La innovación más importante del siglo hasta ahora

La innovación más importante del siglo hasta ahora
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El comercio es un gran motor de la innovación, y cuando surgen nuevos inventos, muchos nacen de una oportunidad comercial. Sin embargo, la importancia a largo plazo de cualquier innovación se mide por su mayor impacto social. Al posibilitar la explosión móvil que acerca internet a cientos de millones de personas cada año, el chipset Android (el cerebro y el núcleo del teléfono inteligente Android) será reconocido como la innovación más importante de principios del siglo XXI.

Los teléfonos inteligentes rudimentarios, creados a partir de un chipset cargado con el sistema operativo Android de Google, de uso gratuito, una pantalla táctil y una batería, son la fuerza impulsora de la explosión del internet móvil. Actualmente, más del 80 % de los teléfonos inteligentes funcionan con Android. Aunque los teléfonos inteligentes con el sistema operativo Android adoptan muchas formas, el modelo básico de combinar componentes económicos con un sistema operativo de código abierto ha provocado un enorme cambio al abrir los mercados emergentes al internet móvil. Con muy pocos conocimientos técnicos, las marcas emergentes de teléfonos inteligentes pueden comprar un chip y fabricar un teléfono.

En 2012, el precio medio de un procesador de aplicaciones era de 15-17 dólares, aunque los chips de bajo coste se podían comprar por tan solo 7 dólares. En 2013, un chip de gama baja podía comprarse por 5 dólares. Otros elementos básicos también eran económicos: 11-13 dólares por una pantalla táctil y 5-6 dólares por una batería.

A medida que fabricantes de chips como Mediatek, Qualcomm y Spreadtrum han reducido los precios en una batalla por la cuota de mercado, el segmento de gama baja ha experimentado una explosión. El crecimiento interanual se ha debido en gran medida a la rápida adopción en los mercados emergentes. Se vendieron unos 725 millones de teléfonos inteligentes en 2012, casi 1000 millones en 2013, y se espera que las ventas superen por primera vez los 1000 millones en 2014. La mayor parte de los teléfonos inteligentes de este año, que superarán los mil millones, se enviarán a consumidores de mercados emergentes: 283 millones en China, 225 millones en India, 47 millones en Brasil y 46 millones en Indonesia.

En estos mercados, ya es posible comprar un teléfono inteligente Android por unos 30 dólares. Para finales de año, espero que los precios caigan por debajo de 20 dólares.

El impacto potencial en la vida de las personas es casi inconcebible. Imaginemos, por ejemplo, el cambio en India este año, donde un tercio de la población accederá pronto a la World Wide Web a través de un teléfono inteligente.

Internet puede llevar a los consumidores de mercados emergentes a la clase media mundial. Los teléfonos inteligentes son un camino hacia el empoderamiento que puede permitir a las personas aumentar su riqueza y formarse. Con dispositivos de bajo coste, miles de millones de personas pueden conectarse a la banca en línea, a recursos médicos, al aprendizaje, a oportunidades laborales y a las redes sociales. Hace solo unos años, esto habría sido casi imposible, pero hoy es una realidad cotidiana para casi la mitad de la población mundial.

No se trata de un simple logro, sino de una revolución tecnológica que está cambiando el mundo más rápido que cualquier otra en la historia. Estoy seguro de que este siglo traerá muchas más innovaciones tecnológicas –y espero que la mayoría tenga un impacto positivo–, pero cuando llegue la próxima gran invención, la gente del mundo se enterará de ella a través de sus teléfonos inteligentes. Ese será el legado del chipset Android.

Autor: Nathan Eagle, director ejecutivo y cofundador de Jana Mobile

Imagen: Un automovilista habla por su teléfono móvil mientras espera en un cruce de tráfico en Hanói, Vietnam, el 31 de octubre de 2011. REUTERS/Kham

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