Hoy es el Día Mundial del Sida. Aunque la infección por VIH, que, si no se trata, puede derivar en sida, ha causado la muerte de más de 34 millones de personas y actualmente infecta a unos 37 millones, el mensaje desde primera línea nunca ha sido tan positivo. Estamos ganando la guerra contra el VIH/sida y podemos poner fin a la epidemia de sida para 2030.
Un recordatorio de lo básico
El VIH son las siglas de virus de la inmunodeficiencia humana, que provoca la infección por VIH. El VIH no es lo mismo que el síndrome de inmunodeficiencia adquirida, más conocido como sida. Se considera que una persona ha desarrollado sida en el momento en que su sistema inmunitario es demasiado débil para defender el organismo frente a enfermedades que normalmente no supondrían una amenaza grave.
Sin tratamiento, una persona infectada por el VIH puede esperar vivir solo entre nueve y 11 años tras la infección. Actualmente no existe cura para el VIH, aunque los avances en la terapia antirretroviral han hecho que el diagnóstico ya no sea la «sentencia de muerte» de hace 30 años. Una persona diagnosticada de VIH en una fase temprana y que recibe la terapia antirretroviral adecuada puede esperar vivir tanto como una persona sana sin el virus.
El VIH está en retirada: datos y cifras de 2015
Según la OMS , se calcula que hoy hay 37 millones de personas que viven con el VIH. Se estima que 34 millones han muerto por causas relacionadas con el VIH. Pese a ello, entre 2000 y 2015, las nuevas infecciones por VIH disminuyeron un 35 %. Además, las muertes relacionadas con el sida se redujeron un 24 %.
En 2015, 16 millones de personas recibían terapia antirretroviral (TAR). Ampliar la TAR a todas las personas que viven con el VIH, junto con facilitar la prevención, podría evitar 21 millones de muertes relacionadas con el sida y 28 millones de nuevas infecciones para 2030.
El desafío consiste en sensibilizar y garantizar que se realice la prueba a todas las personas en riesgo. Actualmente, solo el 54 % de las personas infectadas con el virus lo saben.
La OMS está convencida de que «el mundo está en condiciones de poner fin a la epidemia de sida para 2030». De hecho, un nuevo informe afirma que el mundo ha detenido e invertido la propagación del VIH, lo que significa que alcanzaremos el Objetivo de Desarrollo del Milenio 6.
La región más afectada del mundo es el África subsahariana, donde se produce el 70 % de las nuevas infecciones por VIH en todo el mundo. La buena noticia es que, mientras que en 2000 solo 11 000 personas recibían tratamiento para la enfermedad, hoy esa cifra asciende a 11 millones.
¿Cómo podemos ganar para 2030?
Los medicamentos que ayudan a las personas a llevar una vida normal con el VIH han demostrado también reducir sustancialmente el riesgo de contraer el VIH. La profilaxis previa a la exposición, o PrEP, ha demostrado ser una herramienta eficaz para prevenir la infección. La OMS recomienda ahora que la PrEP se ofrezca a todas las personas con un riesgo considerable de infección por VIH.
La Asamblea General de la ONU ha respaldado el objetivo de poner fin a la epidemia de sida para 2030. Para ello, las nuevas infecciones deberían reducirse un 75 % adicional para 2020.
La sensibilización será clave. Otro objetivo es aumentar al 90 % el número de personas que conocen su infección en los próximos 5 años, que el 90 % de estas reciban TAR y que el 90 % de las personas que reciben TAR no tengan carga viral detectable en sangre. Esto se conoce como el objetivo «90-90-90» de ONUSIDA.
Las nuevas infecciones deben reducirse desde los actuales 2 millones al año hasta el objetivo de la ONU de menos de 500 000 para 2020 y de 200 000 para 2030.
Los sistemas sanitarios de los países de todo el mundo deben desempeñar un papel central para alcanzar estos objetivos.
Los mitos persisten, pero la verdad va ganando terreno
El VIH no es una «sentencia de muerte». Las personas diagnosticadas a tiempo y que reciben terapia antirretroviral (TAR) pueden esperar vivir tanto como una persona sana sin infección.
De hecho, la TAR es tan eficaz en 2015 que se ha demostrado que el 85 % de las personas infectadas por el VIH que reciben TAR no son infecciosas.
Solo hay tres formas de contraer el VIH. Las relaciones sexuales sin protección representan el 95 % de todas las infecciones por VIH. Compartir agujas y la transmisión de madre a hijo suponen el 5 % restante. Aun así, el 99,5 % de los niños nacidos de mujeres VIH positivas que reciben un tratamiento eficaz no se infectarán por VIH.
No se puede contraer el VIH por abrazar o besar a una persona VIH positiva. El VIH no se transmite al compartir maquinillas de afeitar ni cepillos de dientes.
El VIH no es una enfermedad gay. Aunque históricamente el VIH ha tenido un fuerte impacto en la comunidad gay, la mayoría de los diagnósticos de VIH en países como el Reino Unido se contrajeron por vía heterosexual en 2010. En el África subsahariana, las niñas representan 7 de cada 10 nuevas infecciones entre las personas de 15 a 19 años.
Autor: Donald Armbrecht es escritor independiente y productor de redes sociales.
Imagen: Un amigo coloca un lazo rojo en la manga de un hombre para mostrar su apoyo a las personas que viven con el VIH. REUTERS/Navesh Chitrakar


