El potencial transformador de la tecnología en los sistemas de producción goza de amplio reconocimiento, aunque aún se desconocen la configuración precisa y el alcance de la posible transformación. La producción influye de manera fundamental en la estructura económica a escala mundial, regional, nacional y local, en los niveles y la naturaleza del empleo, y hoy está inextricablemente vinculada a las iniciativas ambientales y de sostenibilidad.
Los escenarios nos desafían a pensar de otra manera sobre el futuro y revelan fuerzas de cambio e incertidumbre que podrían llevarnos en direcciones inesperadas. Los escenarios no son predicciones; son relatos ilustrativos. Nos impulsan a cuestionar nuestras suposiciones e ir más allá del futuro por defecto que muchos llevamos en la mente. Imaginar cómo podrían desarrollarse los escenarios futuros arroja luz sobre nuestros puntos ciegos, enriquece nuestra comprensión y nos ayuda a tomar mejores decisiones hoy para dar forma al futuro que aspiramos a alcanzar.
Este libro blanco, elaborado en colaboración con A.T. Kearney, presenta cuatro perspectivas contrastantes sobre el futuro de la producción. Estos escenarios pueden ayudarnos a explorar supuestos sobre cómo, y a qué velocidad, las tecnologías transformarán la manera en que diseñamos, fabricamos, distribuimos, damos servicio y usamos los productos; y sobre cómo las tendencias del entorno contextual —desde las expectativas de los consumidores hasta la regulación y los patrones de comercio e inversión— repercutirán en los sistemas de producción. Su propósito es propiciar decisiones receptivas y responsables, así como el consenso en torno a una agenda de acción para dar forma a un futuro mejor.