Dos años después de que un devastador terremoto asolara Haití y el mundo se uniera para prestar ayuda, el presidente del país, Michel Martelly, participará en la Reunión Anual en Davos. El tema de la Reunión Anual de este año — La gran transformación: dar forma a nuevos modelos— no podría ser más oportuno mientras Haití mira hacia el futuro.
Cuando se produjo el catastrófico terremoto, poco antes de la Reunión Anual de 2010, los participantes se apresuraron a comprometer su apoyo, no solo para ayudar a hacer frente a la emergencia humanitaria inmediata, sino también a la recuperación económicadel país a largo plazo. Ayudar a Haití a alcanzar su potencial económico es, sin duda, un gran desafío, pero puede afrontarse con nuevos modelos de inversión sostenible que aprovechen la experiencia del sector privado, la sociedad civil y el gobierno.
Un gran ejemplo de este tipo de modelo transformador es el proyecto Haiti Hope, en el que un gobierno (Haití), una empresa líder (Coca-Cola), una empresa social innovadora (TechnoServe), un banco de desarrollo (Inter-American Development Bank) y expresidentes de Estados Unidos (a través del Clinton Bush Haiti Fund) trabajan juntos por el futuro de Haití. Haiti Hope es un proyecto de cinco años, financiado con 9,5 millones de dólares estadounidenses, concebido para ayudar a 25.000 productores haitianos de mango y fortalecer la cadena de suministro haitiana de mango. La industria del mango de Haití desempeña un papel importante en la economía exportadora del país y en la alimentación de las comunidades rurales. Se necesitan más alianzas de este tipo; las oportunidades están ahí para aprovecharlas.
En la Reunión Anual de 2011, el Foro publicó un informe, en colaboración con Inter-American Development Bank (IDB), International Finance Corporation (IFC) y World Bank , en el que se destacaban oportunidades para el desarrollo del sector privado en Haití. El informe incluía algunas de las primeras alianzas de múltiples partes interesadas que se habían formado, como Haiti Hope, para impulsar el crecimiento sostenible en Haití, y señalaba otros ámbitos con oportunidades: la agricultura, la infraestructura, el sector textil y el turismo son sectores con grandes perspectivas.
Aunque Haití sigue afrontando desafíos importantes, esta nación caribeña está bien posicionada para aprovechar el impulso generado por una serie de acontecimientos positivos recientes que la han acercado a la realización de su potencial económico.
Por ejemplo, el pasado noviembre, el Gobierno de Haití, el IDB y la Clinton Foundation organizaron el Foro de Inversión de Haití en Puerto Príncipe. El encuentro atrajo a 500 empresarios de 29 países y coincidió con la inauguración de un nuevo parque industrial que, según las previsiones, dará empleo a 20.000 personas en la zona de Caracol, en la costa noroeste. La primera empresa en instalarse en el complejo industrial será Sae-A, un fabricante coreano de ropa con amplia experiencia en América Latina. Marriott International y Digicel Group también anunciaron un acuerdo para construir y operar un hotel de 168 habitaciones y 45 millones de dólares estadounidenses en Puerto Príncipe.
La Reunión Anual de 2012 volverá a reunir a todos los actores necesarios para desarrollar nuevas alianzas de inversión sostenible en Haití. Esperamos con interés los resultados.
Foto: El presidente haitiano Michel Martelly participa en una ceremonia de colocación de una corona de flores en el monumento a José Martí en La Habana (Thomson Reuters)
