En colaboración con Deloitte
La naturaleza es la base de la existencia humana. Aunque las empresas dependen de la naturaleza para todas sus actividades, la infravaloran y la descuidan como activo, lo que conduce a malas decisiones empresariales con respecto al mundo natural. Las empresas afrontan graves riesgos derivados de la pérdida de naturaleza, incluida la pérdida de biodiversidad. La falta de acción podría provocar un fuerte aumento de los precios de las materias primas, pérdidas de empleo, mayores requisitos regulatorios, inestabilidad política e incumplimiento de los objetivos de cero emisiones netas. Al reconocer la necesidad de valorar y proteger la naturaleza como elemento central del propósito empresarial, los miembros de los consejos de administración pueden contribuir a crear más valor para todas las partes interesadas y, al mismo tiempo, reforzar la resiliencia física y comercial de su organización.
Esta guía explora estos riesgos y oportunidades y describe medidas clave para ayudar a quienes presiden los consejos de administración a incorporar la naturaleza como elemento central de la estrategia empresarial.
