Mientras la crisis de la COVID-19 continúa, existe una conciencia generalizada y profunda de que debemos «reconstruir mejor y de forma más amplia», así como una comprensión del gran peligro, de las dificultades y de las fragilidades de las economías y sociedades que hemos creado. Esta crisis llegó en un contexto de fuerzas y tendencias en nuestras sociedades y economías que se estaban volviendo insostenibles, en términos medioambientales, de distribución e inclusión, y de resiliencia. El cambio —inclusivo, eficiente, dinámico y ecológico— se traduce en oportunidades para las personas, el planeta y las empresas. No supone una carga para el crecimiento. Estas oportunidades pueden impulsar el próximo gran salto global hacia adelante. El informe presenta una visión global y orientaciones concretas y prácticas para avanzar hacia economías más resilientes que sirvan a todos los sectores de la sociedad y garanticen la conservación de la naturaleza y del medio ambiente para las generaciones futuras.
