Desentrañando el renovado impulso de India por los tratados de libre comercio

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  • Impulsada por necesidades económicas, India puso fin a una década sin participar en tratados de libre comercio (TLC) al firmar una serie de ellos.

  • Se han firmado acuerdos con los Emiratos Árabes Unidos y Australia, y se están negociando con Canadá y el Reino Unido.

  • Además, India fijó un ambicioso objetivo anual de exportación de bienes de 400.000 millones de dólares, que el país alcanzó en marzo de 2022.

Tras una década evitando los acuerdos de libre comercio, India ha emprendido una racha de firma de TLC que está transformando rápidamente al país en uno de los más activos del mundo en materia de TLC.

El renovado impulso por los tratados de libre comercio comenzó con un acuerdo con Mauricio el 1 de abril de 2021, seguido de negociaciones aceleradas con los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Australia, el Reino Unido (RU), Canadá y la Unión Europea (UE).

El 18 de febrero de 2022, se concluyó un acuerdo de asociación económica integral (CEPA) con los EAU en un plazo de 90 días desde el inicio de las negociaciones y está en vigor desde el 1 de mayo de 2022. Además, también se concluyó el 2 de abril de 2022 un Acuerdo de Cooperación Económica y Comercio (ECTA) con Australia.

El próximo tratado de libre comercio, muy esperado y en preparación, es con el RU; se prevé concluirlo para Diwali (la fiesta de las luces), en octubre de 2022. También avanzan con rapidez las conversaciones sobre tratados de libre comercio con Canadá y la UE, así como con el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG: Baréin, Kuwait, Omán, Catar, Arabia Saudita y los EAU) e Israel.

Un ciclo completo en torno a los tratados de libre comercio

La participación de India en los TLC ha completado un ciclo. A comienzos de siglo, el país negoció varios TLC, incluidos acuerdos con Singapur, Malasia, Japón, Corea y la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático). Estos TLC recibieron un gran impulso de la Política de Mirar al Este (LEP) y, sin duda, ampliaron los vínculos comerciales y de inversión de India con el Sudeste y el Este de Asia. Sin embargo, también suscitaron preocupación entre la industria india y las autoridades responsables de las políticas cuando las importaciones crecieron sustancialmente más que las exportaciones.

Los temores proteccionistas hicieron que India se mostrara muy escéptica ante los tratados de libre comercio durante la última década, período en que se suspendieron las negociaciones con la UE, Australia y Canadá. Pero quizá el ejemplo más claro de cómo los intereses proteccionistas obstaculizaron la participación de India en los TLC fue su retirada de la Asociación Económica Integral Regional (RCEP) en noviembre de 2019, un acuerdo que reúne a las economías de la ASEAN, Australia, Japón, Corea, China, Nueva Zelanda e India.

La activa reanudación de la participación de India en los tratados de libre comercio, menos de dos años después de retirarse de la RCEP —un notable cambio de rumbo impulsado por imperativos económicos y políticos—, marca un ciclo completo en la trayectoria del país en materia de TLC.

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Entender el cambio de rumbo

La protección de las cadenas de suministro y la diversificación de las fuentes han sido factores importantes detrás del impulso de India por los tratados de libre comercio. Como en muchos otros países, las perturbaciones de las cadenas de suministro causadas por la COVID-19 alertaron a India sobre la necesidad de diversificar sus fuentes de productos esenciales (por ejemplo, chips electrónicos, productos químicos, medicamentos a granel y aceites comestibles). Esta necesidad apremiante llevó a abastecerse de productos y recursos naturales conectándose con varias economías grandes mediante acuerdos comerciales formales.

Para India, los TLC también son esenciales para aumentar las exportaciones, por lo que el país fijó un ambicioso objetivo anual de exportación de bienes de 400.000 millones de dólares. El objetivo se alcanzó en el ejercicio fiscal 2021 (abril de 2021-marzo de 2022), tras lo cual el primer ministro Modi publicó en Twitter un mensaje para felicitar a los agricultores, exportadores, fabricantes y microempresas y pequeñas y medianas empresas (MIPYME) locales por este hito. Sin embargo, alcanzar el objetivo cada año requeriría un acceso preferencial de las exportaciones indias a los principales mercados mediante tratados de libre comercio.

