Seis formas en que las redes sociales pueden mejorar su salud

Seis formas en que las redes sociales pueden mejorar su salud
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Las redes sociales han cambiado notablemente la forma en que las personas interactúan con sus proveedores de salud, modificando el statu quo en lo relativo a la responsabilidad y la toma de decisiones. Los factores que diferencian a las redes sociales de otras formas de comunicación incluyen su inmediatez, su interactividad y el hecho de que una parte significativa del contenido es elaborada por el usuario y no por el proveedor.

Como ocurre generalmente con las redes sociales, sus efectos han sido tanto positivos como negativos. Comprender estos efectos es fundamental para garantizar que aprovechemos al máximo su uso, con riesgos mínimos.

En su reciente publicación, Social Media “likes” healthcare, PWC descubrió que el 42% de los consumidores de Estados Unidos ha utilizado las redes sociales para acceder a reseñas de consumidores relacionadas con la salud (por ejemplo, sobre tratamientos o médicos). Casi el 30% ha apoyado una causa sanitaria, el 25% ha publicado sobre su experiencia de salud y el 20% se ha unido a un foro o comunidad de salud. Esto implica que existe una enorme cantidad de información generada por los consumidores de servicios sanitarios.

En los países en desarrollo, el uso de teléfonos inteligentes ha «dado un salto» por delante de los ordenadores debido a los problemas de la conectividad tradicional a internet. El artículo de la Organización Mundial de la Salud What Social Media Offers to Health Professionals and Citizens afirma que hay más de 4 000 millones de suscriptores de telefonía móvil en todo el mundo, dos tercios de ellos en países en desarrollo, siendo África la región de mayor crecimiento. Esto significa que las personas de las partes en desarrollo del mundo suelen tener niveles de acceso a las redes sociales similares a los de las naciones industrializadas, y a menudo tienen más motivos para utilizarlas, por ejemplo, como forma de superar el aislamiento geográfico.

El tipo de información que aportan los consumidores y que puede ayudar a otros incluye debates sobre síntomas, tratamientos y cuestiones de estilo de vida saludable, así como apoyo moral a los miembros del foro que se someten a un tratamiento o padecen una enfermedad concreta. Se ha demostrado que las personas que quieren perder peso o dejar de fumar u otras sustancias se atienen con mayor fidelidad a sus pautas de salud cuando comparten sus experiencias con personas en situaciones similares y cuando sienten que, de algún modo, rinden cuentas a otros miembros del foro.

«Crear conexiones entre personas con desafíos de salud similares nos da una oportunidad mucho mejor de ayudarlas a alcanzar sus objetivos», afirma Meg McCabe, responsable de soluciones para consumidores de la aseguradora sanitaria líder Aetana.

Además, un número considerable de personas también ha utilizado las plataformas de redes sociales para apoyar una causa relacionada con la salud, ya sea firmando peticiones contra fármacos nocivos, donando dinero a la investigación o al tratamiento de una persona necesitada. De hecho, el 30% de las personas entrevistadas para el informe de PwC mencionado anteriormente afirmó que había utilizado las redes sociales con este fin.

Desde el punto de vista de los proveedores de servicios, facilitar información a través de una plataforma de redes sociales puede ayudar a liberar tiempo de los médicos; en muchos casos, los pacientes no necesitan acudir físicamente a la consulta, sino que solo requieren determinada información.

Más importante aún, los consumidores también pueden difundir sus experiencias con determinados proveedores de atención sanitaria y medicamentos, exigiendo a hospitales, médicos y empresas farmacéuticas que rindan cuentas por la forma en que los consumidores los perciben, ya que corren el riesgo de perder negocio si surge información que los desacredite de algún modo.

Un subproducto constructivo de la circulación de toda esta información ha sido el aumento de la cantidad de datos sanitarios disponibles para los investigadores, como experiencias de los pacientes, respuestas a los medicamentos, así como información más cualitativa sobre sus estilos de vida de la que suele estar disponible en las consultas médicas tradicionales.

Aunque las redes sociales han aportado muchas ventajas, también deben considerarse sus posibles inconvenientes. El peligro de un autodiagnóstico incorrecto aumenta notablemente cuando los miembros pueden comunicarse en plataformas supuestamente fiables sin la intervención de ningún profesional médico; el 45% de los consumidores del estudio de PwC afirmó que afectaría a su decisión de buscar una segunda opinión.

«Más del 40% de los encuestados declaró que la información encontrada a través de las redes sociales afectaría a la forma en que afrontan una enfermedad crónica, a su enfoque de la dieta y el ejercicio e, incluso, a su elección de médico.»

Aunque esto puede ser útil, también puede basarse en información inexacta e incompleta, lo que puede poner en peligro al paciente. La otra preocupación que surge con el intercambio de información personal de cualquier tipo a través de las plataformas de redes sociales es la privacidad, una realidad que siempre debe tenerse en cuenta.

Por tanto, los efectos positivos y negativos de las redes sociales en el sistema sanitario pueden resumirse de la siguiente manera:

Positivos Negativos Acceso a la información en regiones en desarrollo Apoyo y responsabilidad mutua en foros de salud en línea Apoyo a causas relacionadas con la salud Ayuda a los servicios sanitarios a priorizar los casos críticos Mayor responsabilidad hacia los consumidores Más datos disponibles para los investigadores sanitarios Autodiagnóstico incorrecto Posible vulneración de la privacidad

Está claro que las redes sociales tienen un efecto notable en los sistemas sanitarios y que su impacto es relevante tanto en el mundo desarrollado como en el mundo en desarrollo. Los proveedores de servicios sanitarios se enfrentan a una oportunidad significativa de aprovecharlas para ofrecer una mejor atención sanitaria a un mayor número de personas, mientras que los consumidores pueden utilizarlas para empoderarse a sí mismos, a sus familias y a sus comunidades.

Forma parte de una serie sobre las diez principales tendencias en redes sociales.

Autor: Garth Japhet es fundador y director ejecutivo de Heartlines, una organización sudafricana sin ánimo de lucro.

Imagen: Corredores en Singapur. REUTERS/Edgar Su

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