierta y programable establecida por el 5G SA, lo que convierte al 5G SA en un paso esencial en la evolución de las redes. redes 6G nativas de IA ofrecerán velocidades de subida aún más rápidas que el 5G y serán considerablemente más eficientes desde el punto de vista energético, al utilizar el espectro radioeléctrico –el medio de transmisión de datos– de forma más eficiente.

También incorporarán nuevas capacidades, como la detección y la comunicación integradas, que permitirán no solo nuevos casos de uso, sino también clases de dispositivos completamente nuevas.

La estandarización temprana del 6G ya está en marcha, y se prevén pruebas precomerciales hacia finales de esta década. En Ericsson, trabajamos estrechamente con proveedores de servicios de comunicación, gobiernos y socios líderes en nube y tecnología en los estándares y arquitecturas que darán forma a las redes de la década de 2030.

Algunos ejemplos de áreas que serán transformadas por el 6G junto con la IA son:

  • Realidad mixta: Millones de personas podrían usar simultáneamente gafas ligeras para ver información digital superpuesta sobre su entorno físico.

  • Movilidad autónoma: Para que los automóviles autónomos, los drones y el transporte público funcionen de forma segura, necesitan una red 100 % predecible y fiable.

  • Servicios de misión crítica: Con el 6G, los primeros intervinientes y los centros de mando dispondrán de conexiones ultrafiables garantizadas mediante acuerdos de servicio.

Construir una base abierta e inteligente

A medida que entramos en esta próxima ola de la telefonía móvil, las redes 5G y 6G deberían considerarse infraestructura nacional crítica. El objetivo debería ser una pila tecnológica abierta e interoperable que abarque el 5G/6G, la nube, los semiconductores y la IA, basada en estándares compartidos.

El diseño de las redes debe priorizar la confianza y la seguridad, y la industria de las telecomunicaciones debe abrazar el cambio y evolucionar para ver oportunidades y no solo riesgos. De lo contrario, existe un gran riesgo de mercados fragmentados, inversiones duplicadas, tecnologías inseguras y estándares inconsistentes.

Invitamos a socios afines del gobierno, la industria y el mundo académico a unirse a nosotros para crear los estándares abiertos necesarios para seguir liderando el futuro digital.

Ericsson comenzó su andadura hace 150 años en un pequeño taller de telégrafos de Estocolmo. Hoy, al adentrarnos en nuestros próximos 150 años, tenemos una oportunidad excepcional de construir un tejido digital inteligente que impulse la innovación en todos los sectores, comunidades y naciones.

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