Por Alan McKinnon*, director del Logistics Research Centre de la Heriot-Watt University, Reino Unido
Cuando la logística funciona, como sucede casi siempre, nadie se da cuenta. Se convierte en un servicio invisible que todos damos por sentado. Por ejemplo, cuando compramos en unos grandes almacenes típicos, rara vez pensamos en todos los complejos procesos que han reunido decenas de miles de productos en ese único lugar, procedentes de todo el mundo y en cantidades suficientes para satisfacer nuestras demandas. Miles de cadenas de suministro independientes convergen en ese punto para ofrecernos el nivel de disponibilidad de productos al que nos hemos acostumbrado. De hecho, todos los servicios que usamos y todos los productos que compramos dependen de elaboradas redes de suministro de las que sabemos muy poco… hasta que fallan.
Solo cuando estas redes sufren graves interrupciones, debido al mal tiempo, conflictos laborales, terremotos o cualquier otra causa, la logística suele aparecer en las noticias. Entonces, los periodistas se refieren con demasiada frecuencia a «pesadillas logísticas», lo que genera una impresión negativa de la logística en la opinión pública. Muchas personas también se molestan por tener que compartir la red vial con camiones y se quejan de los efectos perjudiciales del transporte de mercancías y el almacenamiento para el medio ambiente. A veces no ven la relación entre estas fuentes de irritación y contaminación y los productos que compran en las tiendas. No es de extrañar que los responsables de logística sientan a menudo que no reciben la comprensión y el reconocimiento que merecen.
Sin embargo, ahora se están realizando esfuerzos para dar mayor visibilidad pública a la logística y hacer que la gente comprenda hasta qué punto es vital para la vida moderna. En el Reino Unido, la Freight Transport Association ha lanzado una campaña llamada Love Logistics, mientras que la empresa de mensajería UPS transmite un sentimiento parecido en sus anuncios de prensa y televisión a escala mundial. En abril de este año, Alemania celebró un día nacional de la logística, durante el cual se organizaron ferias comerciales y visitas a empresas para promover el sector, y la canciller Angela Merkel pronunció un discurso sobre el tema.
La decisión del World Economic Forum de establecer en 2010 un Consejo de la Agenda de la Industria de Logística y Cadena de Suministro también reconoció la importancia fundamental de esta actividad para el bienestar económico y social mundial. La publicación del primer informe del Consejo (véase más abajo) debería dar a conocer los grandes desafíos que afronta el sector logístico. Mantener en los próximos años el funcionamiento eficiente, sostenible y fiable de los sistemas logísticos de los que todos dependemos no será fácil.
*Alan McKinnon es director del Logistics Research Centre de la Heriot-Watt University. También preside el Global Agenda Council on Logistics & Supply Chain del World Economic Forum.
Informe del GAC sobre Logística y Cadena de Suministro 2010-11
