Europa necesita protección de datos, no proteccionismo de datos

Europa necesita protección de datos, no proteccionismo de datos
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La revolución digital está impulsada ahora por los datos. The Economist y otros han calificado los «macrodatos» como la próxima revolución industrial, y con razón.

La próxima generación de innovación en la industria manufacturera, la atención sanitaria, la investigación académica o los servicios públicos será posible porque encontramos nuevas formas de aprovechar los datos y aprender de ellos. Así como las máquinas empezaron a aumentar o sustituir nuestra fuerza muscular hace 200 años, el análisis automatizado también puede complementar ahora nuestro pensamiento.

Ante esta oportunidad de hacer más, producir más y evitar más errores, ¿por qué gran parte del mundo se precipita hacia un debate impulsado por el miedo sobre los datos personales y la vigilancia en línea?

La respuesta es obvia. Los macrodatos desafían nuestra zona de confort. Hoy producimos más datos cada dos días que los que produjo toda la humanidad hasta el año 2000. El alcance de la vigilancia en línea es mayor de lo que muchas personas jamás imaginaron. Y sorprende saber que incluso los aliados se espían entre sí. En este sentido, comprendo los temores de la gente.

Pero también debemos abordar los datos con madurez.

No deberíamos quedarnos paralizados ante los escándalos, como conejos deslumbrados por los faros, ni permitir que se desplome la confianza en Internet. No se combate la vigilancia inaceptable a gritos ni creando una Agencia Europea de Vigilancia (explico por qué en esta entrevista con France 24 ; adelanten hasta el minuto 13). Se combate financiando la investigación sobre sistemas seguros (como hace la UE con su programa Horizonte 2020 ), respaldando nuevas normas y contratos transparentes para los servicios de datos, enseñando a la gente que en el mundo en línea se paga un servicio con datos o con dinero, y estableciendo requisitos legales para que las empresas y los gobiernos se tomen en serio los riesgos cibernéticos.

Dicho esto, el uso adecuado e inteligente de los datos requiere mucho más que leyes de protección de datos. Si han entrado a robar en su casa o su oficina, no se limita a llamar a un abogado: instala una cerradura mejor.

Muchas innovaciones importantes basadas en datos no dependen en absoluto de datos personales. Las tecnologías de traducción como SysTran y Google Translate son buenos ejemplos y nos recuerdan que los datos no deberían detenerse en las fronteras. Defiendo la protección de datos, no el proteccionismo de datos.

Reconozcamos que la gente no usará aquello en lo que no confía. Partiendo de ese alto nivel de seguridad, veamos los datos como una oportunidad: una oportunidad para facilitarnos la vida y hacer crecer nuestras economías.

Europa y el mundo necesitan:

  • Una nube sólida y fiable, con reglas claras: la nube no va a desaparecer, así que más vale hacerla segura

  • Una cultura de datos abiertos y acceso abierto a los resultados científicos: podemos generar mucho más valor a partir de los datos cuando ponemos a disposición los datos originales

  • Un compromiso compartido con la ciberseguridad: necesitamos mejores capacidades, una cultura que comparta la responsabilidad de este problema y más cooperación entre países y empresas

  • Quiero que Europa esté conectada, sea competitiva, abierta y segura. Eso no ocurrirá si huimos de los datos

Autora: Neelie Kroes es vicepresidenta y comisaria de la Agenda Digital de la Comisión Europea.

Imagen: Visitantes asisten a una presentación sobre computación en la nube en una feria de Hannover. REUTERS/Fabrizio Bensch.

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