Las políticas comerciales han evolucionado más allá de la eficiencia económica y reflejan cada vez más objetivos no comerciales (NTO, por sus siglas en inglés), como la acción climática, los derechos humanos y la sostenibilidad. Esta tendencia se traduce en que los países utilizan el acceso a los mercados para promover agendas basadas en valores, lo que genera cambios positivos y nuevos desafíos.
Equilibrar los valores compartidos con el mantenimiento de sistemas comerciales abiertos y accesibles se está volviendo fundamental, especialmente para los países en desarrollo. Este libro blanco analiza cómo la interrelación entre valores y comercio afecta tanto a la política como a las empresas. Examina las complejidades, desde las tensiones geopolíticas hasta el auge del «friendshoring», y subraya la importancia de la colaboración y de la participación inclusiva de los países en desarrollo.
Las empresas también están navegando por el equilibrio entre el crecimiento económico y la responsabilidad social, ante las presiones de los grupos de interés y las exigencias del mercado. En última instancia, el documento aboga por una gestión cuidadosa del comercio basado en valores, para que siga siendo una fuerza en favor del desarrollo y la prosperidad globales inclusivos.
