¿Qué avances se han logrado para combatir la pobreza energética?

¿Qué avances se han logrado para combatir la pobreza energética?
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Alrededor de una de cada siete personas en todo el mundo sigue viviendo sin electricidad, pese a algunos avances en la ampliación del acceso, y casi tres mil millones cocinan con combustibles contaminantes, informó el lunes el Banco Mundial.

La tasa mundial de electrificación aumentó al 85 % en 2012, frente al 83 % en 2010, y redujo el número de personas sin acceso a la electricidad de 1.200 millones a 1.100 millones.

India logró avances significativos, pero el progreso en el África subsahariana fue demasiado lento, según un informe que hace seguimiento de la iniciativa Energía Sostenible para Todos (SE4ALL), lanzada por el Secretario General de la ONU en 2011.

El informe añadió que casi no se avanzó en la transición de las personas que cocinan con combustibles de biomasa, como queroseno, madera y estiércol.

«Vamos en la dirección correcta para acabar con la pobreza energética, pero todavía estamos muy lejos de la meta», afirmó Anita Marangoly George, directora sénior de energía del Banco Mundial.

El informe advirtió que los indicadores tradicionales pueden sobreestimar el acceso a la energía, porque el suministro eléctrico es limitado o poco fiable para muchas comunidades.

Por ejemplo, nuevas pruebas mostraron que, en Kinshasa, capital de la República Democrática del Congo, se considera que el 90 % de las personas tiene acceso a la electricidad debido a la amplia conexión a la red; sin embargo, las calles están oscuras la mayoría de las noches y pocos hogares pueden utilizar sus aparatos eléctricos.

Ben Garside, investigador sénior del Instituto Internacional para el Medio Ambiente y el Desarrollo (IIED), con sede en Londres, dijo que se hacía demasiado hincapié en invertir en proyectos energéticos a gran escala conectados a las redes nacionales.

«El objetivo es generar la máxima cantidad de megavatios, pero eso no resolverá el problema del acceso, que se encuentra en las zonas rurales», afirmó.

Inversión para alcanzar los objetivos

La iniciativa SE4ALL tiene tres objetivos que deben cumplirse para 2030: proporcionar acceso universal a servicios energéticos modernos, duplicar el ritmo de mejora de la eficiencia energética y duplicar la proporción de energías renovables en la matriz energética mundial.

El informe indicó que la proporción de energías renovables —incluidas la hidroeléctrica, la solar y la eólica— creció rápidamente, un 4 % anual entre 2010 y 2012. Sin embargo, añadió, la tasa de crecimiento anual debe acelerarse hasta alrededor del 7,5 % para alcanzar el objetivo de 2030.

La eficiencia energética también mejoró: la intensidad energética —la producción económica mundial dividida por el consumo total de energía— disminuyó más de un 1,7 % al año, pero, según el informe, ese ritmo también debe acelerarse.

«Tendremos que esforzarnos mucho más, especialmente para movilizar inversiones mucho mayores en energías renovables y eficiencia energética», dijo Marangoly George, del Banco Mundial.

Según el Banco Mundial y la Agencia Internacional de la Energía, que elaboraron conjuntamente el informe, las inversiones mundiales anuales en energía tendrían que triplicarse, pasando de los cerca de 400.000 millones de dólares actuales a hasta 1,2 billones de dólares, para cumplir los objetivos de SE4ALL.

De esa suma, se necesitan entre 40.000 y 100.000 millones de dólares cada año para proporcionar electricidad a todas las personas. Para que todos puedan utilizar combustibles modernos para cocinar, solo se requieren 4.300 millones de dólares. Una barrera para eliminar los combustibles contaminantes es que a menudo están subvencionados o son gratuitos, a diferencia de las opciones más limpias, dijo Garside, del IIED.

Los países en desarrollo necesitan más tecnologías pertinentes para la energía sostenible, señaló el informe, que añadió que los impuestos a las importaciones y otras barreras no arancelarias suelen limitar sus mercados de tecnologías limpias.

También se podrían lograr avances entendiendo mejor los puntos en común con otros ámbitos del desarrollo. Por ejemplo, un uso más eficiente del agua reduce la demanda y, a su vez, la necesidad de bombearla y tratarla, lo que disminuye el consumo de electricidad.

En un foro de la iniciativa SE4ALL celebrado esta semana en Nueva York, una alianza de 26 grupos de la sociedad civil de todo el mundo, incluido el IIED, dijo que quería participar más en la toma de decisiones sobre los servicios energéticos, para adaptarlos mejor a las comunidades pobres y garantizar el cumplimiento de los objetivos de SE4ALL.

Este artículo se publica en colaboración con The Thomson Reuters Foundation Trust.org. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.

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Autora: Megan cubre temas de ayuda y cambio climático, con especial atención a la justicia social, económica y ambiental.

Imagen: Se muestra un árbol cubierto de luces decorativas. REUTERS.

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