Mientras numerosos empleadores y trabajadores buscan una «nueva normalidad» tras las perturbaciones de los últimos años, existe la oportunidad de desarrollar una nueva visión para el futuro del trabajo. El Marco de Trabajo Decente busca ayudar a las empresas a establecer un nuevo referente de calidad del empleo mediante un enfoque coherente y orientado a objetivos para desarrollar estrategias integrales centradas en las personas y orientar acciones medibles que promuevan el trabajo decente. El Marco establece cinco objetivos y las metas asociadas: 1. promover una remuneración justa y la justicia social; 2. ofrecer flexibilidad y protección; 3. garantizar la salud y el bienestar; 4. impulsar la diversidad, la equidad y la inclusión; 5. fomentar la empleabilidad y una cultura de aprendizaje. Es necesario promover el trabajo decente en todo el panorama laboral posterior a la pandemia, que abarca el trabajo presencial, híbrido y virtual, así como todas las categorías de empleo. Aprovechar esta oportunidad determinará si la recuperación posterior a la pandemia conduce a resultados positivos tanto para las empresas como para la sociedad en general, y permitirá garantizar un futuro del trabajo saludable, resiliente y equitativo.
