El software de código abierto está en todas partes: desde el sistema operativo Android de nuestros teléfonos inteligentes hasta Linux, que puede encontrarse en las supercomputadoras más potentes. El enorme éxito del software de código abierto se basa en el concepto de «innovación abierta», un modelo que permite que cualquiera con las habilidades, el tiempo y el interés necesarios trabaje en un proyecto. Es descentralizado, funciona en línea y carece de estructuras organizativas jerárquicas, compromisos establecidos o recompensas económicas. Esta «innovación de las masas» incluso se ha generalizado en el sector privado en los últimos años, particularmente entre empresas tecnológicas como Google, Motorola, Ad Novum e IBM. Todos estos gigantes del sector han comprendido que las comunidades de código abierto pueden programar miles de líneas de código para un producto nuevo mucho más rápido y eficientemente que un equipo interno cerrado.
Factores de motivación intrínseca
Georg von Krogh, profesor de Gestión estratégica e innovación en ETH Zurich, lleva varios años estudiando la «innovación abierta». Su estudio más reciente, realizado en colaboración con la Universidad de Hamburgo, acaba de publicarse. Dado que los miembros de las comunidades de código abierto normalmente no reciben ningún tipo de compensación económica por su trabajo, Von Krogh ha llegado a la conclusión de que la motivación que lo impulsa es de naturaleza intrínseca: está impulsada por el interés, la diversión, el altruismo y el deseo de aprender. Su equipo investiga ahora las características de las empresas responsables de lanzar y financiar parcialmente proyectos de código abierto, así como la manera en que motivan a desarrolladores voluntarios a participar en ellos. No faltan ofertas: miles de proyectos de código abierto patrocinados por empresas compiten entre sí en plataformas de internet como GitHub y SourceForge y con proyectos lanzados por la propia comunidad de código abierto. Dado que en estos últimos no entran en juego intereses comerciales, tienden a motivar más intrínsecamente, o al menos eso se suponía hasta ahora.
El equipo de Von Krogh envió cuestionarios en línea a desarrolladores voluntarios de dos proyectos de código abierto: uno de First International Computer, fabricante taiwanés de computadoras que cofinancia un proyecto para desarrollar un sistema operativo de código abierto para teléfonos inteligentes, y el otro de una plataforma de software patrocinada por Nokia para teléfonos inteligentes y tabletas. Más de 4.000 desarrolladores independientes de código abierto de todo el mundo se registraron para trabajar en los dos proyectos en las respectivas plataformas. Poco más de una cuarta parte respondió el cuestionario en línea de los investigadores.
La credibilidad y la apertura como factores clave de motivación
Los resultados fueron sorprendentes: «Antes suponíamos que los desarrolladores independientes preferían los proyectos no comerciales», afirma Vivianna Fang He, investigadora sénior de la cátedra de Gestión Estratégica e Innovación y coautora del estudio. «Pero no siempre es así. Resulta que quienes respondieron suelen decidir caso por caso.
Dos factores destacaron como los impulsores más importantes de la motivación intrínseca: la credibilidad y la apertura de una empresa. «A ojos de quienes respondieron, una empresa es creíble, ante todo, cuando actúa con justicia», explica Fang He. Para quienes respondieron, la justicia implica que el software que ayudan a desarrollar no tendrá licencia, sino que estará disponible para que la comunidad pueda modificarlo y desarrollarlo más adelante.
Muchos desarrolladores también relacionan la credibilidad con las capacidades técnicas de los empleados de la empresa. «Esto se debe a que muchos programadores de código abierto quieren aprender de los desarrolladores de la empresa como compensación por el tiempo que invierten», explica Fang He.
La apertura de la empresa
Para los desarrolladores independientes, la apertura de una empresa —el segundo factor más importante para la motivación intrínseca— se caracteriza por el flujo de información sin obstáculos entre ambas partes. «Subir información por sí solo no logra nada», afirma Fang He. «El patrocinador también debe estar abierto a las preguntas y sugerencias de la comunidad». Para que resulte verdaderamente motivador, debe haber un intercambio intenso entre los desarrolladores de la empresa y la comunidad. «Pertenecer a un grupo e identificarse con él no solo es importante para un equipo de una empresa, sino también para los grupos virtuales», afirma Fang He, y debe haber maneras de motivar y retener a los voluntarios a largo plazo sin ofrecerles incentivos económicos por su trabajo.
Desde entonces, muchas empresas han llegado a comprenderlo y organizan conferencias, talleres y oportunidades de formación para establecer vínculos personales con su comunidad virtual de desarrolladores y fortalecer el sentido de identidad grupal. IBM incluso anunció en septiembre pasado que invertiría mil millones de dólares en actividades y en una nueva plataforma para desarrollar Linux y tecnologías de código abierto de forma colaborativa. Es probable que quienes están a cargo de la estrategia de innovación abierta de las empresas tengan gran interés en los resultados de este nuevo estudio.
Este artículo se publica en colaboración con ETH Zurich. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
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Autor: Samuel Schlaefli escribe para ETH Zurich
Imagen: Una ilustración muestra la proyección de código binario sobre un hombre que sostiene una computadora portátil. REUTERS
