El cambio climático es uno de los mayores desafíos mundiales. La acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera, en particular procedente de las emisiones antropogénicas, está modificando el clima de la Tierra a un ritmo sin precedentes. Las capacidades espaciales, en especial los cientos de satélites que monitorizan los sistemas terrestres, son fundamentales para lograr emisiones netas nulas de gases de efecto invernadero y, con ello, mitigar algunos de los peores efectos del cambio climático. Publicado por el Consejo Mundial del Futuro sobre el Espacio del Foro Económico Mundial, el Libro Blanco «El espacio y el cero neto» analiza el papel de las tecnologías espaciales para alcanzar el cero neto. Asimismo, propugna la creación de un Centro de Operaciones Terrestres, modelado de forma aproximada en los centros de control de misiones espaciales, para aprovechar datos, conocimientos especializados y capacidades, y, en última instancia, contribuir a superar el desafío del cambio climático.
