En una era marcada por una velocidad, una escala y una sofisticación sin precedentes en la creación y difusión de la información, la capacidad de interactuar con ella de forma crítica se ha vuelto esencial para salvaguardar la confianza pública, el discurso democrático y la autonomía individual. La alfabetización mediática e informacional (MIL) constituye una respuesta fundamental a este desafío, al capacitar a las personas para acceder a los contenidos mediáticos, analizarlos, evaluarlos y producirlos de forma responsable en todos los formatos y plataformas.
Repensar la alfabetización mediática: un nuevo modelo de ecosistema para la integridad de la información presenta un nuevo marco para un enfoque de toda la sociedad respecto de la MIL, basado en dos modelos complementarios: el ciclo de vida de la desinformación y el modelo socioecológico. En conjunto, estos ofrecen una forma estructurada de comprender cómo y dónde las intervenciones pueden ser más eficaces. En definitiva, el informe pide pasar de considerar la MIL como una herramienta para que las personas sean más discernientes a tratarla como un pilar esencial de ecosistemas informativos sanos.
