Más allá del impacto sanitario sin precedentes, la pandemia de COVID 19 ha sido catastrófica para la economía mundial y las empresas, y está perturbando la manufactura y las cadenas de valor globales (GVC), alterando las distintas etapas de la producción en diferentes lugares del mundo. Además, la pandemia ha acelerado los cambios fundamentales ya en curso en las GVC, impulsados por la convergencia de tres megatendencias: las tecnologías emergentes; el imperativo de la sostenibilidad ambiental; y la reconfiguración de la globalización.
En este contexto de rápida evolución, mientras las empresas globales adaptan sus estrategias de fabricación y de cadena de suministro para crear resiliencia, India tiene una oportunidad única de convertirse en un centro mundial de manufactura. Cuenta con tres activos principales para aprovechar esta oportunidad única: el potencial de una demanda interna significativa, el impulso del Gobierno indio para fomentar la manufactura y una ventaja demográfica distintiva, que incluye una proporción considerable de población joven en edad laboral.
