En este documento, la iniciativa Transformar la demanda de energía describe medidas para que las empresas y los países mejoren la gestión energética, la eficiencia y la reducción de la intensidad de carbono. Destaca palancas comercialmente beneficiosas, implementables con las tecnologías existentes, que pueden tener un impacto significativo en la transición.
Adoptar medidas para una producción y una prestación de servicios energéticamente eficientes es esencial para que las empresas y los países sostengan el crecimiento económico y alcancen los objetivos de cero emisiones netas.
A medida que aumentan la población mundial y la demanda de energía, sobre todo en los mercados en desarrollo, la aplicación de políticas públicas y el fomento de la colaboración en la cadena de valor son claves para gestionar el consumo energético y reducir la intensidad de carbono. Esto ayudará a mitigar los costes energéticos y los problemas de suministro y a desbloquear beneficios comerciales, acelerando así la transición. En la COP28, más de 120 países se comprometieron a duplicar el ritmo de mejora de la eficiencia energética, lo que exige planes concretos y realistas.

