En el competitivo entorno de contenidos creado por internet e intensificado por las redes sociales, una buena historia no basta para captar la atención. Gavi, la Alianza para las Vacunas, tiene mucho que comunicar: desde el reto de usar vacunas para erradicar la polio hasta la construcción de un mundo en el que los niños de los países más pobres puedan crecer protegidos de enfermedades prevenibles, igual que sus homólogos más privilegiados. Entonces, ¿cómo puede el contenido visual ayudar a que estas historias se hagan notar?
Una forma eficaz de lograr una comunicación más impactante es dejar que las personas cuenten sus propias historias, como ilustra el fenómeno de Humans of New York . En el caso de las vacunas, las voces de las personas que quieren proteger a sus hijos suelen ser más poderosas que cualquier cosa que una organización pudiera decir por sí sola.
Hoy en día, hablar de vacunas también significa (por suerte) hablar de cifras grandes y mejoras enormes: 500.000.000 (es decir, quinientos millones, o medio millardo) de niños inmunizados en 15 años, 7 millones de vidas jóvenes salvadas y miles de millones de vacunas suministradas en los 73 países más pobres del mundo.
Es cierto que las estadísticas por sí solas no siempre dan lugar a historias cautivadoras, pero, por suerte, la innovación en vacunas no se reduce a las cifras. Las infografías y otras formas creativas de visualización pueden ayudarnos a dar un paso adelante y convertir cifras dispersas en un relato convincente. Arriba pueden verse los resultados de esta iniciativa para Gavi y sus socios.
Animar el recuento para mostrar los avances a lo largo de década y media, hasta llegar a medio millardo de niños, es contar una historia de progreso mundial acelerado. Es una historia de nuevas vacunas y de un enorme optimismo ante la expansión continua de esta intervención sanitaria preventiva.
Comunicar la innovación no consiste solo en explicar los resultados que hemos obtenido: también implica contar la historia de los resultados que queremos alcanzar. Nuestra visualización de datos «Cada vacuna cuenta» apenas araña la superficie de este tema y ofrece una perspectiva sobre la (des)igualdad actual del progreso mediante la comparación entre países. Una breve exploración de sus patrones revela que Burundi ha introducido cuatro vacunas, mientras que Somalia solo ha introducido una, y mucho más recientemente.
Así que no podemos dejar aquí este proyecto. Hemos encontrado formas atractivas de contar hasta medio millardo y más, y de celebrar los avances logrados hasta ahora. Pero el verdadero reto será contar hacia atrás desde los 1,5 millones de niños que mueren cada año por enfermedades prevenibles mediante vacunas. Al fin y al cabo, esto es lo que queremos cambiar.
Los socios ya están sumando sus voces a estos esfuerzos: RESULTS y ACTION están haciendo un seguimiento de los fondos para vacunas que marcarán la diferencia de aquí a 2020, y muchos otros, desde PATH hasta la Fundación de las Naciones Unidas, ayudan a documentar los retos y las oportunidades que depara el futuro.
Como alianza mundial de actores de la salud, tenemos la responsabilidad no solo de comunicar nuestro éxito conjunto al proteger a más niños de las enfermedades que nunca, sino también de explicar lo que nos espera. El camino para que las vacunas lleguen a todos los niños del mundo dista mucho de haber terminado. Pero si podemos planificar su duración, trazar los posibles obstáculos y comunicar todo esto de forma creativa y eficaz, tendremos las mejores posibilidades de llegar a cada niño con estas intervenciones que salvan vidas.
Este artículo se publica en colaboración con The Bill & Melinda Gates Foundation. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
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Autor: Pascal Barollier es director de Comunicaciones de GAVI Alliance.
Imagen: Un empleado revisa una vacuna. REUTERS/Baz Ratner.
