¿Es una identidad digital del viajero conocido la innovación disruptiva que necesita el ecosistema mundial de seguridad en los viajes?
Durante décadas, el movimiento transfronterizo de viajeros legítimos ha permitido y sostenido el comercio internacional, el crecimiento económico impulsado por el turismo y una mayor tolerancia entre culturas y grupos sociales. Sin embargo, el sistema de viajes está sometido a presión por el creciente número de viajeros, los límites de capacidad de las infraestructuras y unos requisitos de riesgo y seguridad cada vez más exigentes. En particular, los esfuerzos por abordar el aumento de los riesgos cibernéticos y físicos para la seguridad nacional pueden afectar negativamente a los beneficios de los viajes internacionales.
Este informe, publicado conjuntamente por el Foro Económico Mundial y Accenture, destaca las oportunidades que ofrecen los avances en tecnologías emergentes como la biometría, la criptografía y los registros distribuidos para mejorar las capacidades de seguridad de la industria y los organismos gubernamentales, al tiempo que se facilita el tránsito de pasajeros en los viajes internacionales. En particular, recomienda un cambio de paradigma hacia un sistema interoperable de identidad digital que dé prioridad a las necesidades del viajero, proteja la privacidad desde el diseño y permita la cooperación basada en la confianza entre socios de los sectores público y privado internacionales, necesaria para garantizar el movimiento seguro de las personas a través de las fronteras.