Mientras África continúa su transformación en un centro de crecimiento económico mundial, sus perspectivas positivas afrontan desafíos como la fluctuación de los precios de las materias primas, el aumento de la desigualdad y el desempleo juvenil. Para hacer frente a estos desafíos, los líderes africanos deben reforzar la competitividad nacional y regional, promover un crecimiento inclusivo y desarrollar resiliencia ante un entorno mundial volátil. Por ello, acelerar la diversificación económica, impulsar las infraestructuras estratégicas y liberar el talento son factores clave para el éxito en este nuevo contexto de liderazgo. Con estos elementos en mente, el 23.º Foro Económico Mundial sobre África reunió a más de 1.000 líderes regionales y mundiales de empresas, gobiernos y la sociedad civil de más de 80 países para debatir cómo profundizar mejor la agenda de integración del continente y renovar el compromiso con una vía sostenible de crecimiento y desarrollo.
