Las tecnologías de las ciudades inteligentes y el Internet de las cosas ofrecen un enorme potencial para transformar la vida urbana. Si se implementan de forma segura y correcta, pueden aprovecharse para mejorar la vida de residentes, empresas y visitantes en ámbitos que van desde el tráfico y las operaciones de la ciudad hasta la gestión de residuos, la salud pública y la seguridad.
Sin embargo, se utiliza plenamente menos del 1 % del enorme volumen de datos del IoT. Su potencial se ha visto limitado por una regulación y una formulación de políticas fragmentadas, la falta de atención a las preocupaciones sobre la privacidad, las fuentes de datos aisladas y la ausencia de modelos de negocio. Un marco sólido de gobernanza es fundamental.
Este documento propone un marco para el intercambio dinámico de datos del IoT que fomenta la confianza entre proveedores, operadores de plataformas y usuarios finales, y protege los derechos y los intereses de todas las partes.
Esta publicación está relacionada con la iniciativa del Foro Económico Mundial Alianza del G20 para las Ciudades Inteligentes Globales y Iniciativa Datos para un Propósito Común (DCPI).