Además, la COVID-19 provocó importantes convulsiones geopolíticas, especialmente en torno a los conflictos entre Estados Unidos y China, lo que hizo que el orden mundial se volviera aún más multipolar y se organizara en alianzas entre países. Aunque India ya es miembro activo de nuevas alianzas como la Quad y la arquitectura regional del Indo-Pacífico, los imperativos estratégicos también la han acercado al G7 en torno a preocupaciones comunes, como la resiliencia de las cadenas de suministro, la energía limpia y la atención sanitaria.

India reconoce y acepta que es inevitable complementar la cooperación política con socios estratégicos mediante la vinculación económica, una comprensión que ha influido mucho en el impulso de los TLC. En consecuencia, el país negocia sus últimos TLC con sus principales socios estratégicos, en consonancia con la afirmación del ministro de Comercio, Piyush Goyal, de que India considera celebrar tratados de libre comercio con «naciones afines que compartan los valores de la democracia, la transparencia y el crecimiento mutuo».

Los TLC con economías «afines», incluidos los miembros del G7, permitirán a India diversificar sus fuentes de abastecimiento, aumentar las exportaciones y adaptarse a nuevas normas y regulaciones en las finanzas globales, la energía limpia, el comercio digital y las cadenas de suministro. Estos nuevos acuerdos garantizarán resultados beneficiosos para ambas partes en favor de India, tanto en el plano político como en el económico; el próximo TLC entre India y el RU es un ejemplo típico.

El TLC entre India y el RU

El TLC con el RU sería el primero de India con una economía occidental del G7. Ya se han celebrado cinco rondas de negociación, centradas en los textos detallados de los borradores del tratado y en la urgencia de cumplir el plazo de Diwali, visible para ambas partes.

Como se ilustra en su Hoja de ruta 2030 para las relaciones bilaterales, ambos países convergen estratégicamente en torno a intereses compartidos y consideran el TLC una parte integral de una alianza estratégica más amplia. Junto con los vínculos entre los pueblos, la salud, el clima y la defensa, el comercio y la inversión son elementos clave de la asociación.

Los rápidos avances en el tratado de libre comercio entre India y el RU demuestran los esfuerzos que los dirigentes nacionales de ambos países han dedicado a darle forma. Además de marcar la maduración de la asociación comercial reforzada (ETP), el acuerdo se centrará en eliminar las barreras de acceso a los mercados para facilitar un mayor flujo de bienes, servicios, capital, tecnología y personas entre ambos países.

Los exportadores británicos de bebidas, vinos, bebidas espirituosas, frutas (por ejemplo, manzanas y peras) y automóviles pueden esperar un mayor acceso al mercado indio. A su vez, India necesita un acceso más fácil al mercado británico para los textiles y las prendas de vestir, los estudiantes, los trabajadores cualificados y los especialistas (por ejemplo, profesionales del derecho y de la medicina, trabajadores de TI y expertos financieros).

Un desafío común

El grado en que se materialicen las expectativas dependerá de la capacidad de ambos países para eliminar las barreras de acceso a los mercados que son políticamente delicadas. Para India, esto implica reducir drásticamente los aranceles en sectores actualmente muy protegidos, como los vinos y los automóviles. Para el RU, el desafío consiste en facilitar las normas de entrada para estudiantes y profesionales.

Además, el desafío común consiste en lograr que los organismos reguladores nacionales acuerden normas de producto y cualificaciones técnicas comunes. Sin esos acuerdos, el TLC no alcanzará el potencial de una asociación económica estratégica que beneficie a ambas partes.

«A medida que India vuelve a relacionarse con socios estratégicos mediante tratados de libre comercio, se perfila con mayor claridad lo que quiere del sistema comercial, más allá del acceso para su sólido sector de servicios», afirmó Sean Doherty, responsable de comercio internacional e inversión del Foro Económico Mundial.

Pese a los desafíos, el renovado interés de India por los TLC, impulsado por necesidades estratégicas y económicas y acompañado de esfuerzos decididos por parte del RU, debería allanar el camino para un tratado de libre comercio integral.

Además de generar grandes oportunidades económicas para ambos países, el TLC también puede convertirse en un modelo aceptado para futuros TLC entre grandes mercados emergentes como India y naciones industriales occidentales desarrolladas como el RU.

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