El modo monje es una estrategia de productividad popular entre directores ejecutivos y emprendedores que consiste en trabajar únicamente en una tarea y evitar las distracciones.
El término existe desde hace al menos dos décadas y recientemente ha ganado popularidad en TikTok.
A quienes prueben el modo monje se les aconseja empezar con periodos cortos y ampliarlos hasta llegar a horas o días.
En un mundo lleno de notificaciones y desplazamientos infinitos por la pantalla, cuesta desconectarse del ruido y concentrarse en el trabajo. Ahí es donde entra en juego el «modo monje», una estrategia de productividad popular entre directores ejecutivos y emprendedores.
En resumen, el modo monje consiste en trabajar únicamente en una tarea y no ceder a las distracciones, incluidos los teléfonos.
El modo monje, que se hizo viral en TikTok el año pasado, ha sido una tendencia entre emprendedores y gurús de la autoayuda durante al menos dos décadas. Desde 2004, las búsquedas de «modo monje» han registrado picos periódicos, según datos de Google Trends, y este año vuelven a aumentar.
El término ha inspirado aplicaciones, comunidades en redes sociales y un popular reto de TikTok.
Según datos de la empresa de análisis de redes sociales Captiv8, el auge de la expresión en las redes sociales podría coincidir con la publicación, en 2020, del libro de Jay Shetty, «Think Like A Monk». En el libro, Shetty, popular podcaster y autor con 12,6 millones de seguidores en Instagram, escribió sobre su experiencia de convertirse en monje y sobre cómo eso le ayudó a entrenar la mente para concentrarse.
«Quiero mostrar a la gente que pensar como un monje no consiste solo en estar quieto y tranquilo; en realidad, tiene mucho más que ver con reconocer patrones y conexiones, y con ver cosas de la cultura popular que nos recuerdan la sabiduría», dijo Shetty a The Guardian.
En la práctica, el modo monje puede significar cosas distintas para cada persona.
Para Josh Wood, director ejecutivo de la aplicación Bloc, el modo monje implica «asumir la responsabilidad de adoptar las prácticas de aislamiento y autodisciplina de los monjes», escribió para Insider. En términos más prácticos, apaga todos sus dispositivos. Usó esta táctica para redactar en apenas una hora un plan de 20 páginas para su sitio web de venta de entradas y reservas.
Para una persona influyente, el modo monje se basa en tres «reglas innegociables»: meditar 10 minutos al día, hacer ejercicio 30 minutos al día y no consumir alcohol ni drogas.
Otro creador entra en modo monje trabajando 12 horas al día durante dos meses seguidos. Cuando termina, se va de fiesta.
El autor Greg McKeown recurrió al modo monje mientras escribía un nuevo libro en 2013.
Escribió de 5 a. m. a 1 p. m., cinco días a la semana, durante nueve meses. Para que quienes le rodeaban supieran que se desconectaba, McKeown dijo que configuró una respuesta automática para avisarles de que estaba trabajando. El libro, «Essentialism: The Disciplined Pursuit of Less», se publicó en 2014.
El consejo de Wood para quienes prueben el modo monje es empezar con periodos más cortos e ir ampliándolos hasta llegar a horas o días.
«No se trata solo del teléfono y el portátil: hay que preparar todo el entorno para tener éxito», dijo Wood.
