35 niños morirán de desnutrición para cuando termines de leer este artículo. Todas estas muertes se pueden prevenir.
Si queremos resolver grandes problemas, como el hambre y la desnutrición, nadie puede hacerlo en solitario. Necesitamos que los gobiernos, las empresas y los agricultores, la sociedad civil y la comunidad científica den un paso al frente y trabajen en armonía.
Esta semana, líderes de todo el mundo se reúnen en Durban, Sudáfrica. Debatirán cómo abordar los grandes problemas. Les sugiero que se fijen en Ruanda y, en concreto, en cómo hacer frente a la desnutrición. Por ejemplo, en cómo Africa Improved Foods (AIF) puede servir de modelo eficaz. AIF es una nueva alianza multisectorial público-privada que alimenta a la población de Ruanda e impulsa al mismo tiempo el crecimiento económico.
AIF reúne a agricultores, trabajadores de la industria alimentaria, representantes del Gobierno (tanto donantes como receptores) y socios privados para alimentar a millones de personas. Lo mejor es que funciona. Y, mejor aún, se puede replicar.
Hace menos de dos años, el Gobierno de Ruanda invitó a varias organizaciones a invertir en nutrición prenatal y de la primera infancia. Ahora AIF está en funcionamiento y preparada para alimentar a millones de personas, incluidas algunas de las poblaciones más vulnerables: mujeres embarazadas y niños.
Las pruebas científicas demuestran que los primeros 1.000 días de vida, desde la concepción hasta el segundo cumpleaños de un niño, son fundamentales para el desarrollo físico y mental. Esto significa que algunos de los grupos más vulnerables también encierran un enorme potencial. Proporcionar a estas mentes jóvenes en desarrollo un buen comienzo con una nutrición adecuada puede mejorar significativamente la salud y estimular las oportunidades económicas.
Entre los socios de AIF invitados por el Gobierno de Ruanda figuran la empresa para la que trabajo, DSM, un grupo mundial basado en la ciencia y especializado en alimentos enriquecidos y nutrición en las primeras etapas de la vida; la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial; la institución de financiación del desarrollo del Departamento de Desarrollo Internacional del Gobierno del Reino Unido (CDC); y FMO, el banco neerlandés de desarrollo empresarial.
AIF emplea actualmente a 260 personas que producen cereales y papillas enriquecidos para mujeres embarazadas y lactantes, niños pequeños y niños mayores. Es un modelo socialmente inclusivo que obtiene maíz y soja de más de 9.000 agricultores locales, a quienes proporciona una fuente de ingresos sostenible y previsible.
La cofinanciación de la producción local de alimentos mediante una empresa conjunta como AIF puede ofrecer un suministro inmediato de alimentos para su distribución y, al mismo tiempo, permitir que una parte de la producción se venda comercialmente. Los beneficios pueden reinvertirse para ampliar aún más la nutrición en la región. AIF prevé iniciar sus operaciones en Etiopía a continuación.
Cuando los jefes de Estado, las empresas y las ONG se reúnen para debatir algunos de los mayores desafíos del continente (y del mundo), que lo recuerden. Cada día, más de 10.000 madres verán morir a sus bebés en sus brazos a causa de la desnutrición. No tiene por qué ser así.
Tenemos la tecnología y los recursos para alimentar a todo el mundo. También contamos con un modelo de negocio que funciona. Acabemos con el hambre y el dolor. Seamos optimistas y forjemos nuevas alianzas entre sectores y a través de las fronteras para garantizar que las personas de este continente y de todos los continentes tengan los alimentos saludables y nutritivos que necesitan para desarrollar todo su potencial. Y no nos detengamos ahí. Tenemos una capacidad ilimitada para hacer el bien en el mundo: desde crear trabajo digno para todos hasta desarrollar la economía circular y proteger el planeta para las generaciones futuras. Solo tenemos que lograrlo juntos.

